25 Febrero 2005
Durante febrero se recorrieron lotes de sojas en las localidades de Charata, Pinedo y Gancedo, pertenecientes a la provincia de Chaco, y La Paloma, Robersi y Quimilí, en Santiago del Estero. Se verificaron lotes de soja, para evaluar su condición sanitaria y determinar la posible presencia de la roya (Phakopsora pachyrhizi). La mayoría de las áreas se sembraron en diciembre, a excepción de una de ellas implantada el 28 de noviembre, explicó a LA GACETA Rural, Daniel Leonardo Ploper, director técnico y jefe de la Sección Fitopatología de la EEAOC.
Las variedades sembradas en estos lotes eran, en su casi totalidad, del grupo de madurez VIII. En algunos lotes también se evaluaron plantas guachas de variedades del grupo V (de siembras de primavera) dentro de cultivos de variedades del grupo VIII (siembras de verano). El estado fenológico era desde R1 (inicio de floración) a R2 (floración plena). El lote sembrado en noviembre estaba en un R2 tardío, entrando en el estado R3 (inicio de formación de vainas). Las plantas guachas estaban en estado R5.
En las banquinas
En la banquina de la ruta que une Gancedo con Quimilí se observaron en algunos casos cultivos implantados tardíamente (serían en enero), que aún estaban en estado vegetativo. También se recorrieron en la banquina cultivos en estado R2. La situación de los cultivos en las localidades de Chaco visitadas era muy bueno, así como en La Paloma (Santiago del Estero). Ploper apuntó que, si bien habían sufrido períodos de deficiencia hídrica en enero, durante el primer fin de semana de febrero se registró una importante lluvia (en algunas zonas con registros de casi 200 mm).
Por otra parte, el especialista sostuvo que en varias localidades de Santiago del Estero, como Quimilí, las precipitaciones fueron menores y se observó que en los cultivos el efecto de la deficiencia hídrica.
La sanidad de los cultivos observados era en general muy buena. La enfermedad más prevalente fue el tizón bacteriano y se detectó "pústula bacteriana", "mancha marrón" y "mancha foliar" por Alternaria.
Laboratorio
En el follaje se observó también presencia de trips y ácaros. En forma aislada se detectaron plantas afectadas por un virus (geminivirus) perteneciente al género Begomovirus, transmitido por "mosca blanca".
Las muestras recogidas se analizaron en laboratorio, cuyos resultados confirmaron los diagnósticos preliminares efectuados en el campo para las enfermedades fungosas y bacterianas. No se detectó "roya" de la soja en ninguno de los lotes visitados.
Esta información -además- fue coincidente con los resultados de los análisis de laboratorio practicados en la EEAOC sobre otras muestras recibidas los días 16 y 17 de febrero, procedentes de La Paloma, Robersi y Otumpa.
Vale la pena consignar que los síntomas incipientes de la pústula bacteriana resultaron similares a los de roya, aún visualizadas con lupas de "20x".
Los cultivos están susceptibles a la enfermedad
El doctor Daniel Leonardo Ploper, director técnico y jefe de la Sección Fitopatología de la EEAOC, señaló a LA GACETA Rural que los resultados de la recorrida por las zonas supuestamente afectadas con roya de la soja, así como los análisis de laboratorio practicados en el material recogido de las localidades mencionadas como afectadas indicaron que, por ahora, la roya no está presente en la zona relevada. "O por lo menos que su presencia no está lo suficientemente generalizada como para ser detectada en prospecciones regulares", resaltó.
Sin embargo, el especialista consideró que los cultivos están entrando en los estados fenológicos de mayor susceptibilidad a la enfermedad y que, por ello, es necesario extremar las precauciones.
Esta reflexión la planteó, principalmente, porque en muchas localidades implantadas con soja las condiciones ambientales presentan estados conducentes para la proliferación de la enfermedad.
En estos casos -según advirtió Ploper- , solamente estaría faltando la presencia de inóculo para que se inicie una "epifitia".
Las variedades sembradas en estos lotes eran, en su casi totalidad, del grupo de madurez VIII. En algunos lotes también se evaluaron plantas guachas de variedades del grupo V (de siembras de primavera) dentro de cultivos de variedades del grupo VIII (siembras de verano). El estado fenológico era desde R1 (inicio de floración) a R2 (floración plena). El lote sembrado en noviembre estaba en un R2 tardío, entrando en el estado R3 (inicio de formación de vainas). Las plantas guachas estaban en estado R5.
En las banquinas
En la banquina de la ruta que une Gancedo con Quimilí se observaron en algunos casos cultivos implantados tardíamente (serían en enero), que aún estaban en estado vegetativo. También se recorrieron en la banquina cultivos en estado R2. La situación de los cultivos en las localidades de Chaco visitadas era muy bueno, así como en La Paloma (Santiago del Estero). Ploper apuntó que, si bien habían sufrido períodos de deficiencia hídrica en enero, durante el primer fin de semana de febrero se registró una importante lluvia (en algunas zonas con registros de casi 200 mm).
Por otra parte, el especialista sostuvo que en varias localidades de Santiago del Estero, como Quimilí, las precipitaciones fueron menores y se observó que en los cultivos el efecto de la deficiencia hídrica.
La sanidad de los cultivos observados era en general muy buena. La enfermedad más prevalente fue el tizón bacteriano y se detectó "pústula bacteriana", "mancha marrón" y "mancha foliar" por Alternaria.
Laboratorio
En el follaje se observó también presencia de trips y ácaros. En forma aislada se detectaron plantas afectadas por un virus (geminivirus) perteneciente al género Begomovirus, transmitido por "mosca blanca".
Las muestras recogidas se analizaron en laboratorio, cuyos resultados confirmaron los diagnósticos preliminares efectuados en el campo para las enfermedades fungosas y bacterianas. No se detectó "roya" de la soja en ninguno de los lotes visitados.
Esta información -además- fue coincidente con los resultados de los análisis de laboratorio practicados en la EEAOC sobre otras muestras recibidas los días 16 y 17 de febrero, procedentes de La Paloma, Robersi y Otumpa.
Vale la pena consignar que los síntomas incipientes de la pústula bacteriana resultaron similares a los de roya, aún visualizadas con lupas de "20x".
Los cultivos están susceptibles a la enfermedad
El doctor Daniel Leonardo Ploper, director técnico y jefe de la Sección Fitopatología de la EEAOC, señaló a LA GACETA Rural que los resultados de la recorrida por las zonas supuestamente afectadas con roya de la soja, así como los análisis de laboratorio practicados en el material recogido de las localidades mencionadas como afectadas indicaron que, por ahora, la roya no está presente en la zona relevada. "O por lo menos que su presencia no está lo suficientemente generalizada como para ser detectada en prospecciones regulares", resaltó.
Sin embargo, el especialista consideró que los cultivos están entrando en los estados fenológicos de mayor susceptibilidad a la enfermedad y que, por ello, es necesario extremar las precauciones.
Esta reflexión la planteó, principalmente, porque en muchas localidades implantadas con soja las condiciones ambientales presentan estados conducentes para la proliferación de la enfermedad.
En estos casos -según advirtió Ploper- , solamente estaría faltando la presencia de inóculo para que se inicie una "epifitia".




















