Cosecha de caña verde

Taller internacional sobre tecnología cañera. La Satca logró una imagen respetada a nivel mundial.

01 Septiembre 2006
A partir del próximo lunes, y durante una semana, Tucumán se convertirá en la capital mundial de la tecnología cañera, ya que sesionarán los más destacados referentes tecnológicos de los principales países productores de caña de azúcar del mundo. "Tucumán es azúcar", es la frase que expresó siempre la importancia que la actividad azucarera tiene en las economías de Tucumán, Jujuy y Salta.
La presencia internacional en el foro está sostenida por la imagen que supo ganarse la Sociedad Argentina de Técnicos de la Caña de Azúcar (Satca), una organización muy destacada a nivel mundial.

La quema es un sistema perjudicial que causa inconvenientes
Actualmente, la quema de los cañaverales -antes de la cosecha o de la quema poscosecha de los residuos- constituyen prácticas convencionales que resultan muy apreciadas por los agricultores cañeros, a partir de las mejoras que provocan en el desempeño operativo y eficiencia de la cosechadora integral, señala un informe realizado por los técnicos de la sección Caña de Azúcar de la EEAOC. Su utilización (la quema) no es exclusiva del área cañera de Tucumán, ya que el fuego se emplea actualmente, con regulaciones y control, en la mayoría de las regiones azucareras del mundo, como Brasil, Colombia, Guatemala, Méjico, India, Tailandia, EE.UU. (Luisiana y Florida), Sudáfrica e, incluso, en áreas de Australia. Sin embargo, no hay dudas de que la quema de cualquier tipo, incluida la de los cañaverales, afecta el ambiente y a la salud humana, y provoca múltiples inconvenientes.En el mundo, las agroindustrias de la azúcar de caña han tomado conciencia de esta realidad y están trabajando en implementar sistemas productivos más sustentables, menos agresivos para el medio ambiente y más rentables.
En este contexto, el empleo del fuego antes o después de la cosecha de la caña de azúcar deberá ser abandonado en los próximos años, debido a que las políticas, las legislaciones y los controles impuestos por los gobiernos, el reclamo de la sociedad y el creciente interés por aprovechar energéticamente los residuos, significan una exigencia y un impulso para generalizar la cosecha en verde.
Evitar la quema de los cañaverales implica modificar el manejo actual de la cosecha y del cultivo de los cañaverales, orientado hacia un sistema de producción limpia, de menor impacto y más amigable con el medio ambiente y con la sociedad .
Este cambio involucra generalizar la cosecha mecanizada, en verde, de la caña de azúcar y, a su vez, implementar sistemas de manejo que incluyan el mantenimiento de los residuos de cosecha en el campo, como también la disponibilidad de otras alternativas de aprovechamiento de los residuos, cuando su conservación en el campo resulte inconveniente, asociada especialmente a su empleo bioenergético y/o alimentación animal.

Tucumán es un polo científicoen el NOA
Para entrar un poco en lo que es la actividad azucarera de la provincia y de la región debemos conocer la historia del azúcar y cómo llegamos a manejar de forma eficiente la producción a campo y en los ingenios, comentaron Jorge Scandaliaris y Guillermo Fadda. Entre 1817 y 1819, en que el Obispo José E. Colombres instala el primer ingenio azucarero, se considera que se inicia la agroindustria del azúcar y, con la llegada del ferrocarril en 1876, se inicia una etapa de fuerte expansión de la actividad azucarera, transformando a la provincia de Tucumán en un polo de significativo desarrollo y trascendencia para el noroeste argentino y el país.En 1906, cuando el entonces senador provincial Don Alfredo Guzmán, ilustre empresario del azúcar y hombre público de espíritu innovador y pionero, presenta su proyecto de ley para ampliar los laboratorios de Química y Bacteriología, tenía ante sí la imagen del deterioro producido en los cañaverales tucumanos por la enfermedad del "polvillo". Finalmente, Don Luis Nougués y el doctor José Frías Silva, hombres relacionados con la actividad azucarera, crean el 27 de julio de 1909 la Estación Experimental Agrícola de Tucumán. Desde entonces, la EEAT brindó soluciones y aportes para consolidar e incrementar la competitividad de la agroindustria.

Conservar el "rastrojo" fue el paso inicial
Si bien desde hacía muchos años se venían realizando estudios en Tucumán sobre la posibilidad de mantener y manejar los residuos, mientras la cosecha se realizaba manualmente, existían muchas dificultades para implementar un esquema que fuera operativo para aprovechar los beneficios de conservar el rastrojo. A partir de la cosecha con máquinas integrales, que permitían manejar más fácilmente los residuos de cosecha, muchos productores y técnicos se entusiasmaron con la idea de aprovechar esta cobertura para manejar la producción del año siguiente. Si bien a través de la historia del cultivo en Tucumán era posible apreciar que algunos lotes mantenían los residuos de cosecha, el primer intento importante lo concretó la firma Forenza, en un lote ubicado entre Los Ralos y Cañete, en el que se mantuvo la cobertura durante todos los años de vida del cañaveral. El otro hecho importante que marca un avance en el manejo de la caña conservando los residuos de la cosecha, fue planteado en el Programa Caña de Azúcar de la EEAOC. Un grupo de técnicos concretó el primer prototipo, abarcando una gran diversidad de cañaverales y de suelo. Finalmente fue utilizado a nivel comercial. Esto significó la posibilidad cierta de manejar el cultivo en condiciones de caña verde.

Formarán expertos en producción azucarera
La Fundación para el Desarrollo, a través de su estructura académica -el Centro de Altos Estudios-, iniciará en octubre próximo el dictado del posgrado en Producción de Caña de Azúcar, destinado a ingenieros agrónomos, cuya iniciativa, que tiene un proceso de preparación previa de más de dos años, es una deuda que todo el sector académico y científico de Tucumán tiene con la principal actividad económica de la provincia. La Fundación para el Desarrollo convocó a las principales empresas productoras de azúcar relacionadas a la actividad para conformar un comité supervisor, y a los más relevantes técnicos de las instituciones de la provincia y del país para formar el comité académico y cuerpo de profesores. En el posgrado se integran un fuerte contenido curricular estructurado -de 21 materias-, con un intenso entrenamiento en empresas azucareras de vanguardia tecnológica de la Argentina, Brasil y los Estados Unidos. El contenido curricular fue diseñado por los técnicos investigadores Jorge Scandaliaris y Federico Pérez Zamora, con la colaboración de especialistas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), la Facultad de Agronomía y Zootecnia (FAZ) de la Universidad Nacional de Tucumán y destacados profesionales del medio.

Tamaño texto
Comentarios