Alarma por la situación de las cárceles sudamericanas

Magistrados, funcionarios y organizaciones no gubernamentales de la región coinciden que la falta de una política adecuada engendró la crisis actual.

31 Enero 2014
BRASIL

Para la corte, las prisiones son “un horror”

BRASILIA.- El presidente del Supremo Tribunal Federal brasileño, Joaquim Barbosa, advirtió que las cárceles en ese país son un “horror”, tal como quedó evidenciado en las decapitaciones perpetradas en los presidios del estado nordestino de Maranhao.

“El año pasado hice una serie de visitas a presidios y lo que puedo decir es que la palabra más adecuada para calificar a las prisiones brasileñas es horror”, afirmó Barbosa.

“¿Por qué la situación es tan absurda? La cuestión es política, los políticos no se interesan por las cárceles porque es algo que no da votos”, sostuvo el magistrado, según publicó hoy el diario O Globo, citado por la agencia Ansa.

El magistrado explicó que en Brasil el grueso de los detenidos está alojado en presidios provinciales y la capacidad de influencia del estado federal “es pequeña”, a menos que intervengan los estados en casos extremos.

“El problema de las cárceles es algo que afecta a todo Brasil, no sólo Maranhao, las prisiones brasileñas son como el infierno: nosotros hemos avisado a los gobiernos provinciales que la situación es explosiva”, agregó Barbosa al hablar en una universidad de Gran Bretaña.

El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff envió una comitiva de funcionarios este mes a Maranhao, hacia donde se desplazaron tropas federales, mientras la Procuraduría General de la República analizó la posibilidad de la intervención federal a dicho lugar. Al menos 65 presidiarios fueron asesinados desde 2013, varios de ellos decapitados, como consecuencia de disputas entre grupos y de rebeliones en demanda de mejores condiciones de detención. (Télam)

COLOMBIA

El hacinamiento es una “bomba de tiempo”

BOGOTA.- El hacinamiento convierte a las cárceles de Colombia en “una bomba de tiempo”, advirtió la Fiscalía al referirse al reciente motín, seguido de incendio, ocurrido en un penal de Barranquilla. El siniestro causó 10 muertos y 42 heridos.

Al comentar la tragedia del martes pasado en esa cárcel Modelo, el vicefiscal general, Jorge Fernando Perdomo, dijo a los periodistas que esa “bomba de tiempo” puede explotar en cualquier parte del país.

Según Perdomo, la población carcelaria creció en un 50% durante los últimos dos años. Por ejemplo, el penal Modelo de Bogotá, con capacidad para unas 2.000 reclusos, alberga a más de 7.000. Además, la población aumenta los fines de semana por las visitas pues por cada detenido hay tres visitantes, es decir que en un fin de semana hay 20.000 personas en el lugar, añadió el funcionario. También la Corte Suprema hizo un fuerte llamado al ministerio de Justicia y al Congreso para que se interesen por la crisis carcelaria.

La Corte reclamó que cuando se hagan reformas legislativas se “tome también la precaución de respaldar económicamente las consecuencias que generan tales medidas sobre el aumento en la población carcelaria”. (Télam)

VENEZUELA

Murieron más de 500 personas durante 2013

CARACAS.- Un total de 506 presos murieron y otros 616 resultaron heridos en 2013 en cárceles de Venezuela, como consecuencia de peleas, de motines y de incendios, anunció hoy el director del Observatorio de Prisiones, Humberto Prado.

El funcionario destacó que el promedio de edad de los muertos es de 28 años y añadió que, hasta el 31 de diciembre pasado, el número de total de presos en el país ascendía a 53.666, según recogió el diario venezolano El Nacional, citado por la agencia española Europa Press.

El informe también indica que durante la gestión de la ministra de Asuntos Penitenciarios Iris Varela, desde el 26 de julio de 2011, han muerto 1.313 presos y 2.149 resultaron heridos. El responsable de la ONG indicó que durante 2013, 674 internos se cosieron la boca, una forma de protesta para que su solicitud de traslado a otro penal se concrete pues en la cárcel donde se encuentra, “su vida corre peligro” por causa de esos liderazgos.

Además, el año pasado también hubo otras protestas entre las que figuran doce huelgas de hambre, tres secuestros a visitantes y cuatro a funcionarios, así como cinco huelgas de sangre, que consisten en cortes en piernas y brazos para obligar a que los heridos sean trasladados a centros de salud.

Las enfermedades se cobraron la vida, asimismo, de diez reclusos, ocho de ellos víctimas de sida y dos por tuberculosis.

“Un preso, cuando entra a prisión, tiene hasta el 43 % más de probabilidades de morir que en la calle y resulta que el preso está entre cuatro paredes bajo la custodia de la Guardia Nacional”, aseguró Prado. (Télam)

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