Tucumán es un polo productor y comercializador
Desde la década pasada Tucumán experimenta un crecimiento importante del sector frutillero.
Tanto la producción, como el comercio doméstico y las exportaciones de frutilla fresca y congelada aumentaron en los últimos años. Este crecimiento se basó en la incorporación de tecnología de producción y procesos, tanto en el campo como en la industria del congelado. También aportó, en esa mejora, el aseguramiento de la calidad el empleo de BPM, HACCP y la trazabilidad.
"Hoy Tucumán se destaca como nuevo polo productor e industrializador de frutilla en la Argentina", concluyó el informe presentado por las ingenieras Daniela Pérez y Lucia Mazzone de la Sección Economía y Estadísticas de la EEAOC.
Las plantaciones de frutilla en Tucumán se concentran, principalmente, en los departamentos Lules y Tafí del Valle; también hay pequeñas superficies en Trancas y se observan nuevas plantaciones en Alberdi y en Chicligasta.
La producción de estación proviene de Lules y la de verano del Valle de altura. Se estima que en la presente campaña la superficie implantada con frutilla está en el orden de las 450 hectáreas.
Aunque puede observarse una disminución en el número de productores, esto no se refleja en el área implantada, ya que algunos productores expandieron su superficie. Es importante señalar que la reactivación de la Cooperativa "La Luleña", a partir del subsidio que obtuvo para instalar una planta de congelado IQF, puede marcar el inicio de un cambio substancial para los productores de Lules.
En relación al inicio de la presente cosecha, los datos son alentadores, por el momento, habiéndose iniciado la campaña sobre la superficie que quedó implantada de la campaña pasada y sobre lotes con plantaciones tempranas.
La producción, que oscila alrededor de las 14.000 toneladas, experimentó en los últimos años un fuerte crecimiento como consecuencia de un aumento en los rendimientos debido a la aplicación de un paquete tecnológico apropiado.
El rinde medio provincial estimado sería de 40t/ha, aunque hay casos puntuales de rendimientos de más de 60t/ha.
El gasto directo de producción de 1 hectárea puede tener variaciones importantes según la escala.
Si se emplea un grado de tecnología importante ronda los U$S 10.000.
Finaliza la siembra de papa primicia
El ingeniero Néstor Zamudio, director delINTA Famaillá sostuvo que, hace un tiempo atrás, se podría definir casi perfectamente la zona productora de "papa temprana" o "primicia" sobre los faldeos de nuestra cadena montañosa del pedemonte y, por ende localizar a los medianos y grandes productores y, también, conocer la finalización de la plantación con un mínimo error.
En las últimas campañas la zona productora de La Invernada, conocida, como "área semitemprana", se mezcló con la "temprana" y hoy se la considera como única zona de producción, con unos pocos días de diferencia en la plantación. Entonces, se podría asegurar que en los faldeos del Aconquija está todo plantado y que se espera la emergencia del cultivo pero, con el agregado de la otra zona, se extiende el período de plantación y de emergencia.La superficie cultivada con papa sería similar a la de la campaña pasada, ya que se plantaron 250.000 bolsas que significan unas 6.000 hectáreas, con un 90 % de la variedad Spunta y el resto con variedades industriales como Atlantic y Kennebec.
Zamudio sostuvo que, hablar de perspectivas para el sector en cuestión de precios para la cosecha en octubre-noviembre, resulta difícil y arriesgado. "Esto va a depender mucho de la situación de los cultivos de papa de Córdoba, fundamentalmente, y por los restos de tubérculos almacenados en frío en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. La papa, tanto otoñal como semitardía, cosechada en febrero y marzo pasados, se pagó entre $ 7 y $ 8 la bolsa, en el cerco. Luego levantó un poco hasta llegar a $ 9, finalizando a entre $ 12 y $ 14.
Venden frutilla en fresco y congelada
En la Cooperativa Campo de Herrera los socios producen papa (6 ha), frutilla (6 ha), limón (120 ha), caña de azúcar (1.200 ha) y explotan dos cortadas de ladrillos. Una diversidad de actividades que les permiten mantener equilibrada la ecuación de la entidad que nuclea a 127 socios.
"Tenemos bien consolidada la campaña frutillera de este año; destinamos 6 hectáreas, al igual que el año pasado. La fruta es de buena calidad, contamos con una cámara de congelado. Tenemos buenas perspectivas financiera, como resultado de la campaña de este año, y estamos mejorando os aspectos de comercialización", explicó el contador Jorge Toledo, gerente de la entidad cooperativa.
Los productores comenzarán, a partir de la segunda quincena de este mes, a vender frutilla en fresco, en el mercado interno.
"Nuestro producto se vende bien", dijo, "pero estamos estudiando extender el acuerdo comercial que tenemos con Arcor, a quienes ya les vendemos fruta congelada para hacer mermeladas", mencionó. En 2005 le vendieron a la empresa argentina unas 120 toneladas de frutilla fresca.
A modo de balance de la situación económica que atraviesa la Cooperativa, el contador Toledo reseñó lo siguente: "con el limón estamos atravesando -todo el sector- una etapa de crisis, por lo que estamos pensando reducir la superficie con esa fruta; con la caña nos va bien, porque tenemos buena cantidad y buena calidad. Nuestro objetivo es mejorar nuestro nivel de producción, tanto con la cortada de ladrillos como con las distintas actividades agrícolas". "Pero todo nuestro esfuerzo es posible gracias al apoyo que nos brindan nuestros proveedores, como así también el Gobierno provincial", destacó.
Los minifundistas mejoran la producción
La Asociación de Pequeños Productores Minifundista de Tucumánde trabaja, con sus asociados y desde hace varios años, en mejorar la calidad de su producción.
"Iniciamos fuertemente la siembra. El problema más grave que enfrentamos es el aumento de entre el 18% y el 20% del costo de los insumos, en especial de los productores agroquímicos que, a pesar que están dolarizados, lo mismo aumentan de precio", comentó a LA GACETA Rural el productor Waldino Juárez. "La superficie sembrada este año será similar a la de 2005; es decir, 75 hectáreas con papa consumo y 8 hectáreas destinadas a papa semilla", explicó.
"Nos estamos capacitando permanentemente porque queremos mejorar los aspectos administrativos, comerciales y productivos de la Asociación", dijo. "Uno de nuestros objetivos es instalar un laboratorio en la zona, que sirva para realizar análisis de suelos y análisis de plagas en los cultivos, para probar nuevas variedades y para mejorar el uso de los fertilizantes", presentó Juárez como uno de los proyectos en marcha.
El dirigente de la Federación Agraria Argentina (FAA) filial Tucumán es poco optimista respecto de los resultados de la campaña 2006. "No tenemos un precio sostén para el producto; estamos luchando en este sentido, porque no queremos que por este problema los productores se terminen fundiendo y abandonen sus campos, con lo que el agro tucumano perderá su principal capital que son los productores", planteó.
Juárez mencionó que la actividad papera es muy volátil, no sólo por los precios, sino por la fuerte competencia que existe.





















