29 Septiembre 2006
La UE abre su frontera comercial a los agroalimentos argentinos
Reporte rural por Ernesto José Caram (sección rural). El poderoso bloque europ
La Unión Europea (UE) es una estructura política que está en proceso de cambios y su futuro pasará por ofrecer nuevas oportunidades comerciales a los países en desarrollo. Sobre todo a través de la apertura de sus fronteras para el ingreso de alimentos con valor agregado y commodities, utilizando como herramientas más viables las preferencias arancelarias con determinados bloques comerciales o la rebaja real de los aranceles de importación. Especialmente de productos alimenticios.
En la actualidad, este poderoso bloque está integrado con 25 países, entre ellos cuatro de los siete países más poderosos del mundo -el Reino Unido, Italia, Alemania y Francia-. Además, constituye un espacio donde interactúan 450 millones de habitantes con un elevado poder adquisitivo.
La UE posee hoy una "Unión Aduanera" que lleva adelante una relación comercial muy intensa con el Mercosur, y la Argentina es un socio estratégico como proveedor de alimentos de alta calidad. La vocación de ampliar el comercio de la UE con otros países es intensa y esa corriente federalista permitirá que bloques como el Mercosur, en el breve plazo, se integren comercialmente con el viejo continente.
A partir del 1 de enero de 2007 se sumarán a la UE dos países: Rumania y Bulgaria. Así, se conformará finalmente con 27 países y un objetivo común. En la actualidad la UE es la primera potencia comercial del mundo, por encima de EE.UU, China y Japón. Representa el 18,4% del comercio mundial de mercaderías y el 26,9% del comercio mundial de servicios. Por lejos, el bloque es más abierto que EE.UU y Japón, economías que pregonan el libre comercio pero que en definitiva son las más cerradas del planeta y sobre las que pesan numerosas denuncias por restricciones al comercio formalizadas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La Argentina es un exportador neto de agroalimentos a la UE y su balanza comercial es positiva comparada con los volúmenes de mercancías que llegan de este poderoso bloque comercial. El 20% de la exportación argentina va dirigida a la UE. Dentro de este bloque, España, Holanda e Italia son los destinos preferenciales de los agroalimentos argentinos.
En el comercio bilateral con la UE, sólo los productos agrícolas poseen un superávit con una balanza positiva, que tiene su contraparte en las importaciones en materia energética, transporte, productos químicos y textiles. No obstante, la balanza comercial con la UE es favorable a nuestro país, gracias a las exportaciones de agroalimentos.
Sin embargo, lo que sí habría que revertir es la tendencia argentina a exportar commodities y productos sin valor agregado, para llevar los agroalimentos con mayor valor. La gran desventaja que ofrecen los productos de origen agropecuario (commodities), es la volatilidad de los precios y la falta de previsibilidad en los volúmenes disponibles para comercializar año tras año.
Por otra parte, la Argentina debería gestar un acuerdo bilateral, como México y Chile, que en el término de 10 años conformarán un bloque comercial único con la UE, sin barreras frente a las transacciones de cualquier producto de origen agrícola, industrial o de servicios.
En su disertación en el Hotel Catalinas Park, el experto y catedrático español, doctor Raúl Compés López, dijo que la Argentina está en una situación privilegiada respecto de la UE. Pero advirtió que, para que nuestro país se integre ampliamente con el bloque europeo, se necesitan reglas de juego claras que deberá respetar, así como las normas de la OMC, que tiene como objetivos prioritarios liberar el intercambio comercial, asumir seriedad en los acuerdos comerciales y dotar a ese comercio de reglas estables sin incertidumbre.
Sólo así se podrá cumplir el sueño de todo el país emprendedor, cual es el de tener un lugar privilegiado entre las potencias más desarrolladas del mundo.
En la actualidad, este poderoso bloque está integrado con 25 países, entre ellos cuatro de los siete países más poderosos del mundo -el Reino Unido, Italia, Alemania y Francia-. Además, constituye un espacio donde interactúan 450 millones de habitantes con un elevado poder adquisitivo.
La UE posee hoy una "Unión Aduanera" que lleva adelante una relación comercial muy intensa con el Mercosur, y la Argentina es un socio estratégico como proveedor de alimentos de alta calidad. La vocación de ampliar el comercio de la UE con otros países es intensa y esa corriente federalista permitirá que bloques como el Mercosur, en el breve plazo, se integren comercialmente con el viejo continente.
A partir del 1 de enero de 2007 se sumarán a la UE dos países: Rumania y Bulgaria. Así, se conformará finalmente con 27 países y un objetivo común. En la actualidad la UE es la primera potencia comercial del mundo, por encima de EE.UU, China y Japón. Representa el 18,4% del comercio mundial de mercaderías y el 26,9% del comercio mundial de servicios. Por lejos, el bloque es más abierto que EE.UU y Japón, economías que pregonan el libre comercio pero que en definitiva son las más cerradas del planeta y sobre las que pesan numerosas denuncias por restricciones al comercio formalizadas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La Argentina es un exportador neto de agroalimentos a la UE y su balanza comercial es positiva comparada con los volúmenes de mercancías que llegan de este poderoso bloque comercial. El 20% de la exportación argentina va dirigida a la UE. Dentro de este bloque, España, Holanda e Italia son los destinos preferenciales de los agroalimentos argentinos.
En el comercio bilateral con la UE, sólo los productos agrícolas poseen un superávit con una balanza positiva, que tiene su contraparte en las importaciones en materia energética, transporte, productos químicos y textiles. No obstante, la balanza comercial con la UE es favorable a nuestro país, gracias a las exportaciones de agroalimentos.
Sin embargo, lo que sí habría que revertir es la tendencia argentina a exportar commodities y productos sin valor agregado, para llevar los agroalimentos con mayor valor. La gran desventaja que ofrecen los productos de origen agropecuario (commodities), es la volatilidad de los precios y la falta de previsibilidad en los volúmenes disponibles para comercializar año tras año.
Por otra parte, la Argentina debería gestar un acuerdo bilateral, como México y Chile, que en el término de 10 años conformarán un bloque comercial único con la UE, sin barreras frente a las transacciones de cualquier producto de origen agrícola, industrial o de servicios.
En su disertación en el Hotel Catalinas Park, el experto y catedrático español, doctor Raúl Compés López, dijo que la Argentina está en una situación privilegiada respecto de la UE. Pero advirtió que, para que nuestro país se integre ampliamente con el bloque europeo, se necesitan reglas de juego claras que deberá respetar, así como las normas de la OMC, que tiene como objetivos prioritarios liberar el intercambio comercial, asumir seriedad en los acuerdos comerciales y dotar a ese comercio de reglas estables sin incertidumbre.
Sólo así se podrá cumplir el sueño de todo el país emprendedor, cual es el de tener un lugar privilegiado entre las potencias más desarrolladas del mundo.
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