Es ventajoso aplicar los insecticidas con aviones
Las razones que permiten explicar el buen desempeño y que sustentan la recomendación de las aplicaciones de agroquímicos mediante avión, tienen un gran peso y justificativo a la hora de tomar las decisiones de controlar alguna plaga en el cultivo de la soja o el maíz, explicó en su disertación Pedro Daniel Leiva, especialista en protección vegetal del INTA Pergamino.
El profesional sostuvo que el "caldo asperjado", al ser 10 veces más concentrado que en las aplicaciones terrestres, es absorbido con mayor rapidez por el cultivo, lo que posibilita el ingreso de una mayor dosis del producto fitosanitario al sistema fisiológico del cultivo. Por otra parte, la aplicación aérea permite lograr una mejor distribución de la dosis dentro del "canopeo", especialmente en los estratos inferiores, destacó.
Calculando el volumen que alcanza esa posición, analizando el tamaño y la cantidad de gotas, el avión con aspersor rotativo ubica aproximadamente el 55% de la dosis entre el techo y el piso del tercio inferior. El equipo terrestre de aplicación de agroquímicos, en cambio, sólo logra colocar el 30 %.
Además, con la utilización del avión se logra que la distribución dentro del último tercio sea muy homogénea, ya que se llega a una relación de 60/40.
Con equipos terrestres, en cambio, la dosis de aplicación se concentra en el extremo superior, en una proporción de 90/10 respectivamente.
Por otra parte, las aplicaciones aéreas no producen "pisoteo" y, por lo tanto, deja de perderse al menos el 3% del rendimiento potencial del cultivo.
Con el avión también se aprovecha mejor la oportunidad del tratamiento por su alta capacidad operativa e independencia del estado del piso. Leiva sostuvo que debe quedar bien en claro e insistirse en que las aplicaciones aéreas correctamente realizadas, de entre 15 litros por hectárea, con tensioactivos siliconados y uso de aceite cuando corresponda, y ancho de faja de entre 18 y 20 metros, permiten lograr incrementos de rinde por uso de fungicidas similares a tratamientos terrestres.
En Aacrea transmiten experiencia y soluciones
"Hemos convocado a todos los productores que están dedicados a trabajar apasionadamente con el cultivo de la soja y el maíz en la región NOA", señaló Andrés Pariz presidente de la Comisión Organizadora de la Jornada de Actualización Técnica de Soja y Maíz 2006 que se realizó esta semana en Tucumán.
"Los grupos CREA del NOA están creciendo. En los últimos cuatro años pasamos de ser cinco grupos a los 10 de la actualidad. Además, hay tres grupos a punto de formalizar su creación", explicó Pariz a LA GACETA Rural. "Esto potencia la capacidad de trabajo de una zona en franca expansión y desarrollo, generando experiencias productivas que enriquecen a cada uno de los miembros de éstos grupos", dijo. "Nuestro objetivo principal es volcar al medio lo que hacemos, aprovechando el intercambio de ideas y dejando bien en claro que la forma de crecer es compartiendo", aclaró. "Cada productor, cada técnico, cada empresario, son eslabones de una misma cadena, planteó el presidente de las Jornadas.
Pariz comentó que el cultivo de soja y maíz comienza a ser noticia -cada vez con mayor frecuencia, como alimento para el mundo, como combustible alternativo y, en un futuro cercano, con otros usos que podrán surgir. "El desafío de los grupos CREA será estar siempre preparados para estos cambios, produciendo cada vez mejor y de manera sustentable", finalizó Pariz.
La Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agropecuaria (Aacrea) es una asociación civil sin fines de lucro, integrada y dirigida por productores agropecuarios. Desde 1960 aporta soluciones y cambios para la rentabilidad y sustentabilidad de las empresas agropecuarias. Son empresarios que trabajan en grupo y comparten experiencias y conocimientos para aumentar la rentabilidad y lograr el crecimiento sustentable de las empresas. En la actualidad existen 185 grupos, 17 regiones, 1.660 socios, 200 asesores técnicos y más de 2,5 millones de hectáreas en producción. El movimiento CREA aporta entre el 6% y el 20 % a la producción nacional. En el NOA los grupos CREA representan 380.000 hectáreas en producción, en las que se cultiva soja (220.000 ha), trigo (85.000 ha), maíz (45.000 ha), poroto (11.500 ha), caña de azúcar (3.500 ha), citrus (1.500 ha) y ganadería (95.000 ha).


















