14 Mayo 2010
ESPECIALISTAS. Ana María Castro y Atilio Castagnaro son algunos de los investigadores que integran la Comisión Asesora en Ciencias Agrarias del Conicet. LA GACETA
Con el fin de conocer y poder transmitir las diferentes temáticas de la ciencia y la tecnología agroindustrial, en la búsqueda permanente de soluciones que otorguen mayor sostenibilidad técnica, económica y ambiental a los diferentes sistemas productivos de Tucumán y de la región (NOA), realizamos este Simposio de "Ciencia, Sociedad y Producción", afirmó el coordinador de dicho encuentro Atilio Castagnaro, técnico de la Sección Biotecnología de la Eeaoc (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres).
En este sentido, trabajamos en conjunto con la Universidad Nacional de Tucumán, el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones, Científicas y Técnicas) y la Eeaoc para lograr traer a la provincia a los investigadores miembros de la Comisión Asesora en Ciencias Agrarias del Conicet, aseguró.
La doctora María Cristina Area habló sobre la "Sostenibilidad de la producción de pulpa y papel" y todo lo referido a la producción de celulosa amigable al medio ambiente.
Por su parte, el doctor Mario Aguilar se refirió a la "Fijación simbiótica de nitrógeno en cultivos claves para la región y el país", en la cual la soja y el poroto tucumano tienen mucha importancia.
En lo referente al "Fuego y la sustentabilidad de los ecosistemas agrícolas forestales", el doctor Guillermo Defossé comentó la importancia del uso de fuego para diferentes actividades, con los beneficios o perjuicios que puede provocar su buen o mal utilización.
En tanto que la doctora Ana María Castro habló sobre la "Genética y el manejo del estrés biótico en la agricultura sustentable y los aportes realizados por la biotecnología a los sistemas productivos".
Al final de las charlas se debatió con el público presente los diferentes puntos de vista sobre los temas tratados, entre los que destacamos que, por ejemplo, el uso de papel en medios informativos como revistas y periódicos está disminuyendo en el mundo con el reemplazo del internet y que se aumentaron los consumos de papel tissue y LWC que se utiliza para folletería.
Destacaron los especialistas, durante el debate, que deben usarse todos los mecanismos sustentables y naturales existentes para producir más y mejor, preservando el medio ambiente y aplicando la tecnología basada en el uso de "metodologías sistémicas".
En lo que respeta a la biotecnología, la doctora Castro afirmaba que "no debe ponerse en riesgo el uso de esta excelente herramienta con su mala utilización o aplicación, ya que la biotecnología, bien entendida y manejada, aporta y aportó muchísimas innovaciones al sistema productivo actual".
Planteó que "deben rotarse productos, genes, cultivos y manejo, para romper los diferentes ciclos biológicos y para que los organismos nocivos no generen resistencia".
"El ?glifosato? en una muy buena herramienta, pero no debe usárselo 15 años seguidos y para controlar cualquier cosa que se nos ocurra, porque debemos evitar que las malezas produzcan resistencia a este químico", advirtió.
Cualquier organismo vivo, vegetal o animal, no va a permitir desaparecer de su ambiente en el cual vive y se reproduce, por lo que se adaptará a las circunstancias que lo rodean para poder sobrevivir y, de esa manera, generará resistencia a los productos usados.
"Lo ideal es pensar cómo desarmar al patógeno nocivo y armar a las plantas y que la resistencia a ciertos genes utilizados no perjudique a los cultivos y al medio ambiente", puntualizó.
En este sentido, la investigadora dijo que las empresas productoras de biotecnología tienen una gran responsabilidad de lograr cambiar el actual desequilibrio ecológico existente, con recomendaciones específicas de un correcto uso de esas herramientas tecnológicas.
"La utilización de productos o agentes selectivos deben ser realizados cuando realmente se los necesiten o hacen falta y no usarlo por moda o costumbre", dijo.
Los debates se realizaron de ida y vuelta, a favor y en contra de ciertos usos, pero sin dejar de mencionar los beneficios y los perjuicios que se dan, de acuerdo a la forma de utilizar estas herramientas que se encuentran disponibles para el productor.
Al finalizar el debate, Atilio Castagnaro planteó que "la Eeaoc debe servir como nexo entre los productores y la generación de conocimientos y que, de esa manera, no se rompa el equilibrio socioproductivo".
Fuego
El fuego fue utilizado desde la evolución del hombre y, en la actualidad, las políticas de supresión de su uso en el manejo de ciertos ecosistemas produjeron cambios en su frecuencia, intensidad y área afectada, afirmo Guillermo Defossé.
Estudios determinaron que el 84% de los lugares identificados como importantes para la conservación están en riesgo, por haberse alterado su régimen natural de ocurrencia de incendios.
El uso del fuego prescripto y manejado correctamente es una gran herramienta, estudiándose siempre cual es el efecto de éste sobre la biodiversidad, señaló.
El uso benéfico del fuego se remonta a mucho tiempo atrás y los ejemplos sobran, como en el Litoral. En los cultivos de arroz, una vez cosechados a maleta, se quemaba el rastrojo para evitar la presencia del "mal de los rastrojos", producido por la proliferación de ?ratones?.
En la provincia de Mendoza se usan los contrafuegos desde hace muchos años, método que se transmitió de los gauchos, de generación en generación, y esos conocimientos de su uso fueron investigados y aprendidos por técnicos de los EEUU.
