En la Argentina, de cada 100 vacas que se entoran se logra solamente el 62% de terneros, ya sea a través del servicio natural (realizado por el 95% de los productores) o por inseminación artificial a tiempo fijo o a celo detectado. Las mermas asociadas a la reproducción tienen su origen en una mala nutrición, en enfermedades que producen abortos o infertilidad o en el manejo integral de los rodeos. Asimismo, la pérdida de un ciclo reproductivo se relaciona con la detección de celos, siendo ésta una limitante en el proceso que, como toda tarea rutinaria, lleva a errores, tanto por la falta de detección de animales en celo como de los que no lo están.
Considerando esta situación es que se implementaron estrategias para mejorar la detección de celos. El método más eficaz es el uso de programas de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF), ya que eliminan la necesidad de detección de celos. Estos programas se basan en la sincronización de celos con progestágenos (dispositivos impregnados de progesterona natural) en combinación con benzoato de estradiol y prostaglandina, que posibilita inseminar al 100% del rodeo en un día y obtener un porcentaje de preñez cercano al 50 %. Cuando se realiza el servicio natural con toros, luego de 90 días, las vacas paren terneros que, al ser destetados, presentan diferencias de peso por kilo vivo. El uso de dispositivos intravaginales permite a los 13 días de la primera inseminación realizar una segunda y obtener un 75% de preñez en ese grupo de vacas. Ello posibilita que aumente la venta de terneros de más peso, amortizando la inversión en insumos para este procedimiento.
Si se comparan ambos sistemas en términos de costos, un servicio natural con toros tiene un costo para el productor de 18 a 25 kg de carne por vaca entorada. Un programa de IATF tiene un costo de 30 kg por vaca preñada, con mayores resultados, ya que se anticipan los partos, y al destete, los terneros son más pesados.
Colaboran con países en el control de enfermedades
Buenos Aires.- Las máximas autoridades sanitarias de la Argentina confirmaron que brindan apoyo y asistencia técnica a terceros países, para optimizar el control de enfermedades que afectan a las especies ganaderas. Desde la conducción central del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) se indicó que la Dirección de Laboratorio y Control Técnico (Dilab) del organismo, a través de sus laboratorios, brinda apoyo a países de la región sur del continente.
Sobre el tema, se puntualizó que la asistencia apunta a controlar y detener el avance de enfermedades como brucelosis, leptospirosis, tuberculosis, paratuberculosis, ántrax, rabia y triquinelosis, que comprometen la sanidad de las distintas especies ganaderas (ovinos, vacunos, porcinos, etc.) Los centros de control sistémico del organismo sanitario son reconocidos a nivel nacional e internacional en temas de zoonosis, recordaron directivos del ente.Asimismo, acotaron que los departamentos de Brucelosis, Leptospirosis, Tuberculosis y Paratuberculosis del Senasa están reconocidos como laboratorios de referencia de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). En tanto, los laboratorios de Bactereología General, Parasitología y Virología están reconocidos como referentes nacionales con una importante proyección local e internacional. (DyN)


















