Al cultivo de trigo en Tucumán le falta agua

Trigo 2006. Explotaciones en riesgo. Investigadores del Area Granos del INTA Famaillá reconocieron que la falta de lluvias suficientes y la fuerte helada del 30 de julio afectaron los trigales.

18 Agosto 2006
El factor climático, y en especial la sequía provocada por la falta de lluvias suficientes, sigue siendo el principal enemigo a derrotar por los agricultores de Tucumán. Esta vez el "estrés hídrico" afecta a los campos sembrados con trigo y, en una mayor medida, a los cultivares ubicados en el este de la provincia. Los productores y técnicos consultados por LA GACETA Rural coincidieron en señalar que los rendimientos que se obtendrán serán menores a los registrados en la campaña pasada. Respecto de las enfermedades, los asesores detectaron una baja incidencia.

Los campos, en general, presentan buen estado
A pesar de la falta de agua y del efecto de algunas heladas, el estado de los cultivos de trigo en Tucumán es, en general, bueno. Esta es la conclusión del último informe elaborado por técnicos del Area Granos del INTA Famaillá. "Las fuertes heladas ocurridas en julio y especialmente el día 30, cuando se registró la más baja temperatura con un mayor período de duración, afectaron a trigos con variedades cortas-intermedias-cortas que fueron sembrados durante abril, situación que no se puede generalizar; además, la superficie afectada fue mínima", observaron los investigadores. "Las variedades cortas también fueron afectadas por las altas temperaturas que se registraron en mayo y junio, lo que provocó una aceleración de las fases, dando como resultando una floración anticipada", señalaron.
Sin lluvias: La falta de lluvias durante el cultivo es prácticamente normal, ya que se trata de un período seco (otoño-invierno en Tucumán), pero no se registran síntomas de sequía -en general-, salvo en los campos con suelos arenosos, sin rotaciones y siembras tardías, en que la humedad residual del verano se pierde fácilmente.
Plagas y Enfermedades: Entre las plagas más importantes puede mencionarse al "pulgón de trigo" que, normalmente, ataca en junio y que en esta campaña no se presentó causando daño económico. La presencia de la plaga es incipiente y, por el momento, no es necesario un control químico, salvo en casos puntuales. Por ello, el productor debe estar atento y monitorear la presencia de la plaga en el cultivo. En cuanto a enfermedades, se observa presencia de "septoriosis", pero aún no se registra una difusión importante de la misma. Finalmente, se debe mencionar que los cultivos pueden sufrir este mes déficit hídrico, ya que se encuentran en estado de floración, fase de mayor demanda de agua que coincide, a su vez, con el incremento normal de las temperaturas que acelerarían el consumo de agua.

La superficie cultivada aumentaría un 3,6%
Las condiciones climáticas que se registran en el sudeste y sudoeste de Buenos Aires, La Pampa y centro sur de Córdoba, de escasas precipitaciones, no han permitido una recarga adecuada en el perfil de los suelos con trigo. Esto hace presuponer que no se concretará la implantación del total de hectáreas de trigo que restan sembrar.
En el norte de la región triguera (Chaco, Tucumán y Santiago del Estero) la falta de humedad adecuada trajo como consecuencia una disminución en las coberturas previstas, por lo que se procedió a ajustar la superficie estimada. Esta falta de humedad también está afectando a los cultivos del centro y norte de La Pampa y del sur de Córdoba, situación que, de no revertirse, ocasionará caídas en las productividades. En las demás regiones el cultivo evoluciona favorablemente; no obstante, habrá que vigilar el factor climático. En consecuencia, el área cultivada aumentaría un 3,6% respecto del ciclo 2005/06, lo que implica un total de 5,4 millones de hectáreas.
Las estimaciones acerca de la superficie que se implantaría con cultivos de cosecha gruesa para la próxima siembra muestran, como tendencia, el aumento del área a sembrarse con girasol, pero siempre en función de la variable climática. La superficie a implantar se incrementaría entre 6 y 10 puntos porcentuales, en relación a la campaña anterior, es decir que se ubicaría entre 2,4 y 2,5 millones de hectáreas. Para esta estimación de aumento de área contribuyen la mayor cantidad de hectáreas que se sembrarán en Buenos Aires, Santa Fe y La Pampa, que permiten compensar el descenso de área prevista para el centro sur de Buenos Aires. También para el maíz se verifica, a priori, la posibilidad de incrementar el área a sembrarse, en un porcentaje cercano al 3 % por encima de la anterior campaña.

Hay lotes en que bajó la densidad de plantas
"El factor que está definiendo el posible resultado final de la campaña actual de trigo es la falta de agua en los suelos por ausencia de lluvias significativas durante el período del cultivo", aseveró Sebastián Robles Terán, asesor de productores de granos del departamento Burruyacu. "Esta falta de agua ya dejó su marca en lotes sembrados en mayo que, como no tuvieron lluvias posteriores, no nacieron bien y dejaron algunos lotes con zonas sin nacer o plantas que no progresaron, por lo que bajó la densidad de planta", explicó.
Hay algunos lotes donde esos "lamparones" son muy significativos, por lo que algunos productores piensan en "quemar" para que quede el beneficio de la cobertura y que no semille, siendo luego una maleza para la soja. "No hay duda de que todavía existe el interrogante si sembramos temprano el trigo, para asegurar nacimiento, y después vemos qué pasa con una helada, o sembramos más tarde, con la poca humedad superficial que tenemos en el suelo", planteó como interrogante. "En mi caso, los que sembraron temprano a fines de abril y principios de mayo están en muy buena situación, bien nacidos y bien macollados, logrando el primer objetivo de tener cobertura y con algunos lotes espigados o en granos 3/4, los que darán un buen rinde", señaló. "Los lotes tempranos de ciclo largo ya están con hoja bandera y bien desarrollados", agregó.
Robles Terán dijo que "lo que se puede ver es que se hizo mucha siembra a 35 centímetros de distancia -en las zonas marginales- con buenos resultados, logrando una adecuada cobertura".
En relación con la posible presencia de plagas, el consultor advirtió que -como novedad- se observan algunos problemas de "ácaros", "pulgones" en espiga y algunas apariciones de "roya", los cuales son tratados como corresponde, de acuerdo a la situación actual que presente cada lote de trigo.

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