La inacción política frena una obra de riego

La experiencia de obras de infraestructura rural en la zona de Tafí del Valle y de Lules resultó provechosa para los productores y para toda el área bajo su órbita. Sin embargo, el Gobierno provincial demora el financiamiento de trabajos en la cuenca del río Choromoro. En épocas de sequía, no es despreciable garantizar el regadío de 3.000 hectáreas.

Las obras de infraestructura que se encaran en el campo cobran una vital importancia en el crecimiento rural de una zona productiva, en lo referente a electrificación, a caminos, a comunicaciones y a distribución del agua de riego.
Las inversiones que se realizan para llevarlas a cabo son muy importantes, y el Estado juega un rol fundamental para su ejecución y para la puesta en marcha de todos estos trabajos.
No hay lugar a dudas de que las obras de infraestructura rural impactan fuertemente en la región donde se ejecutan y, como corresponde, cumplen el objetivo para el que fueron construidas.
En esta columna de opinión hacemos hincapié, en forma permanente, en la necesidad de estudiar, de financiar, de invertir y de ejecutar diferentes obras, indispensables para el productor y para su entorno, con la consecuente producción de bienes y de servicios que estas generan y con la distribución pareja de la riqueza que brinda en cada uno de los eslabones de la producción y de la comercialización.
Actualmente se están llevando adelante obras de reparación y de apertura de nuevos caminos rurales, mediante el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), que se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación. El objetivo fundamental de este programa es promover el desarrollo agropecuario en todas las provincias del país, por medio de la transferencia de recursos de inversión para que se ejecuten obras de infraestructura rural.

Beneficio en la comarca
Tucumán ya fue beneficiada en diferentes regiones con varias obras de gran importancia para el sistema productivo y, por supuesto, para el productor. Estas se llevaron adelante por medio de créditos de organismos multilaterales de créditos -como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF)-, de aportes nacionales y de recursos provinciales.
Nuestra provincia ya conoce los beneficios del Prosap, con obras ya concluidas que se encuentran en pleno funcionamiento, además de aquellas que se encuentran en etapa de estudio y de formulación de proyectos. Entre las obras ya finalizadas puede enumerarse los sistemas de riego que se realizaron en Tafí del Valle y en Lules, que aportaron numerosos beneficios para los productores de la zona y toda el área bajo su ámbito.

A modo de ejemplo
Este verano, de hecho, cobró mucha importancia el sistema de riego presurizado en Tafí del Valle, ya que una de las características climáticas principales fue el muy pobre nivel de precipitaciones estivales, lo que afectó los caudales de los ríos y de los arroyos de este valle de altura. Gracias a estas obras, se pudo regar lo que estaba programado y se proveyó del agua necesaria para consumo humano en el área de proyecto, casi sin inconvenientes a pesar de la fuerte sequía que afectó a Tafí del valle. Así lo demuestran los rendimientos que se están obteniendo.
Actualmente se encuentra terminado el estudio del proyecto de riego y de transformación productiva de la cuenca del río Choromoro. Esta iniciativa prevé una importante inversión en el mejoramiento de su sistema de distribución de agua de riego y en la transferencia de tecnologías, acorde al tipo de producción y a la época en que vivimos.

Preocupación
Los productores de esa importante cuenca tambera, hortícola y ganadera manifestaron a este diario su preocupación, debido a que la Provincia no motoriza los pasos administrativos que faltan para comenzar la ejecución de este importante proyecto. Las implicancias productivas y el impacto económico que puede generar este proyecto son mayores a lo que se comentó en diversas oportunidades acerca de los proyectos de Lules y Tafí del Valle. Esto se debe a que esta nueva cuenca se encuentra totalmente sub-explotada a causa del faltante del agua durante todo su ciclo productivo.
La inversión de dinero proyectada -cerca de U$S 17 millones- beneficiará el regadío efectivo de 3.000 hectáreas, de las que se podrá regar con presurización permanente más de 800 hectáreas. El proyecto prevé volver más eficientes todas las obras de captación del agua del río Choromoro y revestir unos 17 kilómetros del canal principal de conducción, lo que beneficiará, a Choromoro y a Benjamín Paz arriba y abajo de la ruta nacional N° 9.
Las obras de infraestructura rural son indispensables y hoy más que nunca las necesitamos.
Ya está listo el proyecto y las necesidades de los productores son urgentes para poner en marcha una zona de un gran potencial productivo. Sólo falta la decisión política para realizarlo.

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