Es el momento para el control químico del "yuyo negro"

Un técnico de la EEAOC recomendó inspeccionar los lotes cultivados e iniciar la aplicación de herbicidas sobre la especie que está germinando.

02 Septiembre 2005
Una consulta frecuente referida al control de malezas en caña de azúcar, que el productor formula entre octubre y noviembre de cada año, se relaciona con el control químico de los "yuyos negros", señaló a LA GACETA Rural el ingeniero Ignacio Olea, de la sección Manejo de Malezas, de la EEAOC.
Con este nombre se designa a un grupo de especies de hoja ancha que, por su tamaño, cuando adultas, se destacan fácilmente dentro de los cañaverales en aquella época, pero que en ese momento suele ser muy tarde para realizar un control químico eficiente e impedir la competencia con la caña. Sin embargo, en septiembre se presentan las mejores condiciones para realizar esa labor, ya que esas especies están germinando.Cada maleza posee generalmente un estado u oportunidad óptima para obtener buenos resultados de control con una dosis mínima de un determinado herbicida. Fuera de ese período, a menudo debe incrementarse la dosis y en estadíos muy avanzados no es efectiva. En el manejo de malezas en caña es importante tener caracterizado el período en el cuál resulta más efectivo ejecutar las acciones de control. Este comienza antes de la brotación de la caña y culmina con el cierre del cañaveral (excepto para malezas trepadoras).
También es importante conocer qué malezas están presentes en el lote, cuándo aparecen y la relevancia que pueden adquirir como competidoras del cultivo. Actualmente, la brotación de la caña soca es incipiente y su magnitud tiene relación con la fecha de la cosecha del lote. En los de corte más temprano, y especialmente en los usados como semilleros, puede observarse las plántulas de malezas latifoliadas propias del invierno (nabo, nabillos, leonorus, quimpe, etc.) que, junto con los "yuyos negros", se originan de semilla. Esta asociación competirá con la caña, limitando su macollaje y afectando el componente más importante del rendimiento, que es el número de tallos por metro de surco.
Aunque las condiciones climáticas de agosto y septiembre no son en general óptimas para la aplicación de herbicidas, no es el caso del producto recomendado para el control de este complejo de malezas, que es el 2,4-D, el que puede brindar en esta época un resultado satisfactorio. En los meses siguientes, debido al tamaño y el desarrollo alcanzado por estas especies, deberá incrementarse la dosis y posiblemente mezclarlo con otros herbicidas.
Una dosis de 1,5 l/ha de 2,4-D al 60% se recomienda para el control de estas malezas cuando son pequeñas. El tratamiento puede realizarse en superficie total o si es posible en bandas sobre la línea del surco.

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