15 Septiembre 2006
La Asociación Argentina de Productores de Palta (Aapropal) envió una nota a la ministra de Economía y al secretario de Agricultura de la Nación, reclamando que se frene la importación de paltas desde Chile.
La entidad remarcó los efectos de exponer la crítica situación que soporta el sector, producto de la ausencia de normas que regulen adecuadamente el comercio internacional de la palta, tanto en la exportación como en la importación.
En varias ocasiones se dirigieron al Senasa exigiendo normas para ordenar las operaciones de post cosecha para la exportación, para preservar la calidad de un producto que, a lo largo de los años, se consolidó en el mercado internacional entre abril y junio, aprovechando una situación de competitividad de contra estación y de alta demanda en los mercados de consumo.Subrayan los productores la indiscriminada y desleal campaña de exportación a nuestro país que realizan comercializadores chilenos, que envían frutas de segunda categoría, descartadas de sus exportaciones a EE.UU. y a Europa, subestimando así al consumidor nacional. En efecto -dicen-, el producto chileno ingresa al país cuando aún la producción nacional está en condiciones de abastecer el mercado, con fruta de excelente calidad, tanto en sus variedades Hass tardías como con la ecotipo argentino Cvr. Torres, que deben competir con un producto que ingresa al territorio argentino sin ningún tipo de control tanto en calidad como en sanidad. "Así -agregan-, el resultado del esfuerzo empresario se diluye ante la competencia con un fruto de bajo nivel. Sin embargo, para ingresar a Chile, someten al productor argentino al riguroso Plan de Trabajo por la presencia de la mosca de los frutos en las paltas. Esta situación fue rebatida con las investigaciones de la EEAOC, entidad reconocida a nivel mundial, que junto con el Senasa determinaron la ausencia del insecto en las paltas argentinas".
La entidad remarcó los efectos de exponer la crítica situación que soporta el sector, producto de la ausencia de normas que regulen adecuadamente el comercio internacional de la palta, tanto en la exportación como en la importación.
En varias ocasiones se dirigieron al Senasa exigiendo normas para ordenar las operaciones de post cosecha para la exportación, para preservar la calidad de un producto que, a lo largo de los años, se consolidó en el mercado internacional entre abril y junio, aprovechando una situación de competitividad de contra estación y de alta demanda en los mercados de consumo.Subrayan los productores la indiscriminada y desleal campaña de exportación a nuestro país que realizan comercializadores chilenos, que envían frutas de segunda categoría, descartadas de sus exportaciones a EE.UU. y a Europa, subestimando así al consumidor nacional. En efecto -dicen-, el producto chileno ingresa al país cuando aún la producción nacional está en condiciones de abastecer el mercado, con fruta de excelente calidad, tanto en sus variedades Hass tardías como con la ecotipo argentino Cvr. Torres, que deben competir con un producto que ingresa al territorio argentino sin ningún tipo de control tanto en calidad como en sanidad. "Así -agregan-, el resultado del esfuerzo empresario se diluye ante la competencia con un fruto de bajo nivel. Sin embargo, para ingresar a Chile, someten al productor argentino al riguroso Plan de Trabajo por la presencia de la mosca de los frutos en las paltas. Esta situación fue rebatida con las investigaciones de la EEAOC, entidad reconocida a nivel mundial, que junto con el Senasa determinaron la ausencia del insecto en las paltas argentinas".


















