30 Septiembre 2005
Con la presencia de más de 200 productores limoneros se desarrolló en nuestra ciudad un encuentro convocado por la Asociación Tucumana del Citrus (ATC). En la cita estuvieron representados todos los sectores del quehacer productivo local, tanto productores, como empacadores, exportadores e industrializadores quienes plantearon cuáles fueron sus problemas durante esta campaña.
Las principales conclusiones fueron las siguientes: Hay productores a los que les fue bien, y otros que están en crisis; Este año hubo una mayor producción de fruta fresca, pero en el caso de los limones que se destinan a la industria los volúmenes fueron similares a los del año pasado; Existe un volumen de fruta fresca aún en los árboles y no comercializada que se perderá; Los productores que tengan plantaciones viejas o enfermas deberán optar entre cambiar su estrategia productiva o reconvertirse hacia otra actividad.
Todos estos aspectos fueron expuestos por los productores, comercializadores e industriales presentes y recibidos por la mesa directiva de la ATC, encabezada por su presidente Carlos Parravicini, quien estuvo acompañado por el vicepresidente Roberto Sánchez Loria y el secretario Pedro Omodeo. Los directivos se comprometieron a buscar soluciones para cada uno de los problemas planteados.
Parravicini, en diálogo con LA GACETA Rural, sostuvo que todo el sector limonero de Tucumán está haciendo un gran esfuerzo y sacrificio, a pesar de que este año se vivieron acontecimientos que marcaron una situación crítica en lo productivo y en lo comercial, para muchos asociados.
Por otra parte, el empresario sostuvo que la campaña exportadora de fruta fresca ya finalizó y que este año se exportaron a la Unión Europea 230.000 toneladas de limones y a otros mercados 110.000, mientras que unas 800.000 se destinaron a la industria y queda todavía por determinar el volumen de fruta que no se cosechó, que quedó en los campos y que se destinará a industria o al mercado interno.
Consultado respecto de cómo ve el futuro limonero para 2006, el profesional sostuvo: "no hay dudas de que la próxima campaña será tanto o más complicada que la presente; la situación dependerá de muchos motivos que hoy todos conocemos, entre ellos, las mayores restricciones cuarentenarias que se implementarán en origen y en destino, generando así más excedentes de la exportación".
"También se prevén mayores costos productivos, una importante cantidad de stock de los productos industriales, lo que creará un marco de incertidumbre para la próxima campaña", advirtió Parravicini.
Parravicini mencionó con preocupación la información originada en España, en donde se anuncia un crecimiento de la producción de limones "fino" y "Verna" en la Península Ibérica y una mayor producción de Turquía, lo que generará una mayor competencia en los mercados para el limón tucumano.
"Como desafío tenemos que trabajar en forma conjunta con los entes públicos como el Senasa, la Cancillería, las embajadas, los Gobiernos provincial y nacional, los ministerios, la Secretaría de Agricultura de la Nación, etc. y con entes privados como Afinoa, Federcitrus y estudios del exterior, para darle un gran futuro a la actividad", planteó. "Sólo entre todos tenemos un futuro por delante y un gran desafío que será mantener a Tucumán entre las naciones líderes productoras de limón", afirmó.
La actividad limonera tucumana se desarrolla en 33.000 hectáreas, distribuidas en siete productores que poseen más de 500 ha; 18 productores que poseen entre 150 y 500 ha; 85 productores que poseen entre 50 y 150 ha, y 100 productores que poseen menos de 50 ha, lo que marca una fuerte concentración en los tenedores de la producción. Además, surge que el 49 % está integrado (empaque, comercialización, industrialización); un 29 % está parcialmente integrado, y un 22 % de los productores no tienen ningún tipo de integración.
Las principales conclusiones fueron las siguientes: Hay productores a los que les fue bien, y otros que están en crisis; Este año hubo una mayor producción de fruta fresca, pero en el caso de los limones que se destinan a la industria los volúmenes fueron similares a los del año pasado; Existe un volumen de fruta fresca aún en los árboles y no comercializada que se perderá; Los productores que tengan plantaciones viejas o enfermas deberán optar entre cambiar su estrategia productiva o reconvertirse hacia otra actividad.
Todos estos aspectos fueron expuestos por los productores, comercializadores e industriales presentes y recibidos por la mesa directiva de la ATC, encabezada por su presidente Carlos Parravicini, quien estuvo acompañado por el vicepresidente Roberto Sánchez Loria y el secretario Pedro Omodeo. Los directivos se comprometieron a buscar soluciones para cada uno de los problemas planteados.
Parravicini, en diálogo con LA GACETA Rural, sostuvo que todo el sector limonero de Tucumán está haciendo un gran esfuerzo y sacrificio, a pesar de que este año se vivieron acontecimientos que marcaron una situación crítica en lo productivo y en lo comercial, para muchos asociados.
Por otra parte, el empresario sostuvo que la campaña exportadora de fruta fresca ya finalizó y que este año se exportaron a la Unión Europea 230.000 toneladas de limones y a otros mercados 110.000, mientras que unas 800.000 se destinaron a la industria y queda todavía por determinar el volumen de fruta que no se cosechó, que quedó en los campos y que se destinará a industria o al mercado interno.
Consultado respecto de cómo ve el futuro limonero para 2006, el profesional sostuvo: "no hay dudas de que la próxima campaña será tanto o más complicada que la presente; la situación dependerá de muchos motivos que hoy todos conocemos, entre ellos, las mayores restricciones cuarentenarias que se implementarán en origen y en destino, generando así más excedentes de la exportación".
"También se prevén mayores costos productivos, una importante cantidad de stock de los productos industriales, lo que creará un marco de incertidumbre para la próxima campaña", advirtió Parravicini.
Parravicini mencionó con preocupación la información originada en España, en donde se anuncia un crecimiento de la producción de limones "fino" y "Verna" en la Península Ibérica y una mayor producción de Turquía, lo que generará una mayor competencia en los mercados para el limón tucumano.
"Como desafío tenemos que trabajar en forma conjunta con los entes públicos como el Senasa, la Cancillería, las embajadas, los Gobiernos provincial y nacional, los ministerios, la Secretaría de Agricultura de la Nación, etc. y con entes privados como Afinoa, Federcitrus y estudios del exterior, para darle un gran futuro a la actividad", planteó. "Sólo entre todos tenemos un futuro por delante y un gran desafío que será mantener a Tucumán entre las naciones líderes productoras de limón", afirmó.
La actividad limonera tucumana se desarrolla en 33.000 hectáreas, distribuidas en siete productores que poseen más de 500 ha; 18 productores que poseen entre 150 y 500 ha; 85 productores que poseen entre 50 y 150 ha, y 100 productores que poseen menos de 50 ha, lo que marca una fuerte concentración en los tenedores de la producción. Además, surge que el 49 % está integrado (empaque, comercialización, industrialización); un 29 % está parcialmente integrado, y un 22 % de los productores no tienen ningún tipo de integración.





















