04 Febrero 2013
- SAN PEDRO DE COLALAO
"Dejame cantar, hermano...", exclamó, ante el micrófono, el 31/01 a la noche, al iniciar su actuación, uno de los integrantes de un grupo folclórico en el centro de la plaza Leocadio Paz de San Pedro de Colalao. Ello, porque en una casa, por calle 24 de Septiembre, al lado de la Iglesia, hay una lotería familiar y un hombre pregona a viva voz los números para el cartón del juego. Algo privado, no oficial. Lo insólito e inadmisible es que esto se desarrolla dentro de la casona, con letreros que invitan a ingresar. Ahí tiene un parlante y afuera, muy arriba, en la cornisa, puso una bocina (de las que usan los verduleros por las calles de la villa) que llenaba con su estridencia toda la plaza (impidiendo conversar y obstaculizando el espectáculo). Estuve allí. Se escucha hasta la octava cuadra de la avenida del Moral (camino a Chulcas) hasta la 1 o 2 de la mañana. Todo enero hizo esto. Dejé asentada denuncia por este tema en la comisaría de la zona el 23/01. Haya o no espectáculo es lo mismo. La desidia del responsable de la comisaría es evidente: nunca sacaron la bocina. Por ello, apelo a las autoridades del Ente Tucumán Turismo, a la Comuna (que no ejerce su poder de Policía) y a los superiores de este funcionario para que terminen con este hecho insólito e inadmisible. No puede seguir en ese lugar. Es una contravención que debe ser subsanada de oficio. Supera los decibeles permitidos. Un agente que estaba ahí me dijo que no podía hacer nada, que él recibe órdenes. Como esa orden no llega, le digo al comisario lo siguiente: Para usted, como servidor público, no debe haber nadie más poderoso que la ley y el orden que está obligado a hacer cumplir. Más en este caso, que es público y notorio y hay denuncia escrita.
José Batista
josebatista889@hotmail.com
- ABANDONADOS
Deseo adherirme al comentario que tan dignamente hizo la lectora Nelly Elías de Benavente de los niños en extrema pobreza que duermen en las veredas, sobre cajas de cartón que ofician de colchón. La señora pregunta: ¿Las autoridades no ven esta lastimosa postal urbana? Esas autoridades y funcionarios les pasan por encima diariamente para ingresar a los bares céntricos donde realizan reuniones partidarias. Se hacen los distraídos. Precisamente, me tocó vivir un episodio igual cuando salía de un café de San Martín al 600, pleno centro de la ciudad, 38º de temperatura ambiente. Encuentro una señora humilde, sentada en la vereda rodeada de cuatro niñitos de corta edad. El más pequeñito intentaba caminar; la falta de higiene impresionaba. Todos se abalanzaron sobre un plástico que estaba en el piso con unas cuantas bananas lívidas de madurez pestilente y se las devoraban. No pude contener las lágrimas. Reingresé a la confitería y por falta de dinero sólo pude comprarles cuatro chocolates para los niños, que se los devoraron casi con papel incluido. Lo más indignante es haber distinguido en el café a un alto funcionario judicial en animada charla, totalmente despreocupado por estas "postales cotidianas" que sólo vemos los no contaminados de riquezas y poder.
