Los costos directos de las producciones agropecuarias registran fuertes aumentos

Según el informe de coyuntura, hasta abril los porcentajes en las subas de los agroquímicos tuvieron mayor incidencia en los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol por sus cotizaciones en dólares. En Tucumán, las actividades azucarera y sojera luchan contra la situación, que es distinta a la de la citricultura.

09 Junio 2006
De acuerdo con los indicadores de coyuntura agropecuaria de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, como lo anticipó LA GACETA Rural, se registraron fuertes aumentos en los costos directos de los cuatro principales cultivos, entre marzo y abril. Las variaciones en alza fueron: para el maíz, el 1,9%; para la soja el 0,4%; para el trigo el 2,3%; y para el girasol el 0,5%.
Para el sector de la carne bovina, hubo incrementos del 12,4%, del 9% y del 54,4% para la producción, faena y exportaciones, respectivamente.
En el caso de la carne aviaria, la producción y la faena se incrementaron 15,2%, mientras que las exportaciones disminuyeron 17,4%. En tanto, los costos para la faena de productos porcinos aumentó un 12,5%.
El ascenso de los costos para la producción de cereales y el girasol se explica, principalmente, por la suba en el precio de un fertilizante de uso habitual.
En tanto que para la soja, el aumento de un herbicida de uso habitual fue el principal factor. El informe indica que los gastos de estructura también presentaron subas durante marzo, con un ascenso que se ubicó entre el 0,8% y el 0,9%, según la actividad.
Si se compara esta variación, respecto de igual mes del año anterior, se observa un alza significativa del 24,5% para las diferentes actividades.
En lo que respecta a la venta de cosechadoras, los valores muestran una disminución de 25,4% en las operaciones, mientras que la comercialización de tractores se incrementó un 17,2% durante abril.
Al considerar la variación interanual, las ventas fueron inferiores en un 10,7% y del 17,5% para tractores y cosechadoras, respectivamente.
En tanto, en lo que se refiere a la evolución de los precios de las carnes durante abril, tanto los bovinos como los porcinos registraron descensos. Los vacunos se mantuvieron en valores inferiores que se ubicaron entre el 3% y el 8,2% comparado con los de marzo, según la categoría. La carne porcina presentó bajas que rondaron el 30%, mientras que el valor de la aviaria se mantuvo en precios similares a los del mes precedente.
Los costos del feed lot, en tanto, mostraron un incremento del 5% en la ración y del 0,5% en la sanidad.
El precio de la tierra no presentó modificaciones entre abril y mayo. Pero si se lo compara con 2005, el aumento fue del 29,3% en la zona maicera, del 27,3% en la triguera y del 20% en campos de invernada. Los valores se incrementaron de u$s5.800 (mayo/2005) en zonas maiceras a u$s7.500 la hectárea, mientras que en zonas trigueras fue de U$S 2.200 a U$S 2.800 la ha. En tierras aptas para invernada, los valores subieron de U$S 2.500 a U$S 3.000 la hectárea.
A partir de este informe nacional, los productores tucumanos evaluaron que también en esta parte del país se sufren las subas de costos de producción, principalmente por los valores dolarizados de los fertilizantes y agroquímicos.
En estos momentos, las actividades azucarera y sojera mantienen buenos ingresos y rentabilidad -por cosechas récord y precio estable del producto-, cosa que no ocurre con el limón, que recorren el tercer año con dificultades en la comercialización al exterior.
Las inversiones en maquinarias están sostenidas, principalmente en las actividades cañera y sojera, que, en la mayoría de los casos, responden a la renovación de esas herramientas. Párrafo aparte para las quejas generalizadas por la presión fiscal.

Los sectores en crisis reducen su consumo
Marcelo Soria, de la empresa Red Agropecuaria, reconoció que subieron los precios de algunos insumos en el campo, como los fertilizantes, pero dijo que "eso no significó que haya existido una baja de ventas o que el productor haya dejado de usarlo, salvo excepciones, ya que su producción -en general- está dolarizada y es sacada a los mercados internacionales". "Hay sectores como el citrícola que, al estar pasando por un mal momento, algunos productores dejaron de usar fertilizantes por esa situación y no por la suba de dicho insumo", señaló Soria. Actividades como los sectores cañero y granario, a pesar de la suba de los fertilizantes y agroquímicos y al estar pasando por un buen momento, no se percibieron menores ventas.
"No hay duda que, en sectores donde todavía los márgenes son atractivos, una leve suba de insumos no hará que su intención de usarlo disminuya, ya que los números todavía cierran como para acceder al uso de ciertos productos agropecuarios", consideró. "Las variaciones de consumo que se pueden observar en ciertos productos químicos se deben, exclusivamente, a los ciclos de cultivo y no a una suba en los precios de dichos insumos", reafirmó. "Realmente -concluyó- las leves subas que se pueden verificar no tienen incidencia en los costos productivos de las explotaciones agrícolas".

Brasil trasladó sus vaivenes económicos
La mayoría de las maquinarias que se venden en Tucumán -y en el país- son de origen brasileño. Por ello, los vaivenes económicos que vivió ese país vecino se trasladaron hasta estas tierras. Entre los principales, se cuentan la apreciación del real y la baja del dólar, por un lado, y por el otro la suba del costo del hierro, materia prima y alto componente en la fabricación de las maquinarías, y de los salarios. "Si bien desde principios de año no tuvimos un aumento significativo en el precio -alrededor del 3%-, por un sobre stock de la fábrica que me provee se aprovechó la coyuntura para mantener ese precio y realizar financiaciones propias para las compras", resaltó el licenciado Juan Carlino, de la empresa Carlino Hnos, concesionaria de la línea de tractores John Deere. Apuntó que los mayores costos que soporta el campo en estos momentos para sus producciones, tienen relación directa con los insumos, que se pagan en dólares, y por la excesiva presión fiscal nacional, provincial y municipal. "Si uno hace los números ?finitos?, por la tierra -impuestos y retenciones- es mucha la plata que el productor le paga al Estado", resaltó.
Otro concesionario consultado por LA GACETA Rural, remarcó que el costo de las maquinarias está atado a lo que sucede en Brasil, pero que la demanda sigue sostenida como en 2005.

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