07 Julio 2006
La frutilla tucumana compite, en calidad y en producción, con la fruta santafesina
Horticultura en Tucumán. Daniel Kirschbaum, investigador del INTA Famaillá, ponderó las cualidades de los plantines que son desarrollados en las alturas de Tafí del Valle. Destacó el nivel de calidad que tiene la tecnología en manejo agronómico que despliegan los productores. La frutilla tucumana llega un mes antes a los mercados.
La producción de frutilla fresca en Tucumán ha tomado gran relevancia en las últimas campañas.
La actividad está muy cerca, en valor de producción, a la de Coronda (Santa Fe), con el agregado que la local llega a los mercados más temprano y con una calidad similar o superior a la santafesina.
La producción está respaldada, en parte, por una producción local de plantines en viveros de altura y por una institución como EEA-INTA-Famaillá, que trabaja en el desarrollo de tecnología en manejo agronómico y, hace poco, se inició -con más profundidad- el trabajo de mejoramiento varietal con el fin de lograr variedades propias adaptadas a nuestra zona, explicó a LA GACETA Rural Daniel Kirschbaum, del INTA Famaillá.
En Tafí del Valle se destacaron problemas y ventajas de la fruta.
Entre los problemas se pueden mencionar: mezclas varietales, deficiencias en el riego, deficiencias en control de malezas, ocurrencia de granizadas y deficiencia postcosecha de plantines. Por el lado de las ventajas se citan a la sanidad, a la nutrición y a la disponibilidad temprana de los plantines En general, la producción de plantines en Tafí del Valle cubrió las necesidades de plantación temprana de los pequeños y medianos productores, y se constató que hubo correspondencia entre buen manejo del vivero y la calidad del material vegetal obtenido del mismo. Este análisis incluyó la entrada temprana en producción, justamente en momentos que, típicamente, se registran precios altos en el mercado.
l Varietales: Asimismo, los productores de fruta -que hacen un mejor manejo agronómico de sus cultivos- obtuvieron un mayor provecho de la planta bajada de Tafí del Valle. Los problemas producidos por las mezclas varietales sólo se observaron en uno de los viveros, recomendándose no plantar germoplasma de identidad y origen poco seguros.
Los efectos perjudiciales podrían sentirse tanto en el Valle como en la zona donde se plante el material vegetal obtenido en este vivero.
Las deficiencias en el riego y en el control de malezas, estuvieron asociadas a problemas financieros de los viveros que no pudieron realizar estas tareas oportunamente.
Ambos factores tienen un fuerte impacto en el progreso del vivero, notándose menor densidad de plantines en los viveros enmalezados o regados deficientemente. l Sanidad: La sanidad del material vegetal usado como "planta madre" adquirido, en conjunto ,fue en general buena y, salvo excepciones en las cuales fallaron, el monitoreo de enfermedades y la realización de controles preventivos, como por ejemplo el caso de viruela, no se presentaron eventos fitosanitarios relevantes.
l Nutrición mineral: Si bien no hubo problemas importantes, se pueden encarar planes de fertilización que permitirán obtener mejores rindes -cualitativos- del vivero, es decir, más y mejores plantas.
l Poscosecha: Se observó una prolongada estadía del material cosechado en el campo, a la intemperie o en envases no adecuados. Además, en algunos casos, se detectó la selección de plantines muy pequeños, lo cual no es recomendable realizar.
"Como primer año, es una excelente experiencia y, con las sugerencias hechas, se pueden mejorar significativamente los resultados en las campañas posteriores", advirtió Kirschbaum.
El trabajo, de control y de seguimiento realizado por entidades gubernamentales, fue muy importante y constituyó una columna de apoyo para la realización de una campaña ordenada, sanitaria y genéticamente controlada.
En este grupo, el INTA Famaillá participó en el seguimiento de todos los viveros a través de visitas técnicas mensuales, aconsejando a los productores y elaborando los informes respectivos.
l Investigación: El INTA Famaillá realizó acciones de investigación y de transferencia de tecnología, para resolver las demandas del sector productivo de fruta.
Entre las acciones de investigación y experimentación adaptativa se pueden mencionar ensayos de calidad de fruta, nuevas variedades, mejoramiento genético, tipos de plantas y alternativas de desinfección de suelos. Los resultados se presentaron en jornadas informativas y en días de campo realizados en Lules y en Famaillá.
Entre los aspectos a destacar sobre la presente campaña de producción de fruta, Kirschbaum mencionó a: 1) la actual superficie que ronda las 450 ha, levemente superior a la de la campaña 2005; 2) la precocidad y la significancia de la producción de plantas de segundo año; 3) la precoz entrada en producción de las plantas de Tafí del Valle con respecto a las de la Patagonia (30 días de anticipación); 4) excelente calidad y vigor del material vegetal; 5) condiciones climáticas que retrasaron la plantación, pero después el clima favoreció el despegue y desarrollo de la planta; 6) se espera una campaña de altos rendimientos y de alta concentración de fruta, entre setiembre y noviembre.
