La lucha es de todos contra el temible HLB

El inicio de una nueva campaña cítrica invita a reforzar el plan de concientización entre productores, industriales y la población en general, sobre sobre las medidas preventivas que hay que atender para evitar el ingreso al país de la peligrosa enfermedad. Las autoridades deben poner en marcha todos los controles en las fronteras externas e internas.

En Tucumán estamos a pocos días del inicio de una nueva campaña de cosecha de fruta cítrica con destino a los mercados internacionales de fresco y a las industrias tucumanas que muelen el limón y otros cítricos para obtener productos industriales de calidad mundial. Esta actividad agroindustrial es la segunda en lo que respeta a movimientos económicos que forma parte del PBI provincial, por lo que mantenerlo en su lugar, y si se puede hacerlo crecer, como una necesidad permanente, debe ser una cuestión de Estado.

Hoy la actividad citrícola argentina y por supuesto la de nuestra región y provincia se ven amenazadas por el "HLB" que viene haciendo estragos en las plantaciones citrícolas de diferentes regiones del mundo, muchas de ellas muy cercanas a nuestro país, como lo es el caso de Brasil.

Es importante que todos los factores que componen esta actividad agroindustrial como el Estado, las organizaciones de productores, las instituciones de investigación y desarrollo agro tecnológico como el INTA y la Eeaoc, los organismos de control fitosanitario nacionales y provinciales, como el Senasa y las direcciones de Agricultura provinciales deben trabajar mancomunadamente para evitar el ingreso de esta temible enfermedad al país, que por suerte no está presente, y evitar que pueda diseminarse y provocar estragos económicos y sociales difíciles de evaluar.

A esto deben sumarse las fuerzas públicas, llámese policías provinciales y gendarmería en frontera, como así también la Aduana para colaborar en lo que a controles se refiere.

No hay duda de que todos estos sectores involucrados en el sistema son los pilares en los cuáles se deben cimentar todas las medidas preventivas para evitar el ingreso de esta enfermedad al país, pero también es necesario instalar la conciencia en toda la sociedad sobre la amenaza que constituye esta enfermedad ocasionada por la bacteria vascular Candidatus Liberibacter spp que se propaga a través del insecto diaphorina citri, que si se encuentra en la región pero no en nuestra provincia y Catamarca.

Es indiscutible que para no tener la enfermedad debemos evitar el ingreso y movimientos a través de las fronteras nacionales, regionales y provinciales de cualquier material vegetativo, como plantas, ramas, frutos cítricos o de otra especie que sean portadores del vector que tiene la bacteria, la enfermedad. Se suman elementos vinculados con esta peligrosa enfermedad, como materiales de empaque, vehículos o herramientas de cosecha que puedan tener la enfermedad o la presencia de su insecto vector.

Para ello solo debe afianzarse la campaña de concientización que actualmente se realiza en el país, la que debe llegar a todos por igual para que, hasta la ama de casa sepa que es lo que no debe ingresar de material vegetativo por las fronteras a la región o a la provincia.

Consecuencias

Es necesario que la población conozca, primero, las consecuencias devastadoras que podría causar la enfermedad en la economía nacional, por lo que se debe sensibilizar, difundir y concientizar sobre este impacto que puede ser terrible.

Como en una enseñanza escolar, hay que precisar qué es lo que debemos y qué es lo que no debemos hacer, y de esa manera colaborar para que los controles sean lo más eficientes posibles.

Las zonas actualmente lábiles son las zonas de frontera, por lo que en esos lugares deben afianzarse aún más la generación de conciencia y de educación fitosanitaria.

Hay que afianzar la generación de propagandas radiales y gráficas en todas las regiones productoras con fuertes mensajes sobre las características de la enfermedad y de su vector, casí como de las drásticas consecuencias que provocan en las plantaciones cítricas desde el primer ataque hasta que definitivamente las mata.

Debe insistirse con las folleterias en los accesos camineros y en las terminales de ómnibus y aeropuertos de las regiones productoras de cítricos sobre todo los relacionado con la temible enfermedad.

Por otra parte, tendría que sumarse en el plan de concientización a las escuelas públicas y privadas, hospitales, lugares de reunión masivos para que la generación de la información llegue a todos los ámbitos, principalmente a cada hogar.

Pero sobre todo se debe seguir insistiendo sobre algunos productores y comercializadores que todavía no toman conciencia del peligro de esta enfermedad y continúan enviando, desde diferentes zonas, plantas, frutas y embalajes a través de las diferentes regiones de producción.

El HLB es una gran amenaza y todos tenemos una cuota de responsabilidad para evitar su ingreso al país y que se disemine con sus graves consecuencias. Sobre todo teniendo en cuenta que no está desarrollada un arma que pueda detenerlo o lo controle. Es una pelea desigual que hay que evitar.

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