02 Septiembre 2005
A través del aporte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Regional se busca reunir la mejor información para realizar recomendaciones de elección y de manejo de cultivares de soja. El trabajo específico se basa en caracterizar el comportamiento fenológico, agronómico, sanitario y la productividad y calidad de todos los cultivares de soja disponibles en el mercado de semilla.
Los trabajos también logran determinar las interacciones entre los cultivares de los diferentes grupos de madurez (GM), ambientes de producción y su manejo, además de elaborar recomendaciones de manejo destinadas a productores, asesores y aportar información a fitomejoradores.
Metodología: Los cultivares disponibles en el mercado nacional de semillas se evalúan por GM con ensayos individuales. Cada año ingresan nuevos materiales inscriptos y salen los que luego de tres años de evaluación no tienen buen comportamiento o se consideran suficientemente evaluados.
Los ensayos se conducen en lotes representativos de la subregión de cultivo bajo un estricto manejo en el control de malezas y plagas, de manera tal de posibilitar la expresión de la potencialidad productiva de los cultivares en función de las condiciones edáficas y climáticas locales y la campaña. Se registra fecha de siembra, emergencia, R1, R5, R7 y R8; comportamiento sanitario y a madurez altura, número de nudos, vuelco, rendimiento y tamaño de semilla.
Se analiza la información en forma individual para cada ensayo y conjunta por regiones y subregiones de cultivo, caracterizando los cultivares por su morfología, el comportamiento fenológico y agronómico, sanidad y rendimiento por subregiones de cultivo.
Las investigaciones determinan así la estabilidad de cada cultivar, su respuesta al ambiente y en cada grupo de maduración la relación entre el rendimiento y los días a madurez, remarcaron desde la Regional del INTA.
Los trabajos también logran determinar las interacciones entre los cultivares de los diferentes grupos de madurez (GM), ambientes de producción y su manejo, además de elaborar recomendaciones de manejo destinadas a productores, asesores y aportar información a fitomejoradores.
Metodología: Los cultivares disponibles en el mercado nacional de semillas se evalúan por GM con ensayos individuales. Cada año ingresan nuevos materiales inscriptos y salen los que luego de tres años de evaluación no tienen buen comportamiento o se consideran suficientemente evaluados.
Los ensayos se conducen en lotes representativos de la subregión de cultivo bajo un estricto manejo en el control de malezas y plagas, de manera tal de posibilitar la expresión de la potencialidad productiva de los cultivares en función de las condiciones edáficas y climáticas locales y la campaña. Se registra fecha de siembra, emergencia, R1, R5, R7 y R8; comportamiento sanitario y a madurez altura, número de nudos, vuelco, rendimiento y tamaño de semilla.
Se analiza la información en forma individual para cada ensayo y conjunta por regiones y subregiones de cultivo, caracterizando los cultivares por su morfología, el comportamiento fenológico y agronómico, sanidad y rendimiento por subregiones de cultivo.
Las investigaciones determinan así la estabilidad de cada cultivar, su respuesta al ambiente y en cada grupo de maduración la relación entre el rendimiento y los días a madurez, remarcaron desde la Regional del INTA.




















