24 Enero 2013

- EMERGENCIA MÉDICA

El 22 de enero, a las 2.30, mi hija de 30 años sufrió una descompensación (escalofrío, fatal de aire, dolor de pecho). Ella está sin trabajo y tiene cobertura social. La llamé primero al número 107 de Emergencia Médica, de avenida Brígido Terán 380. Pedí una ambulancia y un médico. El empleado me dijo que no había y que el servicio era únicamente para accidentes. Como hija estaba peor, volví a llamar al 107, me atendió un empleado más cortés y me dijo que el médico de emergencia demoraría mucho, pero que podía enviarme una ambulancia para trasladarla a un centro asistencial. Entre ambas llamadas, había llamado a la Asistencia Pública, que depende de la Municipalidad. Me contestaron que había un solo médico en la guardia y no podía salir. Tuve que llevarla por mis propios medios. El mismo día 22, por la tarde, llamé a la Asistencia y pedí información. Me respondieron que los médicos que se jubilaron no fueron reemplazados, que había varios de licencia y enfermos. Agregaron que el director no le pide al intendente Amaya las necesidades esenciales y si este lo sabe, no se interesa por la salud de la población. Llamé luego al 107. No pude hablar con el director ni el subdirector porque van por la mañana. Una empleada me dijo que ellos atienden emergencias y accidentes, y que cómo yo justificaba que la dolencia de mi hija era una emergencia. Le respondía que no era médico, pero la sintomatología era similar a la de un infarto u algo grave. "¿Cómo a los 30 años va a pensar que era un infarto'", me dijo. ¿Cómo el ministro de Salud permite que en Emergencia Médica atienda el teléfono gente irresponsable y que el intendente Amaya no solucione la falta de médicos en la Asistencia Pública? Gobernador Alperovich, tome medidas urgentes y cambie el sistema que empobrece al pueblo, no aumente los impuestos.

José Luis Intilla

Federico Brandsen 2.517

San Miguel de Tucumán

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- LA ASPIRACIÓN DE MACRI

Leí ayer en varios medios que el señor Mauricio Macri no se postularía a diputado este año pues su trabajo actual apunta a presentarse como candidato a presidente en 2015. Leí además, que tiene una propuesta totalmente diferente, novedosa o algo así. Me despertó la curiosidad a propósito de su "propuesta totalmente diferente". Un amigo me escribió: "si Macri llega a Presidente va a destruir a la clase media". A modo de chiste le contesté: "No, nos va a transformar en clase alta". Me quedé pensando. ¿Será esa su intención? De serlo le cuento, Macri, que no me interesa. En mi caso prefiero el subte a la limusina. Elijo mi casa a la mansión. Opto por la cultura, no la empresa. No quiero pertenecer a la clase alta, más bien pertenecer a mí misma con la humildad a cuestas. No quiero vanagloriarme en el pobre para mostrar que soy más. Quiero regocijarme en mis propias riquezas que nada tienen que ver con el dinero. Si es que su intención es esa, paso. Así que gracias, pero no, Macri.

Maia Zuretti

maiazuretti@yahoo.com

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- LA INFLACIÓN

¿Por qué el Gobierno nacional se niega a reconocer este flagelo que está presente en todos los hogares argentinos? En la década del 90 (administración Menem) se creó la moneda actual. Por esos años, un billete de $100 tenía un poder adquisitivo de más o menos doce billetes del actual. Un 0 Km costaba cerca de $9.000. Hoy se cotiza alrededor de $90.000. Esto a título de ejemplo. La ecuación se da en toda transacción comercial. Entonces ese mal endémico argentino, está presente. Un salario medio oscila en los $5.000. La billetera, elemento de uso común entre los ciudadanos, no resiste cuando el trabajador percibe sus haberes. Suponiendo que no le quedó un solo "mango" al percibirlo, debe colocarle en forma mínima, nada más y nada menos que 50 de ellos. Si entre ellos van unos de menor denominación, esta estalla. O se reconoce la inflación, creando billetes de $500 (por lo menos) o vamos a entrar en la época del austral. Trasladar $10.000 significa adquirir un maletín. En la famosa billetera es imposible alojarlos. Afortunadamente son pocos los que manejan esa cantidad de dinero, pero que los hay, los hay. Supongamos, un legislador. Para aquellos que piensan que estas líneas llevan un propósito contrario a las autoridades, se equivocan. Solamente señalo los inconvenientes que ocasiona a los ciudadanos el no disponer de billetes de mayor valor que faciliten esas transacciones de todos los días. Investigar quien causa esa enfermedad denominada inflación, es otro tema.

Hugo Navarro

hucena@arnet.com.ar



- COMISARIO VALIENTE

En LA GACETA del 23/1, se destaca la actuación de Héctor Gerardo Coronel, jefe de la comisaría de El Colmenar, que viajaba en un colectivo de la línea 17 e intervino en un asalto por parte de dos delincuentes jóvenes, logrando detener al que apuntaba con un arma al chofer del colectivo. En los comentarios "on line" todos están de acuerdo en loar la actuación del policía, y mi intención con estas líneas es destacar su comportamiento, ya que a la sección Cartas de Lectores la lee todo el mundo en el diario impreso, mientras que "on line" no cualquiera dispone de una computadora. La actuación del comisario se destaca por dos motivos: primero por andar en colectivo y no usar los móviles policiales para uso privado, y segundo por su arrojo sin mirar el peligro, ya que LA GACETA hace alusión que en otra oportunidad también actuó en defensa de la sociedad en iguales circunstancias. 


