Evaluación de la caña que derribó el vendaval
Fenónemos naturales. Nivel de pérdidas en cañaverales. Un especialista del INTA famaillá señaló que el 8% del total de la materia prima implantada quedó en el suelo. La cuantificación de los daños económicos resulta engorrosa por el manejo de los distintos factores analizados. Dificultades para realizar la cosecha y el exceso de trash. Disminución en el peso de los tallos.
ANALISIS. Los técnicos sugieren a los productores que, antes de cosechar la caña dañada, evalúen la incidencia que tendrá en el rendimiento final.(LA GACETA / José Nuno)
Señaló que un fenómeno climático de esta envergadura no se recuerda ni registra la historia más reciente de la actividad cañera. El 8% del total de la caña implantada en Tucumán quedó tendido en el suelo. La cuantificación de los daños resulta un tanto engorrosa, puesto que al estado actual del cultivo hay que contrastarlo con lo que pudo ser -de no haber ocurrido el meteoro- y, bajo esa pauta, relacionarlo con el marco climático sobreviniente que determinará las condiciones de calidad fabril y también cultural en los cañaverales.
"De todas maneras, es importante hacer un repaso de las consecuencias que el vuelco a tal nivel de severidad puede tener sobre los lotes afectados", apuntó Terán.
A) Factores fisiológicos:
Pérdida de peso: estudios realizados por diferentes investigadores dan cuenta de la pérdida de peso de los tallos de caña de azúcar como consecuencia del vuelco del cultivo, derivados de la disminución de la tasa de fotosíntesis y aumento de la de respiración en los tallos que están tapados por los otros tallos.
También el encorvamiento de la caña y el crecimiento del brote apical en busca de luz, son procesos que generan inversión de savia e incremento de la respiración y consumo de reservas que disminuyen el peso de los tallos. Igual ocurre con las brotaciones laterales y el enraizamiento de los nudos en contacto ó próximos al suelo.
El ritmo de estos efectos estará en relación directa con las condiciones climáticas. Las pérdidas asociadas a los eventos descriptos, según evaluaciones realizadas, se encuentran en el orden del 10% de peso de tallos molibles.
Deficiencias de maduración: La caída del cañaveral, cuyo efecto dominó ocasiona un solapamiento de los tallos, reduce el área fotosintética a niveles cercanos al 30% del normal,lo que afecta severamente al proceso de elaboración de fotosintatos y a la acumulación en forma de sacarosa. Así también, los procesos citados en la pérdida de peso, ocasionan desdoblamiento de sacarosa al estado de azúcares simples y azúcares reductores que disminuyen la pureza y, en consecuencia, la calidad de la caña como materia prima sacarífera. Las mediciones al respecto dan cuenta de la disminución de los tenores sacarinos entre el 0,5% al 1%, en relación al peso-caña.
B) Factores operativos:
Incremento de pérdidas de cosecha: El estado de caña tendida genera una importante dificultad en la cosecha, tanto con un sistema manual -en las condiciones actuales en que se efectúa- como en el mecánico, a pesar de las innovaciones tecnológicas de las cosechadoras disponibles. En uno u otro sistema, el proceso de corte a ras del suelo se ve dificultado por el entramado de tallos. Se generan tocones y trozos caídos que no se recuperan y escapan en el proceso de carguío, por efecto del doble corte cuando se hace con macheta. Por otro lado resulta una utopía pensar que 16.000 hectáreas de caña pueden cosecharse manualmente con la escasa disponibilidad de gente en el mercado laboral, capacitada para esta tarea.
Porciones de tallos prendidos al suelo y/o caídos y pisoteados son las pérdidas más comunes para este estado del cañaveral, en caso de cosecha mecánica. Además se producen atoramientos casi continuos que generan montículos de caña y tierra, que luego difícilmente pueden recuperarse. Y por otro lado, caen al suelo diminutos trozos de caña desfibrada por las cuchillas de corte. Estas pérdidas descriptas pueden representar mínimamente un 10% de la caña a cosechar, por arriba de las pérdidas consideradas normales.
Aumento de trash: Con la caña totalmente caída resulta imposible el despuntado con cosechadora integral, de manera que la incidencia del despunte resulta el factor más importante como componente del trash. Si bien la proporción de material verde no movible varía a lo largo del ciclo de cosecha, disminuyendo a medida de que las hojas y vainas van perdiendo humedad y alguna porción del despunte, puede ganar madurez,en el caso de caña caída.
Estos factores sufren menor alteración y hay que sumarle los brotes de yemas laterales y los "chupones" que se generan en la base de las cepas. Como consecuencia de estos procesos, los valores de trash se incrementan a niveles de entre el 15% y el 20% en contraste con el 8% cdel valor promedio, en condiciones normales.
En definitiva, la caña caída genera un excedente de trash del orden del 10%.
También las cepas afloradas en el proceso del vuelco constituyen un componente que, principalmente por la tierra adherida, eleva las materias extrañas.
El aumento de trash impacta doblemente, ya que por un lado implica un incremento de los costos de transporte hacia el ingenio y un mayor tiempo de cosecha, puesto que habrán de realizarse más viajes. Pero el efecto de mayor importancia del incremento del trash está dado por una significativa reducción del azúcar recuperable a partir de la caña, por su interferencia en las variables: pol %, pureza, extracción y fibra. Esto redunda en una pérdida que, estudios realizados en Louisiana (Estados Unidos) el año pasado, se estima en 1,36 kilogramos de sacarosa por cada punto % de trash.
Incremento del costo de cosecha: El estado de la caña caída condiciona directamente la eficiencia de cosecha y también el rendimiento operativo del sistema de cosecha, tanto para la modalidad mecanizada como para la manual.
Si se considera cómo única alternativa viable la cosecha mecanizada integral -bajo la condición imperiosa de cosecha con caña quemada-, la pérdida de eficiencia operativa por disminución de velocidad de avance, aumento de atoramientos, incremento de los niveles de desgaste en cuchillas de corte y trozado y en paletas de extractores, significará un crecimiento de costos directos del orden del 20%.
Las complicaciones por la cantidad de cepa arrancada en el vuelco del cañaveral, que derivarán en pérdida de la vida útil de los lotes a futuro, como también las consecuencias de la falta de piso por el no secado de suelo y los daños por pisoteo y compactación, la extensión de los tiempos de cosecha y la mayor susceptibilidad de la caña caída -en caso de que se produzcan heladas- son elementos que escapan a la capacidad cierta de análisis en este momento.
"Por esa razón, quedan solamente expresados como ingredientes negativos derivados de los efectos del meteoro que ocurrió el 29 de abril de este año", subrayó Terán. "Considero importante reiterar que, en estos casos, es imprescindible la quema de los cañaverales antes de ser cosechados, como una de las pocas herramientas disponibles tendientes a morigerar las pérdidas contempladas en este análisis", concluyó.



















