01 Octubre 2010
El fin de semana pasado fue catastrófico para algunos productores de frutilla y arándanos de la zona de Lules debido a la caída de granizo. Algunos referentes estiman que los daños económicos son importantes. En lo que respecta a frutilla, si bien la planta tiene buen aspecto en su follaje, la totalidad de las frutas en sus distintos tamaños -aún la recién cuajada-, está golpeada y, por lo tanto, con un daño tal que significa que el productor que tenga capacidad de frío, que no son todos, podrá cosechar lo maduro que no se haya podrido y hacer pulpa. El resto debe retirar todo de la planta y esperar que, con suerte -ya que la humedad ambiente y las temperaturas indicarían lo contrario-, vuelva a florecer, con lo que las posibilidades remotas de volver a cosechar se trasladan a fines de octubre, o principios de noviembre, por lo que podría inferirse que para la frutilla finalizó la campaña, salvo en algunos pequeños campos. En arándano la situación es dramática, ya que se vio mucha fruta en el suelo y las plantas diezmadas en su follaje y con el aspecto de una planta ya cosechada, con la gravedad de que lo poco que quedó en pie se encuentra sobre "raquis desnudo" y toda golpeada. En frutilla algo ya se cosechó, pero en arándano se estaba por comenzar la semana próxima.