Amelia Sansone
ameliasansone17@yahoo.com.ar
- SALUD MENTAL
En nuestro país, cuando una universidad estatal prepara profesionales, en forma totalmente gratuita, gratuidad de la que todos los argentinos nos enorgullecemos, también dice formar en ellos una conciencia social solidaria que debería traducirse en profesionales comprometidos con la cuestión social. Pero en la práctica, se suele encontrar profesionales de las diversas especificaciones, comprometidos con el saber-ciencia, con la erudición en sí misma, y no un compromiso social que se traduzca en devolución ética al colectivo social que lo sostuvo como estudiantes. En este sentido, algunos profesionales de la salud mental parecen haber perdido la dimensión ética de su profesión. Hablo específicamente de los psicólogos. La Universidad debería repensar la responsabilidad que tiene en la formación del capital social, en el sentido de preparar profesionales comprometidos tanto con el saber, como con la cuestión social traducida en las personas concretas que demandan atención psicológica en este caso, y que no pueden acceder a ella por los altos aranceles que requieren estos profesionales y que no guardan relación con los salarios de la generalidad. Por otro lado, no se puede dejar de ver también la responsabilidad de las obras sociales en esta gruesa demanda no cubierta. Cuando conoce que sus afiliados, cuando requieren esta práctica, terminan concurriendo a los abarrotados servicios del Estado. Ya que todos sabemos que el profesional suele pedir, además de la orden de práctica autorizada, un arancel diferencial (el famoso plus) que el afiliado no siempre puede pagar. O bien, sin convenio con obras sociales, pide un honorario por completo impagable. También le cabe al colectivo profesional (que forma parte del colectivo social) pedir a la institución que los representa, que pacte mejores convenios con las obras sociales, con honorarios que se aproximen a los que estos profesionales creen merecer. Al mismo tiempo que se mantenga una coherencia saludable entre la oferta y la demanda. De lo contrario, es el paciente, la parte menos favorecida, quien termina pagando el desfasaje. Así las cosas, estamos frente a una grave situación de injusticia y desigualdad, toda vez que sólo tendría acceso a la salud mental un grupo privilegiado en condiciones de pagar los honorarios requeridos. Eso sin dejar de considerar una alta proporción de población con patologías no tratadas y que, en ocasiones, puede resultar en conductas riesgosas para la comunidad.
Graciela Leal
graceleal52@hotmail.com.ar
- SANCION DEL FMI
La sanción impuesta por el Fondo Monetario, mal que nos pese, no nos ha sido dada porque este "organismo quiere", como manifiesta el ministro de Economía (LA GACETA, 03/02), sino porque a todas luces se pone de manifiesto lo mal que el Indec establece los índices de inflación; y para muestra no falta un botón, sobra. ¿No fueron elevados entre un 20 y 27 % los sueldos en el 2012? ¿No está mostrada la inflación en la suba de precios, intereses, impuestos, servicios, etcétera? No me explico cómo el ministro Lorenzino puede señalar que ninguna consultora privada, ni las provincias, tienen medios para una estadística que pueda ser sustentada técnicamente (LA GACETA, 03/02). ¿Es que no existen en todo el país técnicos suficientemente capaces que puedan determinar fehacientemente los índices de inflación? ¿Es que el Indec tiene unas escalas o índices tan especiales que tan sólo ellos pueden trabajarlos y "que hacen las cosas de modo distinto" y por lo tanto "no son buen ejemplo"? Que la inflación existe ¿quién puede negarlo? si hasta la Presidenta se refirió a ella hace muy poco. ¿Y qué queda para decir a los argentinos que vamos diariamente a realizar las compras y debemos llevar más y más dinero cada vez? Esto no obstante ir buscando precios según el consejo de nuestra Presidenta, pero tenemos que comer todos los días, así que a veces no podemos decir que no al pan, la leche, la verdura y alguna que otra carne, esta última muy de vez en cuando.
Juana M. Farías
fariasjuani@yahoo.com.ar
- COMPLEJO LEDESMA
Durante muchísimos años, el Complejo Deportivo Teniente Ledesma, fue y sigue siendo, un espacio donde los estudiantes practican Educación Física y los vecinos de Barrio Norte asisten en el verano a distenderse haciendo uso de la pileta. Hace unos años se hicieron reformas dentro y fuera del establecimiento argumentando la apertura de calle España y que al final, nunca se hizo, y las modificaciones resultaron desfavorables e innecesarias, porque bien se hubiera podido acceder a la calle España, sin tocar las instalaciones del complejo: eliminaron merenderos y los canteros con naranjos que nos brindaban un lugar para refugiarnos del sol y aliviaba el calor. Arrancaron unos hermosos pinos que daban sombra en la pileta de los más pequeños e hicieron otra pileta para ellos, cuyo ingreso, en mi opinión, resulta peligroso; se eliminaron los vestuarios individuales que estaban frente a los merenderos. Los asientos de hormigón de la entrada desaparecieron. Los canteros de la fachada desde la 25 de Mayo hasta la avenida Sarmiento fueron desarmados, lo que genera un barrial en la vereda cuando llueve, porque el suelo quedó desnivelado. En definitiva, lo que más perjuicio generó esta reforma fue que arrasaron con el poco "verde" que había. Me resulta gracioso leer en la editorial del 3 de febrero, donde se plantea la falta de verde y lo que hizo y dejó de hacer la Municipalidad. En este caso, "deshizo" un lugar que tenía poco verde, y que a pesar de todo, era un espacio "saludable y muy concurrido" por los vecinos. Qué lástima me da pensar en la incompetencia o en la indiferencia de las personas que tienen el poder para hacer cosas bien para el beneficio de todos, no lo hagan..
