20 Octubre 2006
Hace unos días comenzó la cosecha de trigo, con sorpresas en los rindes para algunos productores y con rendimientos dentro de lo aceptables para otros, sostuvo Pablo J. Seleme, del Proyecto Precop INTA para el área Tucumán-Santiago del Estero. “La trilla se desarrolla normalmente, sin problemas graves, aunque el cereal -que llega a los molinos o puertos- presenta algún porcentaje de daño por estrés hídrico. Cabe recordar que en esta campaña 2006 los trigos se desarrollaron con el agua de lluvia producida a fines del verano y comienzos del otoño, que logró ser acumulada en el perfil de suelo”, indicó el especialista.
“Salvo en ciertas localidades, y muy específicas, se produjeron precipitaciones de alivio para el cultivo. La falta de precipitaciones actuales está beneficiando el normal desarrollo de la cosecha”, consideró Seleme. “Desde que comenzó la trilla las máquinas pararon solo un día por lluvia, y ésta no fue perjudicial; los rindes oscilan entre los 700 y los 2000 kg/ha, según zona, variedad, fecha de siembra, densidad, fertilización y problemas de estrés hídrico”, resumió. El problema que se presenta en la actualidad, es que Tucumán cuenta con dos molinos harineros, de los cuales sólo uno está recibiendo el cereal, y las otras plantas acopiadoras están con demoras en la descarga de los camiones, por lo que -año tras año- para evitar ese “cuello de botella”, el productor decide tirar su grano al suelo, o en silos de campaña, o mejor aun embolsándolo; esto le asegurará poder mantenerlo por más tiempo en buenas condiciones, sin alterar su calidad, para poder despacharlo cuando “el problema flete” esté solucionado.
El Proyecto Precop aconseja realizar lo siguiente en la práctica de embolsado: 1) El grano que se va a almacenar en silos-bolsas debe ingresar frío, seco, sano y limpio; 2) Utilizar silos-bolsas de calidad reconocida o con garantía; 3) Observar fecha de vencimiento y de fabricación; 4) Hacer el cierre inicial y el final perfectamente y logrando hermeticidad, no dejando o minimizando los pliegues laterales para evitar daños posteriores: 5) Comenzar el llenado despacio, regulándolo con el freno de la embolsadora, hacerlo lo más recto posible; 6) Verificar el estiramiento máximo permitido con la regla ubicada en el costado de la bolsa; 7) Debido a las altas temperaturas que presenta Tucumán, es aconsejable colocar una media sombra sobre el silo-bolsa; 8) Llenar lo más parejo posible el silo-bolsa, sin dejar jorobas muy marcadas; debe parecerse a un “chorizo” y no a una “montaña rusa”; 9) Para que el silo-bolsa sea exitoso, dentro de la bolsa debe existir un ambiente desfavorable para el desarrollo de hongos y de insectos; ello se logra con la hermeticidad; 10) Hay que mantener la bolsa en perfecto estado y sin roturas; 11) Preparar el terreno lo más parejo posible y sin elementos que pudieran perforar la base; 12) En el caso de que el número de silos-bolsas sea elevado, lo correcto sería colocarlos juntos de a pares, separados por una distancia igual al ancho de un camión más la longitud del tubo de descarga de la extractora; 13) Se deben enumerar los silos-bolsas y, de ser posible, anotar algunas características del cereal almacenado, como Tº y Hº; otros datos pueden ser llevados en planillas aparte; 14) Resguardar los silos-bolsas de daños por animales; 15) No armarlos cerca o debajo de árboles que sean proclives a caerse o a desprender sus ramas; 16) No armar los silos-bolsas en bajos donde el agua se acumule; conviene confeccionarlos en sentido de la pendiente y, de ser posible, en dirección norte-sur para que ambas caras tengan la misma insolación; 17) No se debe mezclar, en la misma bolsa, cereal húmedo y seco; lo aconsejable es -si no existe la manera de armar dos silos para cada humedad-, colocar el cereal seco y cerrar el silo y, a continuación, comenzar uno nuevo con trigo húmedo.
“Salvo en ciertas localidades, y muy específicas, se produjeron precipitaciones de alivio para el cultivo. La falta de precipitaciones actuales está beneficiando el normal desarrollo de la cosecha”, consideró Seleme. “Desde que comenzó la trilla las máquinas pararon solo un día por lluvia, y ésta no fue perjudicial; los rindes oscilan entre los 700 y los 2000 kg/ha, según zona, variedad, fecha de siembra, densidad, fertilización y problemas de estrés hídrico”, resumió. El problema que se presenta en la actualidad, es que Tucumán cuenta con dos molinos harineros, de los cuales sólo uno está recibiendo el cereal, y las otras plantas acopiadoras están con demoras en la descarga de los camiones, por lo que -año tras año- para evitar ese “cuello de botella”, el productor decide tirar su grano al suelo, o en silos de campaña, o mejor aun embolsándolo; esto le asegurará poder mantenerlo por más tiempo en buenas condiciones, sin alterar su calidad, para poder despacharlo cuando “el problema flete” esté solucionado.
El Proyecto Precop aconseja realizar lo siguiente en la práctica de embolsado: 1) El grano que se va a almacenar en silos-bolsas debe ingresar frío, seco, sano y limpio; 2) Utilizar silos-bolsas de calidad reconocida o con garantía; 3) Observar fecha de vencimiento y de fabricación; 4) Hacer el cierre inicial y el final perfectamente y logrando hermeticidad, no dejando o minimizando los pliegues laterales para evitar daños posteriores: 5) Comenzar el llenado despacio, regulándolo con el freno de la embolsadora, hacerlo lo más recto posible; 6) Verificar el estiramiento máximo permitido con la regla ubicada en el costado de la bolsa; 7) Debido a las altas temperaturas que presenta Tucumán, es aconsejable colocar una media sombra sobre el silo-bolsa; 8) Llenar lo más parejo posible el silo-bolsa, sin dejar jorobas muy marcadas; debe parecerse a un “chorizo” y no a una “montaña rusa”; 9) Para que el silo-bolsa sea exitoso, dentro de la bolsa debe existir un ambiente desfavorable para el desarrollo de hongos y de insectos; ello se logra con la hermeticidad; 10) Hay que mantener la bolsa en perfecto estado y sin roturas; 11) Preparar el terreno lo más parejo posible y sin elementos que pudieran perforar la base; 12) En el caso de que el número de silos-bolsas sea elevado, lo correcto sería colocarlos juntos de a pares, separados por una distancia igual al ancho de un camión más la longitud del tubo de descarga de la extractora; 13) Se deben enumerar los silos-bolsas y, de ser posible, anotar algunas características del cereal almacenado, como Tº y Hº; otros datos pueden ser llevados en planillas aparte; 14) Resguardar los silos-bolsas de daños por animales; 15) No armarlos cerca o debajo de árboles que sean proclives a caerse o a desprender sus ramas; 16) No armar los silos-bolsas en bajos donde el agua se acumule; conviene confeccionarlos en sentido de la pendiente y, de ser posible, en dirección norte-sur para que ambas caras tengan la misma insolación; 17) No se debe mezclar, en la misma bolsa, cereal húmedo y seco; lo aconsejable es -si no existe la manera de armar dos silos para cada humedad-, colocar el cereal seco y cerrar el silo y, a continuación, comenzar uno nuevo con trigo húmedo.
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