Juan carlos Lionti

juancarloslionti@yahoo.com



- PALOS EN LA RUEDA

En LA GACETA del 17/1 leí la nota "Alperovich carga otra vez contra la oposición". En los ocho párrafos del artículo, el gobernador repite en tres, que la oposición le "pone palos en la rueda". ¿Cuáles son los palos, gobernador? ¿Hacerle ver que tiene que cumplir con la Constitución y las leyes vigentes? Eso no es poner palos, sino señalarle que deje de cometer arbitrariedades. Usted fue elegido para gobernar, no para imponer sus caprichos. ¿Qué palos se le pueden poner si Ud. maneja el PE, en el Legislativo tiene 43 personas que le aprueban lo que les ordena, y en la Corte Suprema sobre cinco miembros, Ud. nombró tres. ¿Alguien podría hacer cambiar una orden suya? Nadie. Si mueve a risa lo de "palos en la rueda". Los tucumanos libres que no pretendemos cargo alguno, le recordamos algunas de sus arbitrariedades: reformó la Constitución por la cual juró, en beneficio propio (12 años consecutivos en el poder, nadie antes lo tuvo), incumple lo dispuesto por ley de pagar el 82% móvil a los jubilados y eliminó la licitación pública de los grandes proyectos y obras, la justificación fue siempre el apuro y que se perderían cuantiosos fondos para poder concretar su capricho, lo cual quiere decir que su gobierno, ni tuvo al asumir, ni tiene planificación alguna, y es eso lo que se le observa. Gobernador, cumpla con la ley y le aseguro que no existirán más palos. 


Carlos César Salmoiraghi

Avenida Mate de Luna 2.471

San Miguel de Tucumán



- EL ENGENDRO GIGANTE

Siendo una asidua lectora de LA GACETA, leo diariamente la sección "Opinión", tanto las notas de los redactores como las cartas de lectores. Me pregunto si todo lo expresado por la comunidad en tan valioso espacio, caerá en saco roto y sólo servirá al ciudadano común, como un simple desahogo. Aun siendo así, considero que jamás debemos dejar de expresarnos como ciudadanos. Leí la nota de Juan Manuel Asis "El tango, una inspiración". Me pareció muy buena su idea de ponerle ritmo a las múltiples quejas, reclamos y aconteceres. Si me permiten, aquí van mis sentires, en forma de poema, usando la herramienta literaria hipérbole. "¡Se unieron contra el mundo!/ ¿Nada podemos hacer?/ Un engendro gigante avanza sobre la Tierra./ Ambición, soberbia y poder./ Su inmenso pie se posa y destruye/ disimulando.../ con promesas de amante que no ama./ En sus manos se pusieron corazones./ Ríos de llantos inundan los caminos/ crujen los cuerpos sometidos./ La sombra del gigante tapó el sol./ ¡Morirán las semillas!/ Ya no hay tierras color verde esperanza./ Un mundo gris cemento cae a pedazos/ flota sobre el río de lágrimas, esperando ser rescatado./ ¡El engendro gigante avanza!/ ¿Donde está nuestro David?"

Noemí Barrenechea

noemibarrenechea9@hotmail.com.ar



- DERECHOS DE LOS NIÑOS

Estamos en el tiempo de los derechos humanos. Por lo menos, de las declaraciones, los pronunciamientos, la legislación que los protege, los congresos filantrópicos y una generalizada actitud reverencial ante su mera invocación en voz alta. Sin embargo, difícilmente hubo una época tan cruel con los niños, que son los primeros titulares de esos derechos. Niños sin familia, sin casa, arrojados a la buena de Dios, desnudos, hambrientos, mendicantes, niños que se ahuyentan hacia la calle, que se raptan y se venden (bien cotizados por el valor de sus órganos, que se les arranca). Niños perseguidos sin misericordia, como se hacía antes con los perros cimarrones y se liquida a tiros con la complicidad de los guardianes del orden y el silencio de quienes tranquilizan su conciencia pensando que no pueden evitarlo. Recientemente, una gran multitud cubrió las calles de cierta ciudad suiza reclamando a las autoridades protección para los niños asesinados. Si no asumimos desde ya actitudes eficaces para proteger los derechos de los niños, no pasará mucho tiempo hasta que debamos presenciar esos cuadros cuyas noticias todavía nos parecen venidas de un mundo ficticio. Son delitos que claman al cielo.

Jorge Bernabé Lobo Aragón

jorgeloboaragon@gmail.com



- SORPRENDIDOS

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, vive sorprendido. Tras Ghana, ahora vino el hundimiento por desidia de un barco histórico que ni los montoneros en 1975, ni los ingleses en 1982, pudieron destruir. De Vido, y no otro, nombró a Jaime y al agrónomo Schiavi, secretarios de Transporte con el resultado de la tragedia de Once y la burla a los 51 muertos y más de 500 heridos por parte de Schiavi, despedido con aplausos por De Vido. El Congreso, nada menos, votó el presupuesto 2013, ley de leyes, del ministro de Economía que preveía un dólar de $5,10 a fines de este año. Moreno retruca que este será de $6. Cuánto silencio.

Patricio Avellaneda

patoave48@gmail.com

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