Ana Cabbad
anacabbad@arnet.com.ar
- ACOSTUMBRADOS A LOS ACCIDENTES
Un trágico accidente de tránsito en la ruta nacional 157, a poca distancia de Simoca, un camión y un automóvil particular se rozan; una familia entera lastimada, una pequeña niña fallece en el lugar. ¡Otra vez un accidente, la ruta y la muerte! Los afectados eran gente de paso, no los conocemos personalmente, pero ¿cómo no conmoverse ante la tragedia, cómo no sentirlos tan cerca de nosotros? Desde este espacio no corresponde especular si el camión iba o el auto venÍa; no debemos señalar culpables. Sí preocupa, y mucho, que, como sociedad, nos acostumbremos tan fácilmente a que el ulular de las sirenas nos anuncie la desgracia, sin reflexionar sobre la seguridad vial. Hace pocos días, LA GACETA nos informaba que durante el año 2012 en todo Tucumán han muerto 257 personas en accidentes de tránsito. El peligro existe, es una realidad, a veces no depende nosotros, pero correr el riesgo es una cuestión personal y ese riesgo disminuye conduciéndonos en prevención, cumpliendo normas; hay que entender que el tránsito en la vía pública es un sistema y cada uno, peatón, conductor, ciclista, el policía que controla, autoridades, todos son parte de ese sistema; si uno falla hay posibilidad de incidente. La cantidad de vehículos aumenta a diario, la velocidad que se les imprime cada vez es mayor, pero resulta que las rutas no mejoran, sus trazas han sido diseñadas hace muchas décadas, cuando la circulación vehicular era considerablemente menor, y el mantenimiento es nulo. Ahí se nota la ausencia del Estado en todos sus niveles, la falta de planificación; el no ejercer la autoridad en su justa medida, educando y aplicando la ley, se ha posibilitado el desarrollo de una sociedad sin la suficiente conciencia en materia de seguridad vial.
Luis Alberto Córdoba
cordobadebalderrama@gmail.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
"Dejame cantar, hermano...", exclamó, ante el micrófono, el 31/01 a la noche, al iniciar su actuación, uno de los integrantes de un grupo folclórico en el centro de la plaza Leocadio Paz de San Pedro de Colalao. Ello, porque en una casa, por calle 24 de Septiembre, al lado de la Iglesia, hay una lotería familiar y un hombre pregona a viva voz los números para el cartón del juego. Algo privado, no oficial. Lo insólito e inadmisible es que esto se desarrolla dentro de la casona, con letreros que invitan a ingresar. Ahí tiene un parlante y afuera, muy arriba, en la cornisa, puso una bocina (de las que usan los verduleros por las calles de la villa) que llenaba con su estridencia toda la plaza (impidiendo conversar y obstaculizando el espectáculo). Estuve allí. Se escucha hasta la octava cuadra de la avenida del Moral (camino a Chulcas) hasta la 1 o 2 de la mañana. Todo enero hizo esto. Dejé asentada denuncia por este tema en la comisaría de la zona el 23/01. Haya o no espectáculo es lo mismo. La desidia del responsable de la comisaría es evidente: nunca sacaron la bocina. Por ello, apelo a las autoridades del Ente Tucumán Turismo, a la Comuna (que no ejerce su poder de Policía) y a los superiores de este funcionario para que terminen con este hecho insólito e inadmisible. No puede seguir en ese lugar. Es una contravención que debe ser subsanada de oficio. Supera los decibeles permitidos. Un agente que estaba ahí me dijo que no podía hacer nada, que él recibe órdenes. Como esa orden no llega, le digo al comisario lo siguiente: Para usted, como servidor público, no debe haber nadie más poderoso que la ley y el orden que está obligado a hacer cumplir. Más en este caso, que es público y notorio y hay denuncia escrita.
