Tucumán debe invertir en forestación

Especialistas consideran que el Eucaliptus dunnii sería la especia que mejor se adataría a las condiciones climáticas de la provincia.

26 Agosto 2005
En la provincia existen unas 60.000 hectáreas, ubicadas en el pedemonte, donde se pueden desarrollar proyectos de forestación. Los técnicos de la FAZ estiman que el Eucaliptus dunnii sería la variedad que mejor se adaptaría a las condiciones climáticas de Tucumán, a la vez que produce materia prima de muy buena calidad. Justamente, el potencial forestal que tiene la provincia fue ratificado por el especialista canadiense Pierre Bellefleur, que disertó en Tucumán.

El mercado demanda maderas de calidad
Desde que se implanta un árbol hasta que se lo extrae -dependiendo de la calidad de la zona donde se desarrolla-, a los siete años ya se puede cortar el árbol, obteniéndose el diámetro adecuado para ser vendido a las industrias papeleras. Sin embargo, corresponde aclarar que los diámetros gruesos siempre serán destinados a aserradero, para la obtención de maderas, mientras que los diámetros más chicos se destinarán a la obtención de pulpa para celulosa. Esta madera, en el índice DAP (diámetro altura pecho), posee un diámetro fino.
El productor debe saber que producirá madera que tendrá fácil colocación, tanto en los aserraderos como en las papeleras. La madera para celulosa es la más fina. Un árbol de 18 a 20 cm de DAP es suficiente para que una papelera obtenga celulosa. La actividad silvicultural permite tres cortes con "rebrote", pero hay que aclarar que el rebrote no sirve para aserradero. Por lo tanto, el segundo y el tercer corte de la madera en el caso concreto del eucaliptus, se destinarán sólo para obtener pulpa para papel. Dependiendo de la zona productiva, y si el crecimiento es favorable, se pueden hacer hasta tres cortes de árboles en 20 años.
El productor debería acogerse a los programas de incentivo y promoción a la producción forestal, que se contemplan en la Ley Nacional 25080, donde recibe un reintegro estatal del 80 % del costo total de implantación, siempre y cuando la superficie no supere las 300 hectáreas. En proyectos de más de 300 ha el reintegro es menor. Tucumán no tiene una vocación forestal, y hoy tiene la oportunidad de aprovechar todos los beneficios de la ley. Cualquier proyecto forestal multiplica la conservación del medio ambiente dándole más sustentabilidad.

Hay 60.000 hectáreas para ser implantadas
"Potencialmente hay más de 60.000 hectáreas reales en buenas zonas para la forestación con especies de eucaliptus, entre ellas el Eucaliptus dunnii en Tucumán y, sobre todo, para plantar en forma inmediata", sostuvo para LA GACETA Rural, el ingeniero Francisco Toro, profesor de la cátedra de Silvicultura de la Facultad de Agronomía de la UNT.
También se pueden plantar eucaliptus en suelos más pobres y más resistentes al frío. Tal es el caso del Eucaliptus viminalis, que es una variedad más resistente y más rústica y con una producción de materia prima de buena calidad. No obstante, debemos indicar que los ensayos industriales realizados por la Universidad de Misiones indican que el mejor eucaliptus es el dunnii, por la calidad de la materia prima que se obtiene. "Estamos en condiciones de asesorar a los productores que quieran forestar en Tucumán brindándoles apoyo técnico a través de la FAZ", sostuvo el catedrático.
Las 60.000 hectáreas sugeridas hoy están libres, ubicadas en el pedemonte y no afectarían para nada a la zona agrícola cultivada de la provincia.
Además, "estas variedades pueden utilizarse perfectamente como cortinas rompevientos en las fincas frutícolas, para proteger a las plantaciones de las enfermedades como la cancrosis y otras plagas", sostuvo el especialista. Estas cortinas son una necesidad y el Eucaliptus dunnii, que tiene poco diámetro y raíces cortas, no compite con las raíces de los árboles frutales ni con la copa de los cítricos, por más que estén próximos a ellos ya que la masa radicular de estos eucaliptus no es importante, explicó. Hoy, un citricultor puede producir eucaliptus en cortinas con valor forestal, muy similar a lo que existe en el Valle del Río Negro, donde los productores utilizan las cortinas rompevientos de álamos con un fin forestal.

Una ley promociona los bosques nativos
La Ley 25080 de Inversiones para Bosques Nativos establece la entrega de incentivos a fin de favorecer el desarrollo armónico del sector forestal. Las actividades que se promocionan son la implantación de bosques, su mantenimiento, el manejo, el riego, la protección, la cosecha de los mismos, la investigación y desarrollo, así como la industrialización de la madera.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación es la autoridad de aplicación, pudiendo delegar funciones en las provincias y en los municipios. Mientras que la ejecución de las acciones se delegan en la Dirección de Forestación.
Esta ley regirá hasta enero de 2009, no obstante el beneficio sobre la estabilidad fiscal continuará hasta el período de corte aprobado. Los beneficios pueden ser fiscales o bien un apoyo económico no reintegrable a los bosques implantados.
Respecto de los beneficios fiscales de adhesión provincial y municipal, se contempla la eliminación del Impuestos a los Sellos. Es optativo por la provincia la eliminación del Impuesto Inmobiliario, de Ingresos Brutos y otras tasas. Se concederá estabilidad fiscal a todos los impuestos, menos al IVA. Además, por un período de 30 a 50 años habrá devoluciones anticipadas del IVA, para todos los insumos que sean necesarios para el logro del emprendimiento, incluso para la contratación de servicios.
Para la forestación con especies tradicionales habrá apoyo económico estatal que no será reintegrable, hasta 300 hectáreas por año, en un 80% del costo y entre 301 y 500 ha/año hasta el 20% del costo. Para mayores informes, consultar en Av. Paseo Colón 982, Buenos Aires, (011) 4349-2124 / 2125, correo electrónico bfores@mecon.gov.ar

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