26 Agosto 2005
Estoy convencido de que la citricultura está más viva que nunca y que, a pesar de que este puede ser un año complicado, el sector tiene mucho futuro. De manera que los empresarios del limón deben seguir apostando por esta actividad, única por su profesionalismo y liderazgo en la región. Eso sí, hay que invertir en tecnología y controlar su crecimiento y expansión. Estos fueron algunos de los conceptos del ingeniero Jorge Palacios, durante la charla con LA GACETA Rural, antes de la presentación de su libro.Este destacado profesional presentó su segunda obra, denominada "Citricultura", que se convirtió en uno de los mejores trabajos escritos sobre la actividad citrícola en el mundo contemporáneo.
Palacios, ingeniero, nacido en Orán (Salta), en la zona denominada Misión Zenta por la cercanías a las misiones jesuíticas y al río Zenta, ejerció su docencia durante muchos años en la cátedra de Fruticultura de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT, y formó a cientos de profesionales de la agronomía en la región.
Desde esta columna, valoramos los conceptos vertidos por este valioso profesional, al manifestar que la citricultura tucumana siempre fue pujante y que los técnicos que la llevaron hacia adelante tuvieron una muy buena formación. Y aseguró que estamos frente a una actividad con gran futuro.
En la charla, durante la presentación de su libro, Palacios (con sus sabias palabras), afirmó una y otra vez que Tucumán no debe perder el liderazgo que tiene actualmente en el mundo y que día a día debe revalidarlo con más esfuerzo y sacrificio.
Fue muy intenso lo que se vivió esta semana en la Federación Económica de Tucumán, cuyo auditorio estuvo colmado de profesionales y de productores limoneros que fueron a escuchar al gran maestro (como lo conocen sus discípulos) y a recibir los sabios consejos de este decano de la citricultura que aportó importantes conocimientos a lo largo de las últimas décadas.
"Los nuevos estudiantes y profesionales no deben perder de vista la formación en forma permanente en busca de la excelencia, porque sólo con profesionales de sólidos conocimientos la actividad citrícola en la región no podrá ser doblegada nunca", afirmó Palacios.
"Citricultura" es un libro que debe ser leído por todos los hombres que producen cítricos en el país, ya que aporta valiosos consejos y también la experiencia de varias décadas de investigación a campo en el Noroeste Argentino. Esta obra recibió, además, importantes aportes y conceptos de destacados profesionales del país, de Estados Unidos y de España.
Luego de escuchar la disertación de Palacios, el convencimiento general es que Tucumán seguirá siendo líder en el mundo con un cultivo como el limón por la bondad de su clima y que abastecerá al hemisferio Norte entre marzo y septiembre. Y lo que es más relevante: con frutos de destacada calidad.
La citricultura es una extraordinaria materia para cualquier profesional que desee incursionar en ella, con la ventaja que, en el mundo, es una de las actividades sobre las que más se escribió y se volcaron experiencias de largos años de investigación.
Finalmente, cabe destacar los conceptos vertidos por el ingeniero Carlos Parravicini, presidente de la Asociación Tucumana del Citrus, quien resaltó - con firmeza- la prolífica labor profesional del ingeniero Palacios, al que puso como ejemplo a imitar. Luego, instó a los productores a trabajar como lo hizo este decano de la citricultura, con un gran profesionalismo, una valiosa sinceridad y una fuerte pasión a lo largo de las últimas décadas, en pos del engrandecimiento de la actividad limonera de los tucumanos.
Palacios, ingeniero, nacido en Orán (Salta), en la zona denominada Misión Zenta por la cercanías a las misiones jesuíticas y al río Zenta, ejerció su docencia durante muchos años en la cátedra de Fruticultura de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT, y formó a cientos de profesionales de la agronomía en la región.
Desde esta columna, valoramos los conceptos vertidos por este valioso profesional, al manifestar que la citricultura tucumana siempre fue pujante y que los técnicos que la llevaron hacia adelante tuvieron una muy buena formación. Y aseguró que estamos frente a una actividad con gran futuro.
En la charla, durante la presentación de su libro, Palacios (con sus sabias palabras), afirmó una y otra vez que Tucumán no debe perder el liderazgo que tiene actualmente en el mundo y que día a día debe revalidarlo con más esfuerzo y sacrificio.
Fue muy intenso lo que se vivió esta semana en la Federación Económica de Tucumán, cuyo auditorio estuvo colmado de profesionales y de productores limoneros que fueron a escuchar al gran maestro (como lo conocen sus discípulos) y a recibir los sabios consejos de este decano de la citricultura que aportó importantes conocimientos a lo largo de las últimas décadas.
"Los nuevos estudiantes y profesionales no deben perder de vista la formación en forma permanente en busca de la excelencia, porque sólo con profesionales de sólidos conocimientos la actividad citrícola en la región no podrá ser doblegada nunca", afirmó Palacios.
"Citricultura" es un libro que debe ser leído por todos los hombres que producen cítricos en el país, ya que aporta valiosos consejos y también la experiencia de varias décadas de investigación a campo en el Noroeste Argentino. Esta obra recibió, además, importantes aportes y conceptos de destacados profesionales del país, de Estados Unidos y de España.
Luego de escuchar la disertación de Palacios, el convencimiento general es que Tucumán seguirá siendo líder en el mundo con un cultivo como el limón por la bondad de su clima y que abastecerá al hemisferio Norte entre marzo y septiembre. Y lo que es más relevante: con frutos de destacada calidad.
La citricultura es una extraordinaria materia para cualquier profesional que desee incursionar en ella, con la ventaja que, en el mundo, es una de las actividades sobre las que más se escribió y se volcaron experiencias de largos años de investigación.
Finalmente, cabe destacar los conceptos vertidos por el ingeniero Carlos Parravicini, presidente de la Asociación Tucumana del Citrus, quien resaltó - con firmeza- la prolífica labor profesional del ingeniero Palacios, al que puso como ejemplo a imitar. Luego, instó a los productores a trabajar como lo hizo este decano de la citricultura, con un gran profesionalismo, una valiosa sinceridad y una fuerte pasión a lo largo de las últimas décadas, en pos del engrandecimiento de la actividad limonera de los tucumanos.





















