Fuerte sequía primaveral en Tucumán

La arveja, la lechuga y la papa presentan retrasos. Los limoneros tucumanos están sintiendo los rigores de la falta de precipitaciones. En los campos se observan plantas estresadas y caída de flores y frutos recién cuajados.

29 Septiembre 2006
La falta de lluvias en Tucumán está afectando a las explotaciones agrícolas. El sector hortícola es el más perjudicado, si se habla de los productores que trabajan a cielo abierto, como con la papa, la arveja y las chauchas, que muestran importantes grados de deterioro en su crecimiento. La caña verde que está comenzando a crecer reclama agua, mientras que la que ya está desarrollada espera ser cosechada. Los productores reclaman la construcción de diques y de redes de riego.

El estrés hídrico está afectando a las producciones hortícolas en secano
Los cultivos hortícolas que se desarrollan en la época otoño-invierno en el pedemonte tucumano se realizan bajo riego, ya sea por aspersión o por goteo; por lo tanto, no sufren estrés hídrico en el período de seca como está ocurriendo en estos momentos, explicó a LA GACETA Rural Néstor Zamudio, director del INTA Famaillá.
Cultivos como la arveja, la lechuga y algunas siembras semitempranas de papa se realizan en secano y, en estos momentos, están sufriendo un estrés hídrico muy importante que trae aparejado ataque de plagas como "mosca blanca" y "pulgones" y algunas enfermedades como "el oidio". En el resto de las hortalizas que se cultivan bajo riego se constató que existe una reducción de disponibilidad de agua, pero esto no llegó a un nivel crítico y el resultado final va a depender de la organización de los productores para usar el agua con eficiencia.
"El cultivo de hortalizas en invernadero se realiza con riego por goteo, y al ser éste un sistema muy eficiente y ahorrativo de agua, no existen niveles críticos de disponibilidad para riego", señaló.
La preparación de lotes para las siembras extensivas de sandías, melón, etc., en secano, en el este tucumano y en el oeste santiagueño, se encuentra demorada a la espera de las lluvias primaverales, para proceder a la siembra de estas cucurbitáceas, concluyó Zamudio con su reseña sobre el impacto de la sequía en la horticultura local.
La crisis que atraviesa el sector fue ratificada por los propios productores de Río Chico y Chicligasta.
"Al problema que significan los precios deprimentes, se suma la fuerte baja de producción por la sequía. Unos 430 pequeños agricultores están perjudicados", señaló Pedro Ismail, en representación de los hombres de campo de las zonas de Los Sarmientos, La Tipa y Monte Bello. "Las producciones de papa, zapallos (primicia de contra estación) y hortalizas están muy comprometidas porque se afectó seriamente el desarrollo cultural de las plantaciones", comentó.
Ismail reconoció que el riego es necesario, pero para ello considera que el Gobierno provincial debería promocionar la implementación de sistemas de riego por grupos de productores y la construcción de más diques. "Si no aparecen las inversiones, en el futuro los problemas serán mayores", advirtió.
"Hoy necesitamos que se declare la emergencia agropecuaria, pero nadie nos escucha. La arveja y la chaucha sufren grandes pérdidas y la papa tiene un bajo desarrollo cultural. Ya no aguantamos más", protestó el agricultor.

Las plantas de citrus ya tienen problemas
La escasez de precipitaciones en la provincia está afectando de manera considerable a las plantaciones citrícolas, reconocieron distintos productores consultados por el Suplemento Rural de LA GACETA.
La primavera, que es la época en que se produce la principal floración de los cultivares cítricos, se vio afectada por una fuerte sequía que provoca "un intenso estrés en las plantaciones, acartuchamiento de hojas, caída de flores y aborto de frutos recién cuajados", comentó un citricultor.
El resultado de la floración de primavera es el que producirá los primeros frutos que saldrán a exportación durante el otoño de 2007, con destino a los principales mercados del Este europeo y el Mar Negro", continuó explicando.
No obstante "esta fecha, históricamente fue seca, no tanto como la actual campaña citrícola 2006".
"Se espera que las escasas precipitaciones que están anunciadas para este fin de semana puedan ayudar, en cierta manera, a subsanar las necesidades más urgentes que tienen las plantaciones que se ubican a lo largo del área citrícola provincial".
La primavera es una estación crítica para la producción de limones ya que en ella se definen las futuras cosechas. En la provincia, históricamente, esta estación fue seca, pero en los últimos años, se presentaron a lo largo de la misma precipitaciones inesperadas que hicieron florecer y fructificar a las plantaciones en forma adecuada, habiéndose obtenido por consiguiente abundantes cosechas como las registradas en los últimos años. No obstante, hay que aclarar que la elasticidad de adaptación que poseen los árboles limoneros permitirá que los mismos se recuperen cuando comiencen a aparecer las pronosticadas lluvias de verano.

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