"La paradoja del fuego es que el fuego nos da calor y cobijo, pero es destructivo. Lo bueno es que el fuego se apaga con fuego", afirmó Defossé.
"Hoy debe reglamentarse su utilización, ya que el fuego bien usado es una importante arma para beneficiar ciertos ecosistemas productivos y naturales", dijo el especialista a modo de conclusión.
En este sentido, trabajamos en conjunto con la Universidad Nacional de Tucumán, el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones, Científicas y Técnicas) y la Eeaoc para lograr traer a la provincia a los investigadores miembros de la Comisión Asesora en Ciencias Agrarias del Conicet, aseguró.
La doctora María Cristina Area habló sobre la "Sostenibilidad de la producción de pulpa y papel" y todo lo referido a la producción de celulosa amigable al medio ambiente.
Por su parte, el doctor Mario Aguilar se refirió a la "Fijación simbiótica de nitrógeno en cultivos claves para la región y el país", en la cual la soja y el poroto tucumano tienen mucha importancia.
En lo referente al "Fuego y la sustentabilidad de los ecosistemas agrícolas forestales", el doctor Guillermo Defossé comentó la importancia del uso de fuego para diferentes actividades, con los beneficios o perjuicios que puede provocar su buen o mal utilización.
En tanto que la doctora Ana María Castro habló sobre la "Genética y el manejo del estrés biótico en la agricultura sustentable y los aportes realizados por la biotecnología a los sistemas productivos".
Al final de las charlas se debatió con el público presente los diferentes puntos de vista sobre los temas tratados, entre los que destacamos que, por ejemplo, el uso de papel en medios informativos como revistas y periódicos está disminuyendo en el mundo con el reemplazo del internet y que se aumentaron los consumos de papel tissue y LWC que se utiliza para folletería.
Destacaron los especialistas, durante el debate, que deben usarse todos los mecanismos sustentables y naturales existentes para producir más y mejor, preservando el medio ambiente y aplicando la tecnología basada en el uso de "metodologías sistémicas".
En lo que respeta a la biotecnología, la doctora Castro afirmaba que "no debe ponerse en riesgo el uso de esta excelente herramienta con su mala utilización o aplicación, ya que la biotecnología, bien entendida y manejada, aporta y aportó muchísimas innovaciones al sistema productivo actual".
Planteó que "deben rotarse productos, genes, cultivos y manejo, para romper los diferentes ciclos biológicos y para que los organismos nocivos no generen resistencia".
"El ?glifosato? en una muy buena herramienta, pero no debe usárselo 15 años seguidos y para controlar cualquier cosa que se nos ocurra, porque debemos evitar que las malezas produzcan resistencia a este químico", advirtió.
Cualquier organismo vivo, vegetal o animal, no va a permitir desaparecer de su ambiente en el cual vive y se reproduce, por lo que se adaptará a las circunstancias que lo rodean para poder sobrevivir y, de esa manera, generará resistencia a los productos usados.
"Lo ideal es pensar cómo desarmar al patógeno nocivo y armar a las plantas y que la resistencia a ciertos genes utilizados no perjudique a los cultivos y al medio ambiente", puntualizó.
En este sentido, la investigadora dijo que las empresas productoras de biotecnología tienen una gran responsabilidad de lograr cambiar el actual desequilibrio ecológico existente, con recomendaciones específicas de un correcto uso de esas herramientas tecnológicas.
"La utilización de productos o agentes selectivos deben ser realizados cuando realmente se los necesiten o hacen falta y no usarlo por moda o costumbre", dijo.
Los debates se realizaron de ida y vuelta, a favor y en contra de ciertos usos, pero sin dejar de mencionar los beneficios y los perjuicios que se dan, de acuerdo a la forma de utilizar estas herramientas que se encuentran disponibles para el productor.
Al finalizar el debate, Atilio Castagnaro planteó que "la Eeaoc debe servir como nexo entre los productores y la generación de conocimientos y que, de esa manera, no se rompa el equilibrio socioproductivo".
Fuego
El fuego fue utilizado desde la evolución del hombre y, en la actualidad, las políticas de supresión de su uso en el manejo de ciertos ecosistemas produjeron cambios en su frecuencia, intensidad y área afectada, afirmo Guillermo Defossé.
Estudios determinaron que el 84% de los lugares identificados como importantes para la conservación están en riesgo, por haberse alterado su régimen natural de ocurrencia de incendios.
El uso del fuego prescripto y manejado correctamente es una gran herramienta, estudiándose siempre cual es el efecto de éste sobre la biodiversidad, señaló.
El uso benéfico del fuego se remonta a mucho tiempo atrás y los ejemplos sobran, como en el Litoral. En los cultivos de arroz, una vez cosechados a maleta, se quemaba el rastrojo para evitar la presencia del "mal de los rastrojos", producido por la proliferación de ?ratones?.
En la provincia de Mendoza se usan los contrafuegos desde hace muchos años, método que se transmitió de los gauchos, de generación en generación, y esos conocimientos de su uso fueron investigados y aprendidos por técnicos de los EEUU.
"La paradoja del fuego es que el fuego nos da calor y cobijo, pero es destructivo. Lo bueno es que el fuego se apaga con fuego", afirmó Defossé.
"Hoy debe reglamentarse su utilización, ya que el fuego bien usado es una importante arma para beneficiar ciertos ecosistemas productivos y naturales", dijo el especialista a modo de conclusión.













