15 Junio 2007
Las experiencias adquiridas en las sucesivas campañas de certificación de fruta cítrica de exportación fue uno de los temas que debatieron en el Taller Internacional de Vigilancia y Monitoreo que se lleva a cabo hasta hoy en Tucumán.
“Hay que encontrar el equilibrio necesario en el trabajo que realizan los exportadores, productores citrícolas, organismos de control y el mercado internacional, con sus respectivas auditorías”, opinó Fernando Illing, gerente técnico de la Asociación Fitosanitaria del NOA (Afinoa).
“Argentina tiene un programa de certificación de alta complejidad con una alta demanda en todos los sectores, de gran dinamismo y una necesidad permanente de profesionalización, buscando tener el mejor margen de error posible”, dijo el dirigente citrícola. “Los resultados deben ser sustentables en el tiempo”, advirtió Illing.
El gerente de Afinoa consideró que “los trabajos de certificación realizados en los últimos años dieron muy buenos resultados, ya que no hubo interdicción de envíos de fruta del NOA”. “Nos levantaron las sanciones que nos impusieron los mercados europeos, pero eso no significa que debemos cambiar de programa, sino afianzarlo aún más y aprovechar el gran respaldo que significa este resultado”, señaló.
“Habría que aprovechar esta situación para mejorar los negocios de comercialización, logrando obtener -a través de esta negociación- mejores protocolos y de más fácil aplicación”, planteó Illing.
Por último, dijo que lo único que se busca con el programa de certificación, “es el envío de fruta fresca libre de enfermedades cuarentenarias, asegurando la salud y la seguridad alimentaria del consumidor”.
“Hay que encontrar el equilibrio necesario en el trabajo que realizan los exportadores, productores citrícolas, organismos de control y el mercado internacional, con sus respectivas auditorías”, opinó Fernando Illing, gerente técnico de la Asociación Fitosanitaria del NOA (Afinoa).
“Argentina tiene un programa de certificación de alta complejidad con una alta demanda en todos los sectores, de gran dinamismo y una necesidad permanente de profesionalización, buscando tener el mejor margen de error posible”, dijo el dirigente citrícola. “Los resultados deben ser sustentables en el tiempo”, advirtió Illing.
El gerente de Afinoa consideró que “los trabajos de certificación realizados en los últimos años dieron muy buenos resultados, ya que no hubo interdicción de envíos de fruta del NOA”. “Nos levantaron las sanciones que nos impusieron los mercados europeos, pero eso no significa que debemos cambiar de programa, sino afianzarlo aún más y aprovechar el gran respaldo que significa este resultado”, señaló.
“Habría que aprovechar esta situación para mejorar los negocios de comercialización, logrando obtener -a través de esta negociación- mejores protocolos y de más fácil aplicación”, planteó Illing.
Por último, dijo que lo único que se busca con el programa de certificación, “es el envío de fruta fresca libre de enfermedades cuarentenarias, asegurando la salud y la seguridad alimentaria del consumidor”.















