Implementar normas de calidad debe ser una exigencia

Se realizó en Tucumán un seminario sobre Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) organizado por la delegación Senasa NOA Sur, con el fin de que técnicos del Estado y privados, productores y empresarios actualicen sus conocimientos sobre las normativas vigentes.

MANOS A LA OBRA. Los operarios en los empaques de cítricos de Tucumán deben seguir un protocolo sobre la metodología de embalaje de la fruta. LA GACETA / ARCHIVO MANOS A LA OBRA. Los operarios en los empaques de cítricos de Tucumán deben seguir un protocolo sobre la metodología de embalaje de la fruta. LA GACETA / ARCHIVO
11 Septiembre 2009
También sirvió para conocer las tareas que cumple el Senasa, los criterios y herramientas para la protección de los cultivos hortícolas, el manejo de plagas, las normas como Globalgap y sobre uso racional de agroquímicos para la producción nacional, regional e internacional.

Buscan la diferenciación de los productos por la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas
 
Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) se refieren a prácticas de manejo recomendadas para la producción vegetal, desde la actividad primaria hasta el transporte y empaque, que tienden a asegurar la inocuidad y a alcanzar una determinada calidad de producto.
Su importancia radica en que la implementación de BPA no sólo garantiza que los alimentos sean aptos para el consumo humano, sino que permite acceder a distintos mercados con legislaciones que las incluyen. El productor que aplica BPA puede colocar sus productos en mercados externos cada vez más exigentes y competitivos, así como también diferenciar el producto en el mercado interno.
Por ejemplo, para la citricultura o la producción de manzanas con destino a la Unión Europea, el cumplimiento de las BPA resulta limitante para acceder al mercado. Asimismo, en nuestro país ya hay legislación que traza el camino hacia la implementación obligatoria.
Por otra parte, aplicar un sistema de calidad como BPA incrementa algunos costos productivos, pero reduce los costos de la no-calidad, dando como resultado un beneficio que se puede medir.
Sobre estas premisas se desarrolló en Tucumán, días pasados, un conjunto de talleres sobre BPA, que sirvieron para difundir y actualizar los conocimientos que existen en el sector. La gran concurrencia de interesados mostró que su implementación es de suma importancia para los productores.
"Con los talleres de Buenas Prácticas Agrícolas que organizamos entre diferentes instituciones, con la participación de numerosos técnicos, buscamos brindar una capacitación permanente de todos los estamentos del Estado y empresas privadas que se dedican a la explotación agropecuaria; a la vez, buscamos darles los conocimientos y las herramientas básicas sobre esta normativa", comentó el coordinador regional del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) NOA Sur, Carlos Grignola, . El especialista desgranó los alcances que tuvo el taller dictado en Tucumán días pasados.
En las jornadas se desarrollaron charlas referidas a las normativas y actividades del Senasa sobre BPA, a los criterios y las herramientas para la protección de los cultivos hortícolas, al manejo integrado de oplagas, a las normas nacionales e internacionales como Globalgap y a la capacitación en uso racional de agroquímicos.
También hubo charlas concernientes a la implementación de las BPA en la producción nacional y regional.
Las buenas prácticas agrícolas incluyen aquellas acciones tendientes a reducir los riesgos de contaminación físicos, químicos y biológicos en la producción primaria, desde la siembra a la cosecha, como así también en el acondicionamiento a campo, poscosecha, transporte y almacenamiento de los alimentos, todo propiciando la producción sustentable.
El coordinador regional del Senasa dijo que hace poco tiempo atrás se buscaba la diferenciación de productos con la aplicación de BPA y que, actualmente, pasó a ser una necesidad para ingresar a los mercados, y hasta una obligación tenerlas para comercializar productos agrícola-ganaderos en muchos países.
"Con estas jornadas buscamos que los técnicos estén correctamente capacitados en el uso de esta normativa y que la disertación de profesionales locales e internacionales sirva para sacarse las dudas que puedan existir en los usos de las normativas BPA", dijo Grignola respecto a los objetivos que se fijaron para el encuentro.

Necesidades
Por otro lado, el licenciado Roberto Bensi, coordinador del Pafis (Programa de Apoyo al Fortalecimiento Institucional del Senasa),  con aportes de fondos de la Unión Europea, dijo que se ven en la obligación de sostener estos eventos de capacitación por las necesidades que actualmente tienen los consumidores, de tener al alcance productos totalmente sanos, inocuos y de calidad, por lo que el uso de BPA es ya una realidad insoslayable. "Desde el Pafis queremos que todo el personal del Senasa y toda la estructura del organismo estén capacitados y que este evento sirva para afianzar y fortalecer la institución sanitaria nacional", anheló Grignola.
Al estar bien preparados los técnicos con las normativas vigentes servirán para apoyar las redes de comunicación del Senasa y ayudarán a los programas de  monitoreos y vigilancia de plagas y enfermedades.
El control sanitario de la producción agropecuaria nacional es primordial, por lo que la capacitación sobre la implementación de BPA es clave para desarrollar las labores para la cual el Senasa fue creado.
Finalmente, Grignola afirmó que implementar las normas de BPA sirve para obtener productos saludables evitando la contaminación desde el inicio de la cadena productiva. A la vez, las normas sirven también para mejorar la calidad de vida del trabajador rural y todo su entorno, pero sobre todo para realizar un uso racional de los recursos naturales y el acceso de los productos logrados con estas normas a nuevos mercados consumidores.

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