16 Septiembre 2005
Esta semana se desarrolló en Las Talitas, en las instalaciones que posee el Centro de Extensión Rural La Granja, el primer curso sobre "Mantenimiento preventivo y normas de seguridad en el manejo del tractor", organizado por la Asociación Tucumana del Citrus. De la propuesta participaron tractoristas de diferentes establecimientos citrícolas tucumanos, que se capacitaron durante los dos días que duró el seminario. El objetivo que tuvieron los organizadores fue brindar una formación integral a los operarios. Si bien es cierto que la mayor parte de las disertaciones giraron en temas referidos al cuidado del tractor y a sus aspectos de seguridad, también se puso especial énfasis en resaltar los aspectos humanos y éticos del ser humano, que son los que en definitiva le permitirán al operario desempeñarse con responsabilidad en su ámbito laboral. La idea es que ponderen su capacidad y que sean valorados, factores que incidirán en las posibilidades de una permanente superación dentro de la empresa agrícola.
El seminario que fue dictado por el ingeniero Juan Andrés Poviña, de la firma de tractores Valtra, remarcó la importancia de la capacitación entre los operarios de establecimientos agropecuarios que desarrollen sus tareas sobre un tractor.
Remarcó los principales aspectos en materia de mantenimiento preventivos y correctivos y conducción y prácticas con implementos varios para desarrollar tareas culturales dentro de los establecimientos citrícolas de la región.
Los tractoristas deben estar perfectamente capacitados ya que trabajan con equipos muy costosos y el mal uso o manejo puede significarles importantes pérdidas a las empresas. Por ello es necesario que el operario conozca y repase el manual de instrucciones, pues allí están los datos e información suficiente para la correcta utilización de su máquina.
También se informa en el manual, los períodos de mantenimiento; cambios de elementos (filtros, lubricantes, grasas, etc.), mediante los cuáles se puede conseguir el máximo rendimiento del tractor con el mínimo gasto de combustible al trabajar en las mejores condiciones estudiadas por el fabricante.
De esta forma, conociendo a fondo el tractor y utilizándolo correctamente, será como se logrará un consumo mínimo de energía al evitar las pérdidas que, de producirse, lo llevarán a un aumento del consumo y a un desgaste innecesario.
Uno de los principales aspectos que se desarrolló fue el conocer las mejores normas de manejo para mejorar la seguridad del operario y evitar accidentes que muchas veces terminan costándole la vida al tractorista. Conocer los mecanismos y mandos de control, así como el mantenimiento de las máquinas, le permitirá al operario evitar accidentes involuntarios debido al desconocimiento del tractor.
Otro de los factores que se remarcó en el seminario es que el tractor fue construido para transportar a una sola persona: el tractorista. En ningún caso deberán ir personas de pie sobre la plataforma o sobre los brazos de tiro.
También se puso énfasis en que cuando el tractor desciende por una cuesta nunca se debe situar la palanca de cambio en punto muerto, pues el peso del tractor y de la carga que arrastra -para ese caso-, lo empuja con fuerza y queda su dominio reducido sólo a uso de los frenos. Estos, con el calentamiento a que están sometidos, pierden eficacia rápidamente quedando el tractor descontrolado. Lo correcto es colocar una velocidad corta para que el propio motor sirva de freno, evitándose así accidentes.También resaltaron los especialistas que los operarios no deben llevar ropa suelta durante su trabajo, pues éstas pueden ser atrapadas por mecanismos en movimiento (correa del ventilador, toma de fuerza), y arrastrar al conductor y causarle lesiones de importancia. La vestimenta ideal es un buzo de trabajo. Por otra parte, las reparaciones o ajustes en implementos agrícolas que deben estar suspendidas, se harán con el motor parado, la toma de fuerza desconectada y los implementos calzados convenientemente para evitar que puedan lesionar o caer sobre el operario.
Todas estas recomendaciones resultan vitales para evitar accidentes y, en definitiva, proteger la vida del tractorista y de los que los rodean, ya sea durante las prácticas culturales en el campo o en bien en las rutas cuando se realizan traslados. Así se evitarán pérdidas humanas y materiales irreparables e innecesarias, que sólo ocurren cuando no se toman todas las precauciones en materia de seguridad.
El seminario que fue dictado por el ingeniero Juan Andrés Poviña, de la firma de tractores Valtra, remarcó la importancia de la capacitación entre los operarios de establecimientos agropecuarios que desarrollen sus tareas sobre un tractor.
Remarcó los principales aspectos en materia de mantenimiento preventivos y correctivos y conducción y prácticas con implementos varios para desarrollar tareas culturales dentro de los establecimientos citrícolas de la región.
Los tractoristas deben estar perfectamente capacitados ya que trabajan con equipos muy costosos y el mal uso o manejo puede significarles importantes pérdidas a las empresas. Por ello es necesario que el operario conozca y repase el manual de instrucciones, pues allí están los datos e información suficiente para la correcta utilización de su máquina.
También se informa en el manual, los períodos de mantenimiento; cambios de elementos (filtros, lubricantes, grasas, etc.), mediante los cuáles se puede conseguir el máximo rendimiento del tractor con el mínimo gasto de combustible al trabajar en las mejores condiciones estudiadas por el fabricante.
De esta forma, conociendo a fondo el tractor y utilizándolo correctamente, será como se logrará un consumo mínimo de energía al evitar las pérdidas que, de producirse, lo llevarán a un aumento del consumo y a un desgaste innecesario.
Uno de los principales aspectos que se desarrolló fue el conocer las mejores normas de manejo para mejorar la seguridad del operario y evitar accidentes que muchas veces terminan costándole la vida al tractorista. Conocer los mecanismos y mandos de control, así como el mantenimiento de las máquinas, le permitirá al operario evitar accidentes involuntarios debido al desconocimiento del tractor.
Otro de los factores que se remarcó en el seminario es que el tractor fue construido para transportar a una sola persona: el tractorista. En ningún caso deberán ir personas de pie sobre la plataforma o sobre los brazos de tiro.
También se puso énfasis en que cuando el tractor desciende por una cuesta nunca se debe situar la palanca de cambio en punto muerto, pues el peso del tractor y de la carga que arrastra -para ese caso-, lo empuja con fuerza y queda su dominio reducido sólo a uso de los frenos. Estos, con el calentamiento a que están sometidos, pierden eficacia rápidamente quedando el tractor descontrolado. Lo correcto es colocar una velocidad corta para que el propio motor sirva de freno, evitándose así accidentes.También resaltaron los especialistas que los operarios no deben llevar ropa suelta durante su trabajo, pues éstas pueden ser atrapadas por mecanismos en movimiento (correa del ventilador, toma de fuerza), y arrastrar al conductor y causarle lesiones de importancia. La vestimenta ideal es un buzo de trabajo. Por otra parte, las reparaciones o ajustes en implementos agrícolas que deben estar suspendidas, se harán con el motor parado, la toma de fuerza desconectada y los implementos calzados convenientemente para evitar que puedan lesionar o caer sobre el operario.
Todas estas recomendaciones resultan vitales para evitar accidentes y, en definitiva, proteger la vida del tractorista y de los que los rodean, ya sea durante las prácticas culturales en el campo o en bien en las rutas cuando se realizan traslados. Así se evitarán pérdidas humanas y materiales irreparables e innecesarias, que sólo ocurren cuando no se toman todas las precauciones en materia de seguridad.




















