Comenzó el período húmedo en Tucumán y la época de comparar resultados para la toma de decisiones

Reporte rural Gustavo Frías Silva (sección rural). La últimas precipitac

06 Octubre 2006
El comienzo de un nuevo período húmedo en la provincia más pequeña del país, caracterizada con un régimen monzónico de precipitaciones bien marcado, insufla un nuevo ímpetu a los productores tucumanos de granos gruesos.
Las precipitaciones que ocurrieron en las noches del lunes y del miércoles pasados cortaron una racha de más de 150 días de falta de agua de lluvia, lo que venía caracterizando a uno de los inviernos más secos de los últimos tiempos. Este invierno se destacó por la falta total de lluvias que, en muchos años, se dan en la región, no por su importancia para el aporte hídrico a los suelos sino por su efecto moderador de temperaturas, con la consecuente disminución de la evapotranspiración de los suelos.
Así, en este marco de comportamiento, este período invernal tuvo altas temperaturas, muy por encima de los promedios mensuales de julio, de agosto y de setiembre.
Debe sumarse a la situación el hecho de que, durante setiembre, no se produjo ninguna lluvia. Algo poco frecuente en los años agrícolas pasados. Estos fenómenos analizados y ocurridos durante la época fría provincial trajeron aparejados, para el trigo, numerosos inconvenientes.
Este cultivo que se realiza en Tucumán en una superficie que llegó a las 220.000 hectáreas sufrió por la falta de agua, por las heladas y por las altas temperaturas. Esos factores provocaron en la región un mosaico de situaciones que serán analizadas más profundamente cuando las trilladoras ingresen a los lotes -lo que ocurrirá en los próximos días- y, con los rendimientos que registren, se podrán sacar todas las conclusiones sobre cómo actuaron los fenómenos climáticos sobre los cultivos. En general, puede verse en muchos campos -y se escucha en diferentes reuniones técnicas- que los trigos que están hoy en buena situación dependieron de muchos factores edáficos, climáticos, varietales y de manejo, así como las diferentes fechas de siembras que se realizaron.
Destacan que muchos trigales que tienen una buena situación dependieron de muchos de los factores mencionados anteriormente, y de otros relevantes, como cual fue el cultivo que precedió a la siembra de trigo.
Por eso es importante que los productores analicen todos los resultados anteriores y los comparen con los actuales a obtener para tomar una decisión. Después de estas lluvias -y las otras que puedan llegar-comenzarán en Tucumán con los preparativos de todas las actividades para una nueva campaña de granos gruesos.
Durante el año pasado se lograron sembrar más de 280.000 hectáreas de soja y sólo 28.000 hectáreas de maíz.
El ciclo húmedo apenas comenzó y llevará cierto tiempo y numerosas y variadas precipitaciones para completar el agua en los perfiles para que el suelo complete, como corresponde, su acumulación de agua útil para el desarrollo de los cultivos. Es por ello necesario que los productores analicen, con todas las herramientas disponibles a su alcance, los resultados agronómicos, económicos y financieros de la actividad de granos, para poder enfrentar en forma eficiente una nueva campaña.
El adecuado uso de la herramienta rotación de cultivo genera muchos beneficios mediatos e inmediatos, que deben tenerse en cuenta a la hora de comenzar la nueva campaña. Esos beneficios son conocidos por todos, por lo que se deben poner en la balanza los pro y los contra de las diferentes alternativas productivas para tomar la decisión correcta.
El suelo en un recurso finito que, si se maneja adecuadamente, se puede no sólo disfrutar ahora sino también por las generaciones que vienen por detrás. Esta es una realidad que depende de todos. Pasa por utilizar únicamente lo que técnica y económicamente corresponde.

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