Agricultores de La Invernada y Aguilares realizarán inversiones
La propuesta de desarrollo de nuevas alternativas productivas produjo un buen efecto entre los hombres de campo de Tucumán.
Un grupo integrado por técnicos del Prosap y por asesores de establecimientos agrícolas y productores viajó ayer hacia la provincia de Mendoza, donde hasta mañana visitarán plantaciones de espárragos para interiorizarse sobre el trabajo a campo y las potencialidades reales que existen en los mercados interno y externo.
"Es una interesante alternativa productiva. Nosotros estamos decididos a invertir, junto a otros productores. Por eso, enviamos a nuestros técnicos para que conozcan los campos, recojan las experiencias y proyectemos el trabajo", resumió Juan Gil Fernández, productor originario de la zona de Aguilares.
En términos similares se expresó Jorge Luis Aráoz, de La Invernada, que está dispuesto hacer una experiencia para analizar los resultados y proyectar cómo seguir trabajando en el futuro.
En diálogo con el Suplemento Rural de LA GACETA, el productor de Aguilares (donde trabajan con caña de azúcar, papa y soja) reconoció que después de la visita a Mendoza, decidirán cuántas hectáreas destinarían a producir espárragos. La experiencia comenzaría con cinco hectáreas."Los expertos extranjeros que visitaron Tucumán hace pocos meses y que esta semana disertaron en la Sociedad Rural, plantearon que nuestra zona es apta para esa producción, porque tenemos suelos profundos, sin toscas, con poca arcilla, lo que permite decir que son parcelas buenas", dijo.La producción sería destinada a la exportación, lo que exigirá trabajar con estándares de alta calidad y sanidad, y contar con instalaciones de frío.
"Lo primero que haremos es afianzar el cultivo", explicó Gil Fernández. "Para comenzar destinaremos sólo una parcela a producir espárragos", señaló.
En el Prosap diseñarían un proyecto integral de desarrollo
"El objetivo planteado desde el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap) es armar un proyecto integral de desarrollo productivo, tanto para los espárragos como para el kiwi, a partir del interés que muestren los productores tucumanos", explicó Cecilia Hasán, técnica del organismo que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo de Tucumán.
Uno de los aspectos fundamentales de estos proyectos es lograr el financiamiento necesario para lanzar los emprendimientos.El Consejo Federal de Inversiones (CFI) podría aportar fondos para financiar las tareas de poscosecha y comercialización."Los productores tienen que concientizarse de que deberán trabajar con máxima calidad y sanidad y respetando las normas internacionales en la materia, especialmente las europeas, si es que pretenden exportar con éxito al Viejo Continente", puntualizó."En una palabra, la cadena productiva, en cada caso, deberá reunir los requisitos que exigen los principales mercados del mundo", advirtió.
Hasán destacó el apoyo comprometido por los especialistas extranjeros, que la semana pasada disertaron en Tucumán invitados por el Prosap y el Ministerio de Desarrollo Productivo provincial. "La idea es que los productores puedan acceder a un plan integral de asesoramiento, en especial referido al cultivo, producción, cosecha y comercialización de espárragos", explicó la asesora. "Si el CFI apoya con recursos monetarios, podríamos conformar un proyecto que funcione como una red, donde todos los productores puedan acceder y obtener el mejor apoyo técnico", consideró.
La Argentina proyecta tener unas 1.000 hectáreas implantadas en 2010
Después de muchos años en que se mezclaron las idas y venidas y los éxitos con los fracasos, la producción de kiwi en la Argentina ha florecido de la mano de agricultores que privilegiaron la calidad y la sanidad, antes que obtener el máximo beneficio a cualquier costo.
Apuntalados en una demanda que sigue en crecimiento, con firmeza, nuestro país cuenta con 300 hectáreas en producción, mientras consume la producción equivalente a unas 600-700 hectáreas, con fruta de primera calidad que es muy demandada en los mercados internacionales.
La estrategia argentina apunta a tener unas 1.000 hectáreas en producción para el año 2010. En el país se implantaron 50 hectáreas en 2005 y se esperan hasta fines de este año otras 150 hectáreas más.
La variedad tradicional es la "Hayward". Pero la aparición de nuevas especies posibilita que el cultivo del kiwi se desarrolle en provincias donde no se necesitan tantas horas de frío para lograr una madurez óptima. Entre estas se destacan la "Summerkiwi" (de pulpa verde y maduración muy precoz, 50 días antes que la Hayward) y la "Jin Tao" (pulpa amarilla).
Las inversiones también se vuelcan a producir plantas de kiwi en invernaderos y plantas in vitro en laboratorios.


















