El espárrago y el kiwi son dos alternativas productivas con mucho futuro en Tucumán

Prosap 2006. Dos especialistas internacionales señalaron a Tafí del Valle y al pedemonte como las zonas más aptas donde los inversores pueden desarrollar estos emprendimientos.

27 Octubre 2006
Las condiciones agroecológicas favorables que tiene Tucumán siguen abriendo posibilidades para que se desarrollen nuevas producciones agrícolas.
Ahora es el turno de los espárragos y del kiwi, dos sectores productivos que pueden insertarse en las zonas pedemontana y de Tafí del Valle.Por ello, la delegación local del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo de Tucumán, organizó un Seminario sobre "Alternativas Productivas para Tucumán: espárrago y kiwi".Expusieron dos especialistas internacionales y productores de distintos puntos de la Argentina, provenientes de zonas donde ya están trabajando con estas nuevas producciones. Los expertos visitantes recorrieron, meses atrás, varias zonas productivas de Tucumán a los fines de evaluar la potencialidad de desarrollo."Tucumán se destaca por su precocidad. La mayoría de los espárragos argentinos se producen en Córdoba y en Mar del Plata, y la cosecha empieza en setiembre. Si estamos pensado de Tucumán tenemos una mayor precocidad, con lo que la cosecha podría empezar en agosto", comentó al Suplemento Rural de LA GACETA Christián Befve, francés de origen y miembro de la red Res?Expert (red de expertos franceses de los sectores agrícola y agro-industrial, creada por el Ministerio de Agricultura y Pesca del Gobierno de Francia).
"Se trata de un mercado donde hay poca gente, y menos con producciones en agosto, porque tanto la Argentina como Chile recién entran en producción entre setiembre y hasta diciembre", reafirmó.
Befve, que desde 1996 está especializado en espárragos, explicó que el mercado mundial se divide entre espárragos blancos y espárragos verdes.
La mayoría de la demanda es verde, que es el consumo que existe en los EEUU, Inglaterra e Italia, mientras que Alemania, Francia y España piden espárragos blancos."Debemos decir que el promedio de consumo está subiendo un 5% anual, en los últimos años. Se trata de un consumo importante. El precio sólo sube un 2% anual, menos que la inflación", describió. "El crecimiento de la demanda mundial es porque el espárrago ha dejado de ser un producto de lujo, y se ha convertido en un producto de consumo masivo", indicó.La producción en contraestación, para volcarla al mercado internacional, exige hablar de calidad, de certificaciones y de cadena de frío, consultó LA GACETA.
"Por supuesto", dijo el experto francés. "La cadena de frío debe comenzar en el campo y terminar en el consumidor final. Hay normas nacionales e internacionales que habrá que respetar", advirtió. Además -continuó-, "la Argentina tiene una muy buena calidad en comparación con Perú, donde el espárrago crece rápido, pero como no hay amplitudes térmicas adecuadas, al producto le falta sabor y color", observó. Perú, después de la China, es el primer país productor de espárragos en el mundo, advirtió el consultor."Pero cada vez que el espárrago argentino llega a los mercados, al mostrador, los peruanos se retiran porque su calidad es menor que la de la Argentina", puntualizó.
Enzo Gentili es un agrónomo italiano responsable del área de SummerFruit y técnico de Dalpane Vivai, inspector de la FAO y consultor de empresas frutícolas italianas. También disertó en el seminario que organizó el Prosap.
"El kiwi es un cultivo bastante particular. Pienso que Tucumán, desde el punto de vista del suelo, de la tierra, de clima y del agua, no tendría ningún problema para hacer muchas hectáreas. El problema que observo es que faltan horas de frío que, como otros muchos cultivos, se necesitan para madurar la yema, brotar y tener flores", explicó. "Así que, por este motivo, la gran potencialidad de Tucumán es el clima ideal que existen en lugares como Tafí del Valle y en el pedemonte, donde se puede hacer kiwi con una buena calidad", aseguró. "Allí tenemos tierras muy fértiles, agua y horas de frío y lluvias estivales que es una particularidad muy importante", destacó.
El kiwi necesita un invierno bastante seco, en opinión del especialista. "En estos lugares pueden hacerse muchas hectáreas con kiwi", insistió, "pero siempre hablando de la variedad Hayward, que es la que más se cultiva en muchas partes del mundo", advirtió. Después están otras tres variedades distintas que necesitan, para producir, menos horas en frío y, con esto, se podrían hacer pruebas más abajo de Tafí del Valle.¿Se puede desarrollar un mercado interno o externo con la potencial producción argentina?, consultó nuestro cronista.
"Para la Argentina este es un cultivo totalmente nuevo. La Argentina es un buen consumidor de kiwi, pero los compra a Chile y a otros países. Seguramente se puede desarrollar un buen mercado externo", dijo. "Pero yo creo que en Tucumán deben trabajar y hacer las plantaciones con la mentalidad de la exportación, porque en el sur del mundo faltan muchas hectáreas", observó. "Al norte del mundo se producen muchas hectáreas. El mercado europeo necesita esta producción que se puede hacer en el sur del mundo, en América Latina, por lo que para la Argentina es una buena oportunidad", afirmó Gentili. "La Argentina tiene dos grandes posibilidades: desarrollar un buen mercado interno y, también, desarrollar un buen mercado internacional", concluyó.
La ventaja de Tucumán es el calor, que genera precocidad, además de la profundidad del suelo. El espárrago depende de la profundidad del suelo. El rendimiento por hectárea es proporcional a la masa radicular; por eso, se necesitan suelos profundos. Además, el espárrago tiene otra ventaja: se cosecha a fines del invierno, por lo que no existen problemas de mano de obra ya que para una hectárea se necesitan dos personas. Productores de Córdoba ya están trabajando con este producto. "Creemos que Tucumán tiene muchas posibilidades de desarrollo", afirmó Befve.
Gentili insistió en que la producción debe hacerse bajo los principios de la "calidad global". "Es la calidad del mercado más demandante de kiwi, que es Europa.
Entonces, hay que empezar a cultivar, a desarrollar y a obtener una producción de óptima calidad, con una sanidad conforme a los reglamentos internacionales", puntualizó. Por ello -opinó el especialista- "la Argentina debe hacer un reglamento de calidad, no sólo para vender el fruto en el exterior, sino también referido a la calidad organoléptica, al sabor, a los aromas, al azúcar y a la sanidad que deberá reunir el producto".

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