José Batista
josebatista889@hotmail.com
- ABANDONADOS
Deseo adherirme al comentario que tan dignamente hizo la lectora Nelly Elías de Benavente de los niños en extrema pobreza que duermen en las veredas, sobre cajas de cartón que ofician de colchón. La señora pregunta: ¿Las autoridades no ven esta lastimosa postal urbana? Esas autoridades y funcionarios les pasan por encima diariamente para ingresar a los bares céntricos donde realizan reuniones partidarias. Se hacen los distraídos. Precisamente, me tocó vivir un episodio igual cuando salía de un café de San Martín al 600, pleno centro de la ciudad, 38º de temperatura ambiente. Encuentro una señora humilde, sentada en la vereda rodeada de cuatro niñitos de corta edad. El más pequeñito intentaba caminar; la falta de higiene impresionaba. Todos se abalanzaron sobre un plástico que estaba en el piso con unas cuantas bananas lívidas de madurez pestilente y se las devoraban. No pude contener las lágrimas. Reingresé a la confitería y por falta de dinero sólo pude comprarles cuatro chocolates para los niños, que se los devoraron casi con papel incluido. Lo más indignante es haber distinguido en el café a un alto funcionario judicial en animada charla, totalmente despreocupado por estas "postales cotidianas" que sólo vemos los no contaminados de riquezas y poder.
Amelia Sansone
ameliasansone17@yahoo.com.ar
- SALUD MENTAL
En nuestro país, cuando una universidad estatal prepara profesionales, en forma totalmente gratuita, gratuidad de la que todos los argentinos nos enorgullecemos, también dice formar en ellos una conciencia social solidaria que debería traducirse en profesionales comprometidos con la cuestión social. Pero en la práctica, se suele encontrar profesionales de las diversas especificaciones, comprometidos con el saber-ciencia, con la erudición en sí misma, y no un compromiso social que se traduzca en devolución ética al colectivo social que lo sostuvo como estudiantes. En este sentido, algunos profesionales de la salud mental parecen haber perdido la dimensión ética de su profesión. Hablo específicamente de los psicólogos. La Universidad debería repensar la responsabilidad que tiene en la formación del capital social, en el sentido de preparar profesionales comprometidos tanto con el saber, como con la cuestión social traducida en las personas concretas que demandan atención psicológica en este caso, y que no pueden acceder a ella por los altos aranceles que requieren estos profesionales y que no guardan relación con los salarios de la generalidad. Por otro lado, no se puede dejar de ver también la responsabilidad de las obras sociales en esta gruesa demanda no cubierta. Cuando conoce que sus afiliados, cuando requieren esta práctica, terminan concurriendo a los abarrotados servicios del Estado. Ya que todos sabemos que el profesional suele pedir, además de la orden de práctica autorizada, un arancel diferencial (el famoso plus) que el afiliado no siempre puede pagar. O bien, sin convenio con obras sociales, pide un honorario por completo impagable. También le cabe al colectivo profesional (que forma parte del colectivo social) pedir a la institución que los representa, que pacte mejores convenios con las obras sociales, con honorarios que se aproximen a los que estos profesionales creen merecer. Al mismo tiempo que se mantenga una coherencia saludable entre la oferta y la demanda. De lo contrario, es el paciente, la parte menos favorecida, quien termina pagando el desfasaje. Así las cosas, estamos frente a una grave situación de injusticia y desigualdad, toda vez que sólo tendría acceso a la salud mental un grupo privilegiado en condiciones de pagar los honorarios requeridos. Eso sin dejar de considerar una alta proporción de población con patologías no tratadas y que, en ocasiones, puede resultar en conductas riesgosas para la comunidad.
Graciela Leal
graceleal52@hotmail.com.ar
- SANCION DEL FMI
La sanción impuesta por el Fondo Monetario, mal que nos pese, no nos ha sido dada porque este "organismo quiere", como manifiesta el ministro de Economía (LA GACETA, 03/02), sino porque a todas luces se pone de manifiesto lo mal que el Indec establece los índices de inflación; y para muestra no falta un botón, sobra. ¿No fueron elevados entre un 20 y 27 % los sueldos en el 2012? ¿No está mostrada la inflación en la suba de precios, intereses, impuestos, servicios, etcétera? No me explico cómo el ministro Lorenzino puede señalar que ninguna consultora privada, ni las provincias, tienen medios para una estadística que pueda ser sustentada técnicamente (LA GACETA, 03/02). ¿Es que no existen en todo el país técnicos suficientemente capaces que puedan determinar fehacientemente los índices de inflación? ¿Es que el Indec tiene unas escalas o índices tan especiales que tan sólo ellos pueden trabajarlos y "que hacen las cosas de modo distinto" y por lo tanto "no son buen ejemplo"? Que la inflación existe ¿quién puede negarlo? si hasta la Presidenta se refirió a ella hace muy poco. ¿Y qué queda para decir a los argentinos que vamos diariamente a realizar las compras y debemos llevar más y más dinero cada vez? Esto no obstante ir buscando precios según el consejo de nuestra Presidenta, pero tenemos que comer todos los días, así que a veces no podemos decir que no al pan, la leche, la verdura y alguna que otra carne, esta última muy de vez en cuando.
