La comercialización de frutas siente el impacto de la norma

Hay una tendencia a disminuir las tolerancias que se aplican en la UE.

30 Octubre 2009
La UE está tomando una posición firme en el control de residuos de plaguicidas en los productos alimenticios que ingresan al bloque provenientes de terceros países. En su último estudio de armonización, sobre 1.300 productos analizados, se prohibió el uso de 900 ingredientes activos. Esto marca una tendencia hacia la disminución de la tolerancia de residuos aceptados sobre alimentos. El proceso de armonización comenzó en 2005 y finalizó en 2008, y se avanzó en la unificación de criterios.
El ingeniero Juan Carlos Batista del Senasa Buenos Aires, en diálogo con LA GACETA Rural sostuvo que la comisión de armonización está trabajando sobre dos pilares básicos: la toxicidad y las buenas prácticas agrícolas, tanto para productos frescos como para derivados industriales.
Por otra parte, ya está en vigencia el sistema Rasff (Rapad Alert System Food and Feed), que es una alerta rápida para 'alimentos y piensos'. Permite establecer procedimientos cuando se detecta algún problema y entablar acciones rápidas para solucionarlos. Los productos se analizan, y si no cumplen con las normas de la UE, son rechazados automáticamente.
La UE controla en fronteras los residuos de pesticidas, y cuando se detecta algún problema se activa el Rasff y se notifica al exportador y al país que envió el producto con LMR superiores a los autorizados.
El Senasa, a través de su auditoría con el grupo DG Sanco, controla plaguicidas sobre alimentos en origen, que serán exportados a la UE, evaluando si cumplen con la legislación de destino. En la Argentina existe una norma adecuada para el uso, manipulación y aplicación de los plaguicidas que todo productor debe conocer. Es una legislación que está en armonía con la de los principales países consumidores, finalizó Batista.

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