PRECAUCION. Los productores deben tomar todos los recaudos posibles, para que los lotes lleguen a cosecha sin pérdida de rendimiento.ARCHIVO LA GACETA
Esta enfermedad, causada por el hongo Phakopsora pachyrhizi, afecta el follaje de las plantas, lo que se traduce en pérdidas de rendimiento fundamentalmente como consecuencia de la reducción del tamaño de las semillas. La enfermedad se transmite de planta a planta por las "esporas del hongo" dispersadas por el viento.
El carácter explosivo de sus epidemias, sumado a los cuantiosos daños registrados en varios países, incluidos algunos en Sudamérica, han obligado a que el control de esta patología sea especialmente considerado dentro del esquema general del manejo del cultivo.
En febrero pasado se registraron en Salta las primeras detecciones de la enfermedad en el NOA, específicamente en las localidades de Campo Durán, General Mosconi y Aguaray (departamento San Martín) y J.V. González y Las Lajitas (departamento Anta). Estas últimas detecciones -en la última semana de febrero- hacían presagiar que no iba a pasar mucho tiempo antes de que la enfermedad apareciera en provincias vecinas. Así fue como, en la primera semana del mes en curso, apareció "roya" en muestras provenientes de dos localidades del departamento Jiménez, Santiago del Estero (Tinajera y Poleo Pozo). El día 6 de marzo tuvo lugar la primera detección oficial en Tucumán, en muestras provenientes de dos lotes de La Virginia (Burruyacu).
Posteriormente se encontró roya en La Cruz, El Matal y El Ojo, y en la localidad de Taco Ralo (Graneros). Asimismo, se encontró roya en Roversi, departamento Moreno (Santiago del Estero).
Si bien la primera detección de la temporada en Tucumán ocurrió más tarde que en las últimas dos campañas, las condiciones ambientales se presentan más favorables que en las campañas previas.
Las precipitaciones abundantes registradas esta semana en la mayor parte del área sojera de Tucumán y zonas de influencia, sumadas a temperaturas moderadas, crearon un ambiente propicio para el incremento de la enfermedad en aquellos lotes que no hayan sido protegidos con fungicidas.
En caso de que no se haya hecho ninguna aplicación de fungicidas, y considerando que la roya ya fue detectada en Tucumán y que en estos momentos se registran condiciones ambientales favorables para dicha patología, así como para las enfermedades de fin de ciclo, se recomienda a los productores proteger los cultivos pulverizando fungicidas apropiados. Los resultados obtenidos en los ensayos de la EEAOC durante las campañas pasadas mostraron que existen productos muy eficientes para el manejo de la roya de la soja.
En dichos ensayos se lograron niveles satisfactorios de control, tanto en condiciones de baja presión de roya y aparición tardía de la misma, como en condiciones de presión moderada a alta de la enfermedad y con presencia incipiente de la misma en el lote, previo al momento de los tratamientos.
En función de las experiencias de años anteriores y de la problemática sanitaria del cultivo, principalmente en lo concerniente al complejo de "las enfermedades de fin de ciclo", se reitera la recomendación de aplicar fungicidas en los primeros estados reproductivos.
Este manejo busca reducir el impacto de dicho complejo, que provoca pérdidas no inferiores al 10% de rendimiento bajo condiciones de monocultivo de soja y siembra directa. Además, apunta a proteger los cultivos contra eventuales apariciones tempranas de la roya. Cabe consignar que en esta campaña se observaron niveles mayores de las enfermedades de fin de ciclo, especialmente de "mancha marrón", causada por el hongo Septoria glycines.
El resto de estas enfermedades se manifiesta más intensamente en los últimos estados reproductivos, provocando distintos tipos de manchas y tizones en las hojas y una senescencia temprana del cultivo.
Recomendaciones a seguir
La verificación precoz de la aparición de la enfermedad es fundamental para su control.
Los lotes deben monitorearse en forma sistemática.
El monitoreo debe realizarse, por lo menos, con una frecuencia semanal, ya que -si aparece la "roya"- la enfermedad se disemina rápidamente en el lote.
Se deben chequear, permanentemente, los pronósticos de las condiciones ambientales en la zona de producción.
El lote debe ser recorrido en zig zag, extrayendo las muestras de las plantas al azar.
Debe protegerse el cultivo con fungicidas si es que continúan las condiciones ambientes favorables para su aparición.
Se deben usar fungicidas producidos a base de triazoles, estrobilurinas o sus mezclas.
Debe estudiarse el Umbral de Daño Económico antes de tomar la decisión de aplicar los productos.













