Una herramienta que mejora el rendimiento
En la jornada que se realizó en La Ramada de Abajo se atendieron cada explicaciones de los técnicos y se vieron los resultados de los datos obtenidos a través del sistema satelital GPS. Además, se elaboraron mapas de rendimientos de los lotes trabajados, todo a tiempo real. Con los datos se realizaron siembra y fertilizaciones con dosis variables automáticas, de acuerdo con la prescripción obtenida en la cosecha previa.
La agricultura de precisión, explicó el ingeniero Luis Vicini (INTA), puede ser definida como una herramienta para mejorar la eficiencia de producción agrícola, y tiene como premisa la recolección de datos georreferenciados en forma precisa para conocer la variabilidad propia e interna de los lotes de producción.
Ella puede estar relacionada con las características del suelo; el estado nutricional y disponibilidad hídrica de los cultivos y la composición de la población de malezas o enfermedades. Luego, con todos estos datos, se puede diseñar el diagnóstico más conveniente y sostenible y, si fuese necesario, aportar los insumos en función de la efectiva necesidad de las diversas áreas de un lote o de un campo, para reducir residuos químicos, incrementar beneficios y mantener la calidad del ambiente, bajando costos.
Agricultura de precisión es trabajar con la mayor precaución posible, apuntó Vicini. Esto es, aplicar insumos con criterio fundamentado en pruebas experimentales; el uso del agua en forma correcta; del fertilizante en dosis óptimas económicas, etc.
La tecnología es eficiente y confortable
Durante la Jornada Organizada por la Cooperativa Unión y Progreso Ltda, de la Ramada de Abajo, además de escuchar y observar en movimiento maquinarias agrícolas conectadas al sistema satelital GPS, se elaboraron mapas instantáneos de rendimiento en trigo, de humedad del grano a tiempo real, mapas de alimentación en toneladas-hora de la máquina, velocidad y otras variables.
Los ingenieros Andrés Méndez y Fernando Scaramuza, junto con Mario Bragachini pertenecen al Proyecto Nacional de Agricultura de Precisión del INTA Manfredi. Ellos disertaron durante la jornada y destacaron que hay una gran demanda de tecnología aplicada a la maquinaria. "Esto se da en pulverizadoras, trilladoras, tractores y sembradoras principalmente; en todas la regiones es igual", apuntaron.
"Hace varios años que la demanda por mejores equipamientos no cesa entre los productores de granos del país. La industria de la maquinaria agrícola ha respondido a este pedido y hoy son ejemplos en todas las ferias y exposiciones, tanto nacionales como internacionales en las que participan", indicaron.
El beneficio de esta incorporación de tecnología y confort en la maquinaria agrícola se traduce en un tárea más eficiente y placentera para el productor argentino, concluyeron los expertos.
Cómo aumentar rindes y bajar costos
Los ingenieros del INTA mostraron una serie de trabajos que vienen realizando desde hace varios años en la zona de Manfredi, Córdoba, y sus alrededores, donde siguen año tras año los rendimientos de lotes. De manera que tienen bien determinadas las condiciones de manejo y perfectamente evaluado el suelo y otros factores de producción.
Esos datos les permiten, además de realizar cosechas con mapas de rendimiento instantáneos y georreferenciados, ver "adentro" de los lotes y metro a metro lo que ocurre con los rendimientos. También realizan siembra y fertilización variable, esto es agregar semillas y fertilizantes, en cada caso de acuerdo con las recomendaciones basadas en un cuidadoso estudio de la variabilidad de los suelos, de los rendimientos y de los factores que intervienen.
Lo relevante es que lograron obtener en soja incrementos de producción que reflejaron subas en el ingreso, cerca de $350, por hectárea, cuando aplicaron siembra y fertilización variable. Ello se logró al variar la cantidad de semillas y de insumos en diferentes parte de los lotes, de acuerdo con las verdaderas necesidades.
Ese incremento de ingreso se logró por los mejores rindes o por la disminución de costos, o bien por la combinación de ambos. Esta experiencia sobre el manejo de lotes con este sistema de dosis variables está despertando el interés por parte de agricultores y asesores argentinos.





















