Es eficaz pulverizar con bajo volumen

El catedrático italiano Cesare De Zanche destacó los avances logrados en Italia y los beneficios que implica utilizar equipos

04 Marzo 2005
El martes pasado se llevó a cabo en la Facultad de Agronomía y Zootecnia (FAZ) de la UNT, con sede en El Manantial, la "II Jornada sobre el uso seguro y eficaz de máquinas pulverizadoras utilizadas en montes frutales". El evento se enmarca dentro de los convenios de colaboración en materia de investigación que lleva adelante la Cátedra de Maquinarias Agrícolas de la FAZ y la Facolta di Agraria de la Universidad de Padova, Italia. El ingeniero Víctor Bertikián, quien actuó como organizador de las jornadas junto con la Secretaría de Extensión de la FAZ, expresó su satisfacción por la presencia en Tucumán del catedrático italiano doctor Cesare De Zanche, quien es uno de los expertos más destacados en materia de pulverizaciones de frutales de la Unión Europea.
Bertikián, además, dijo que el objetivo perseguido con estas jornadas fue traer a Tucumán la experiencia desarrollada -a lo largo de muchos años- por investigadores de una de las universidades más antiguas del mundo como lo es la de Padova.
Entre las disciplinas más destacadas que son estudiadas en esta casa de estudios figuran las investigaciones en materia de seguridad en el uso de las maquinarias agrícolas.
En ese sentido, el profesor De Zanche, disertó sobre la obligación de llevar adelante las prácticas de pulverizaciones en los montes frutales cuidando -al máximo- la higiene y seguridad de los operarios, con la utilización de máquinas autorizadas para tal fin por las autoridades competentes. El catedrático planteó que, así, se evitarán los accidentes, por un lado, y la contaminación ambiental, por el otro.
En todos los casos se busca la sustentabilidad del ecosistema, preservándolo de las malas prácticas agrícolas y actuando sólo sobre los organismos perjudiciales para el monte frutal.

Advertencia
Cesare De Zanche manifestó que existen serios problemas provocados por las derivas de agroquímicos, que se ocasionan por malas aplicaciones o por mala calidad de los equipos.
"Ambos factores atentan no sólo contra la salud del operario, sino también contra el medio ambiente y eso es lo que hay que controlar", consideró.
En Italia existe, desde 1955 , una legislación muy clara que establece los parámetros que deben cumplir las maquinarias agrícolas para su correcto y seguro funcionamiento.

Calibración
El catedrático italiano, al hablar sobre las calibraciones a campo de los equipos dispersores, manifestó que para que una máquina pueda ser calibrada deberá tener todos sus componentes en perfectas condiciones, en excelente estado operativo. "Con esto se evitan los accidentes por mal uso de plaguicidas, derivas de los mismos y malas aplicaciones", señaló.
En Italia, además, ya se está trabajando para la obtención de equipos de última generación, conocidos como "equipos inteligentes" que, mediante un software, van acomodando las aplicaciones según las variaciones del monte frutal y del terreno.
Así, se lograrán aplicaciones más eficientes, con menos deriva, más económicas y, por sobre todo, más seguras para el operario y para el medio ambiente. "Los sensores de estos equipos se adaptarán sobre todo a la variación del volumen de biomasa de cada árbol, y así se evitará calibrar equipos en base a datos medios y se pasará a trabajar con información real", observó.
El próximo paso será lograr que los sensores de los equipos también trabajen en base a las condiciones climáticas, variando los tamaños de las gotas según la humedad relativa existente, la temperatura del aire y la velocidad del viento al momento de la aplicación, finalizó el catedrático.

Las maquinarias deben calibrarse en forma permanente
"Para que un tratamiento químico en el manejo de las plagas sobre un monte frutal sea eficiente, las maquinarias de aplicación deben calibrarse en forma permanente considerando, además, las características de cada cultivo. Sólo con una adecuada calibración de todos los componentes se logrará la máxima eficiencia en el control de las plagas", sostuvo el ingeniero Emilio Huaier, asesor citrícola.
A través de una adecuada eficiencia en las aplicaciones -dijo a LA GACETA Rural- se estará buscando aplicar el volumen justo de caldo, y en el lugar adecuado, señaló.
Para que una plaga sea controlada en forma eficiente, "lo primero que debe buscarse es el mejor producto, que es lo que permita que -una vez aplicado- pueda mantener la población de la plaga por debajo del daño económico del cultivo", señaló el especialista.
Una vez elegida la droga adecuada (insecticida, funguicida, aceites, herbicidas, etc.) habrá que decidir cuál es la mejor manera de distribuir ese producto, "buscando realizar aplicaciones, preferentemente, con bajo volumen de caldo, con un adecuado número de impactos sobre la superficie y una adecuada uniformidad en la distribución del mismo", sostuvo Huaier. Un adecuado impacto se traduce en 30 a 40 gotas por cm2, si el producto es sistémico, y de 50 a 70 gotas si el producto es de contacto.

Equipamiento adecuado
Para poder aplicar un producto con equipos de bajo volumen será necesario conocerlos en forma adecuada; los mismos deberán ser de alta calidad, equipados con elementos de seguridad y de fácil manejo en lo que respecta a formulación de los caldos, removido de los mismos y que los elementos de calibrado sean de fácil manipulación.

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