09 Junio 2006
La Secretaría de Agricultura de la Nación está decidida a avanzar con una modificación al derecho que los productores tienen, por ley, a reservar producción de la semilla que compraron en una campaña, para sembrar a la siguiente. La propuesta tiende a poner coto a los abusos que se producen en la actualidad, a partir de una legislación que fue creada en los años 70, cuando los pools y asociaciones de siembra no tenían la importancia que tienen en la actualidad.
La idea del secretario Miguel Campos es que no se pueda reservar más semilla que la originalmente comprada, de tal manera que si el productor quiere sembrar una superficie mayor al año siguiente deberá adquirirla en el circuito comercial, porque de lo contrario infringiría la ley. Concretamente, si compra 100 bolsas de semilla de trigo esta campaña, de lo cosechado no podrá reservar más de 100 bolsas. El "derecho al uso propio" está consagrado por el artículo 27 de la Ley 20.247, y hay quienes plantean que cualquier restricción podría considerarse ilegal.
Desde la industria semillera comentaron que tuvieron un encuentro no programado con Campos, en el marco de la inauguración de la planta de semillas de Satus Ager, donde el funcionario les manifestó la intención de limitar el uso propio.
Las relaciones con la industria semillera venían sufriendo altibajos, a raíz principalmente de la Resolución 71 que autorizó la inscripción de maíces resistentes a glifosato con el gen GA21. Pero el viernes pasado, Campos y los empresarios tuvieron buena sintonía y acordaron una reunión para tratar el tema.
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) está de acuerdo con el límite propuesto por la Sagpya, pero quiere que -además- el productor tenga la posibilidad de reservar más semilla, pagando una regalía a los patentadores, solo que el fruto de esa nueva siembra entraría como "uso propio gratuito".
En este sentido, la Federación Agraria Argentina no parece compartir la posición. "Estamos en contra de las regalías extendidas; pensamos que aceptar un uso propio oneroso (lo que propone CRA) es aceptarlas", manifestaron fuentes de esta entidad.
La idea del secretario Miguel Campos es que no se pueda reservar más semilla que la originalmente comprada, de tal manera que si el productor quiere sembrar una superficie mayor al año siguiente deberá adquirirla en el circuito comercial, porque de lo contrario infringiría la ley. Concretamente, si compra 100 bolsas de semilla de trigo esta campaña, de lo cosechado no podrá reservar más de 100 bolsas. El "derecho al uso propio" está consagrado por el artículo 27 de la Ley 20.247, y hay quienes plantean que cualquier restricción podría considerarse ilegal.
Desde la industria semillera comentaron que tuvieron un encuentro no programado con Campos, en el marco de la inauguración de la planta de semillas de Satus Ager, donde el funcionario les manifestó la intención de limitar el uso propio.
Las relaciones con la industria semillera venían sufriendo altibajos, a raíz principalmente de la Resolución 71 que autorizó la inscripción de maíces resistentes a glifosato con el gen GA21. Pero el viernes pasado, Campos y los empresarios tuvieron buena sintonía y acordaron una reunión para tratar el tema.
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) está de acuerdo con el límite propuesto por la Sagpya, pero quiere que -además- el productor tenga la posibilidad de reservar más semilla, pagando una regalía a los patentadores, solo que el fruto de esa nueva siembra entraría como "uso propio gratuito".
En este sentido, la Federación Agraria Argentina no parece compartir la posición. "Estamos en contra de las regalías extendidas; pensamos que aceptar un uso propio oneroso (lo que propone CRA) es aceptarlas", manifestaron fuentes de esta entidad.
Lo más popular



















