20 Octubre 2006
EMPAQUE. El congelado de frutillas posibilitó su aprovechamiento comercial. ARCHIVO LA GACETA
La empresa Frutillas del Tucumán (capitales locales) inauguró sus nuevas instalaciones de proceso de fruta fresca y congelado que incluyen una subestación transformadora de 2.000 kwa, la ampliación a 1.800 cv de generación de frío, 1.500 metros cuadrados cubiertos, un complejo de desinfección con bromuro para el mercado de Estados Unidos y las nuevas líneas de proceso de frutillas, arándanos y de otras frutas, que significan incorporar más de 200 nuevos puestos de trabajo, explicó a LA GACETA Rural Alejo González Garaño, socio de la firma.
“A partir de ahora, en esta planta se lograrán mejores servicios de acondicionamiento de frutas para exportación y alta tecnología de proceso. Se puede competir con las empresas de primera línea de Mendoza, de Buenos Aires y de otras zonas”, explicó el productor.
“Estas instalaciones permiten procesar arándanos, frutillas, duraznos, damascos, hortalizas congeladas y palta; también, realizar desinfecciones y tratamientos cuarentenarios para citrus y otros productos con destino a Estados Unidos, Japón y Chile, entre otros países”, remarcó.
En el caso del arándano, desinfectar y pre-enfriar a cero grado la fruta en Tucumán en lugar de hacerlo en Buenos Aires, como se hacía, le otorga entre uno y tres días más de vida útil a la fruta en la góndola de los supermercados de los mercados externos. Esto significa mejores precios para el productor tucumano. “En el caso de las demás desinfecciones y cuarentenas, tener una planta de enfriado y de conservación en el NOA también se traduce en mejor calidad final y precios, tanto para la palta tucumana como para el citrus del NOA. Con estas ampliaciones la provincia tiene el doble de la capacidad de procesado y congelado de frutillas que el resto del país”, afirmó González Garaño.
“A partir de ahora, en esta planta se lograrán mejores servicios de acondicionamiento de frutas para exportación y alta tecnología de proceso. Se puede competir con las empresas de primera línea de Mendoza, de Buenos Aires y de otras zonas”, explicó el productor.
“Estas instalaciones permiten procesar arándanos, frutillas, duraznos, damascos, hortalizas congeladas y palta; también, realizar desinfecciones y tratamientos cuarentenarios para citrus y otros productos con destino a Estados Unidos, Japón y Chile, entre otros países”, remarcó.
En el caso del arándano, desinfectar y pre-enfriar a cero grado la fruta en Tucumán en lugar de hacerlo en Buenos Aires, como se hacía, le otorga entre uno y tres días más de vida útil a la fruta en la góndola de los supermercados de los mercados externos. Esto significa mejores precios para el productor tucumano. “En el caso de las demás desinfecciones y cuarentenas, tener una planta de enfriado y de conservación en el NOA también se traduce en mejor calidad final y precios, tanto para la palta tucumana como para el citrus del NOA. Con estas ampliaciones la provincia tiene el doble de la capacidad de procesado y congelado de frutillas que el resto del país”, afirmó González Garaño.
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