Juana M. Farías
fariasjuani@yahoo.com.ar
- COMPLEJO LEDESMA
Durante muchísimos años, el Complejo Deportivo Teniente Ledesma, fue y sigue siendo, un espacio donde los estudiantes practican Educación Física y los vecinos de Barrio Norte asisten en el verano a distenderse haciendo uso de la pileta. Hace unos años se hicieron reformas dentro y fuera del establecimiento argumentando la apertura de calle España y que al final, nunca se hizo, y las modificaciones resultaron desfavorables e innecesarias, porque bien se hubiera podido acceder a la calle España, sin tocar las instalaciones del complejo: eliminaron merenderos y los canteros con naranjos que nos brindaban un lugar para refugiarnos del sol y aliviaba el calor. Arrancaron unos hermosos pinos que daban sombra en la pileta de los más pequeños e hicieron otra pileta para ellos, cuyo ingreso, en mi opinión, resulta peligroso; se eliminaron los vestuarios individuales que estaban frente a los merenderos. Los asientos de hormigón de la entrada desaparecieron. Los canteros de la fachada desde la 25 de Mayo hasta la avenida Sarmiento fueron desarmados, lo que genera un barrial en la vereda cuando llueve, porque el suelo quedó desnivelado. En definitiva, lo que más perjuicio generó esta reforma fue que arrasaron con el poco "verde" que había. Me resulta gracioso leer en la editorial del 3 de febrero, donde se plantea la falta de verde y lo que hizo y dejó de hacer la Municipalidad. En este caso, "deshizo" un lugar que tenía poco verde, y que a pesar de todo, era un espacio "saludable y muy concurrido" por los vecinos. Qué lástima me da pensar en la incompetencia o en la indiferencia de las personas que tienen el poder para hacer cosas bien para el beneficio de todos, no lo hagan..
Ana Cabbad
anacabbad@arnet.com.ar
- ACOSTUMBRADOS A LOS ACCIDENTES
Un trágico accidente de tránsito en la ruta nacional 157, a poca distancia de Simoca, un camión y un automóvil particular se rozan; una familia entera lastimada, una pequeña niña fallece en el lugar. ¡Otra vez un accidente, la ruta y la muerte! Los afectados eran gente de paso, no los conocemos personalmente, pero ¿cómo no conmoverse ante la tragedia, cómo no sentirlos tan cerca de nosotros? Desde este espacio no corresponde especular si el camión iba o el auto venÍa; no debemos señalar culpables. Sí preocupa, y mucho, que, como sociedad, nos acostumbremos tan fácilmente a que el ulular de las sirenas nos anuncie la desgracia, sin reflexionar sobre la seguridad vial. Hace pocos días, LA GACETA nos informaba que durante el año 2012 en todo Tucumán han muerto 257 personas en accidentes de tránsito. El peligro existe, es una realidad, a veces no depende nosotros, pero correr el riesgo es una cuestión personal y ese riesgo disminuye conduciéndonos en prevención, cumpliendo normas; hay que entender que el tránsito en la vía pública es un sistema y cada uno, peatón, conductor, ciclista, el policía que controla, autoridades, todos son parte de ese sistema; si uno falla hay posibilidad de incidente. La cantidad de vehículos aumenta a diario, la velocidad que se les imprime cada vez es mayor, pero resulta que las rutas no mejoran, sus trazas han sido diseñadas hace muchas décadas, cuando la circulación vehicular era considerablemente menor, y el mantenimiento es nulo. Ahí se nota la ausencia del Estado en todos sus niveles, la falta de planificación; el no ejercer la autoridad en su justa medida, educando y aplicando la ley, se ha posibilitado el desarrollo de una sociedad sin la suficiente conciencia en materia de seguridad vial.
Luis Alberto Córdoba
cordobadebalderrama@gmail.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.



















