La cancrosis es una enfermedad de origen bacteriano, que es de reciente aparición en la provincia. Posee una distribución irregular y está ausente en algunas zonas del territorio provincial, y en las zonas donde está presente presenta diferencias en cuanto a severidad e incidencia", explicó Ramallo.
Destacó que existen pocos países en el mundo que trabajan en el control químico de la enfermedad. "Muchos lugares que tienen la enfermedad adoptaron la erradicación como método de control. Además, en esos lugares la especie principal es la naranja y el pomelo", sostuvo la experta.
"En la presentación se muestran los resultados de tres años de ensayo en la Estación Experimental. Se logró un porcentaje de fruta libre de cancrosis entre el 78% al 98%, destacándose dos grupo de fungicidas: los hidróxidos de cobre y los oxicloruros", remarcó.
Sudáfrica utiliza calor contra la Guignardia
"En Sudáfrica producimos limones en toda el área citrícola, pero no es nuestra principal producción. Las naranjas ocupan un lugar importante en cantidad y en calidad y significan un mayor ingreso de divisas para nuestra economía", explicó el doctor Tian Schutte, del CRI de Sudáfrica.
El hongo que provoca la "mancha negra" está presente en todas las áreas citrícolas de sudáfrica, menos en Ciudad del Cabo, que fue declarada zona libre de Guignardia citricarpa, explicó el especialista. "En nuestro país somos conscientes de lo negativo que significa convivir con la mancha negra, ya que además nuestro principal mercado es la UE y este hongo tiene vedada su entrada. De manera que las inspecciones de sobre nuestras plantaciones son muy estrictas.", remarcó.
"En mi país detectamos que la mayor fuente de inóculo de Guignardia está en las hojas muertas del suelo, en estado de 'ascosporas'. Estas son diseminadas tras las primeras lluvias y causan la infección en los órganos vivos de las plantas", indicó.
Para el control físico, desarrollaron máquinas que incineran las hojas en el campo a medida que avanzan sobre las trochas. Funcionan a gas y generan fuego. Las chimeneas no deben tocar el follaje, ya que la temperatura suele llegar a los 600 ºC.




















