"El aumento que hubo en los insumos de utilidad agrícola-ganadero se debió, fundamentalmente, a la salida de la convertibilidad y al valor actual del dólar", opinó Miguel Reginato, proveedor de insumos para el campo. "Hoy tenemos un tipo de cambio bastante alto, lo que nos da una ecuación distinta a la que siempre se manejó en el campo, y todavía rinde sus frutos", acotó. "Lo importante es que se mantenga la exportación de cualquier producto del campo para que la ecuación siga cerrando", señaló.
Este año, en general, los rubros que provee la empresa tuvieron pequeños incrementos que "absorbimos y no los trasladamos al productor", advirtió, "porque procuramos darle cierta estabilidad a los clientes entregándoles mercaderías con la financiación correspondiente", indicó Reginato.
"Por suerte -dijo- dentro del rubro repuestos para el campo se seguirá marchando al ritmo que fijan el agro y las exportaciones".
Según el empresario, el sector productivo en Tucumán siembra por una cuestión de espíritu y no tanto por los números, ya que es agricultor por naturaleza aun teniendo que enfrentar cualquier circunstancia no favorable, opinó.
Hoy se observa que, a pesar de que algunos sectores no andan tan bien y están enfrentando impuestos caros y en algunos casos distorsivos, siguen en franca expansión e invirtiendo en la actividad.
"Creemos que el sector de granos y el cañero están pasando por un buen momento, con precios de los productos que son bastantes satisfactorios y que se pueden mantener competitivos en, por lo menos, a mediano plazo", destacó el empresario. "Pero esto debe ir acompañado por una política de fomento por parte del Estado, que incluya, por lo menos, la disminuyendo de los aranceles de exportación y también de algunos impuestos", reclamó Reginato.
A pesar de la dolarización, no se reducen las inversiones en los campos
Paul Bleckwedel, titular de Paul Tradding, una compañía local que comercializa insumos químicos y maquinarias agrícolas, reconoció que los precios en dólares sufrieron subas de distinta magnitud, según el producto que se trate.
"En el caso de los fertilizantes, entre 2002 y este año estimo que los aumentos de precios redondearon el 50%, en dólares; esto estuvo acompañado por una demanda sostenida (en 2005 lograron un récord de ventas), lo que significa que el productor invierte en el campo a pesar de los mayores costos que debe enfrentar", consideró.
El empresario puso como ejemplo a la soja, porque considera que en esta actividad productiva se percibe con más fuerza la suba de los insumos. "Entre 2002 y 2003 el precio de la soja fue muy buenos y bien altos; ahora estamos con precios que se acercan más a la normalidad. En ambos casos, los productores siguieron invirtiendo, a pesar de que pagaban dolarizados sus insumos", describió.
En el caso de los tractores, Bleckwedel reconoció que los precios en dólar sufrieron aumentos promedio del 22%."El año 2006 es el período en que vendimos más tractores", destacó. "En un año comercializamos tantos tractores como los que vendimos en tres años juntos", comparó. "Esto marca que, a pesar de la dolarización de los insumos y maquinarias para el campo, el productor siguió invirtiendo en fierros", reflexionó.
También analizó el contexto que vive el sector azucarero tucumano.
"Los cañeros son los que más vienen invirtiendo en tractores", señaló. "El azúcar está atravesando un buen año; los analistas proyectan seis o siete períodos con buenas perspectivas, lo que pronostica más inversiones en equipos, maquinarias e insumos", estimó el empresario. "Los productores invirtieron y lo seguirán haciendo", concluyó.



