La actividad está muy cerca, en valor de producción, a la de Coronda (Santa Fe), con el agregado que la local llega a los mercados más temprano y con una calidad similar o superior a la santafesina.
La producción está respaldada, en parte, por una producción local de plantines en viveros de altura y por una institución como EEA-INTA-Famaillá, que trabaja en el desarrollo de tecnología en manejo agronómico y, hace poco, se inició -con más profundidad- el trabajo de mejoramiento varietal con el fin de lograr variedades propias adaptadas a nuestra zona, explicó a LA GACETA Rural Daniel Kirschbaum, del INTA Famaillá.
En Tafí del Valle se destacaron problemas y ventajas de la fruta.
Entre los problemas se pueden mencionar: mezclas varietales, deficiencias en el riego, deficiencias en control de malezas, ocurrencia de granizadas y deficiencia postcosecha de plantines. Por el lado de las ventajas se citan a la sanidad, a la nutrición y a la disponibilidad temprana de los plantines En general, la producción de plantines en Tafí del Valle cubrió las necesidades de plantación temprana de los pequeños y medianos productores, y se constató que hubo correspondencia entre buen manejo del vivero y la calidad del material vegetal obtenido del mismo. Este análisis incluyó la entrada temprana en producción, justamente en momentos que, típicamente, se registran precios altos en el mercado.
l Varietales: Asimismo, los productores de fruta -que hacen un mejor manejo agronómico de sus cultivos- obtuvieron un mayor provecho de la planta bajada de Tafí del Valle. Los problemas producidos por las mezclas varietales sólo se observaron en uno de los viveros, recomendándose no plantar germoplasma de identidad y origen poco seguros.
Los efectos perjudiciales podrían sentirse tanto en el Valle como en la zona donde se plante el material vegetal obtenido en este vivero.
Las deficiencias en el riego y en el control de malezas, estuvieron asociadas a problemas financieros de los viveros que no pudieron realizar estas tareas oportunamente.
Ambos factores tienen un fuerte impacto en el progreso del vivero, notándose menor densidad de plantines en los viveros enmalezados o regados deficientemente. l Sanidad: La sanidad del material vegetal usado como "planta madre" adquirido, en conjunto ,fue en general buena y, salvo excepciones en las cuales fallaron, el monitoreo de enfermedades y la realización de controles preventivos, como por ejemplo el caso de viruela, no se presentaron eventos fitosanitarios relevantes.
l Nutrición mineral: Si bien no hubo problemas importantes, se pueden encarar planes de fertilización que permitirán obtener mejores rindes -cualitativos- del vivero, es decir, más y mejores plantas.
l Poscosecha: Se observó una prolongada estadía del material cosechado en el campo, a la intemperie o en envases no adecuados. Además, en algunos casos, se detectó la selección de plantines muy pequeños, lo cual no es recomendable realizar.
"Como primer año, es una excelente experiencia y, con las sugerencias hechas, se pueden mejorar significativamente los resultados en las campañas posteriores", advirtió Kirschbaum.
El trabajo, de control y de seguimiento realizado por entidades gubernamentales, fue muy importante y constituyó una columna de apoyo para la realización de una campaña ordenada, sanitaria y genéticamente controlada.
En este grupo, el INTA Famaillá participó en el seguimiento de todos los viveros a través de visitas técnicas mensuales, aconsejando a los productores y elaborando los informes respectivos.
l Investigación: El INTA Famaillá realizó acciones de investigación y de transferencia de tecnología, para resolver las demandas del sector productivo de fruta.
Entre las acciones de investigación y experimentación adaptativa se pueden mencionar ensayos de calidad de fruta, nuevas variedades, mejoramiento genético, tipos de plantas y alternativas de desinfección de suelos. Los resultados se presentaron en jornadas informativas y en días de campo realizados en Lules y en Famaillá.
Entre los aspectos a destacar sobre la presente campaña de producción de fruta, Kirschbaum mencionó a: 1) la actual superficie que ronda las 450 ha, levemente superior a la de la campaña 2005; 2) la precocidad y la significancia de la producción de plantas de segundo año; 3) la precoz entrada en producción de las plantas de Tafí del Valle con respecto a las de la Patagonia (30 días de anticipación); 4) excelente calidad y vigor del material vegetal; 5) condiciones climáticas que retrasaron la plantación, pero después el clima favoreció el despegue y desarrollo de la planta; 6) se espera una campaña de altos rendimientos y de alta concentración de fruta, entre setiembre y noviembre.
Lo más popular





















