LOS YANQUIS
En respuesta a una carta en la que puse de relieve el rol predatorio que le cabe a los EEUU desde el siglo XIX en relación con el mundo entero, el lector Roberto Cuello (11/1) aduce que mis imputaciones carecerían de fundamentos y estarían inspiradas por la aversión o el odio derivados de una supuesta envidia hacia ese país. Debo aclararle, ante todo, que no creo dar ese tipo y que es mi más fervoroso deseo el que todos los habitantes del planeta gocen del mismo estado de bienestar, o mejor aún, lo cual es, por supuesto, posible. Mi repudio viene motivado, en todo caso, por el estado calamitoso en que quedaron los pueblos objeto de saqueo y depredación por parte del Gran País del Norte, en resguardo" de los intereses de las multinacionales. Es cierto que en la gran mayoría de los casos los crímenes se consumaron con la complicidad de las autoridades de esos países, pero todo lo que significa ese hecho es que la depredación fue menos cruenta. Lo cierto es, sin embargo, que cuando esa metodología fracasó no vaciló en recurrir a los golpes de Estado, como los asestados a Arbens, Sukarno, Allende, Illia (recuérdese la ley Oñativia) y Mossadeq, cuando nacionalizó este último el petróleo en Irán. Ya que, para él, la causa del subdesarrollo es exclusivamente endógena (la corrupción local), sería bueno que nos hiciera saber en qué paraíso fiscal se encuentran las fortunas de esos verdaderos mártires de sus propios pueblos. Y eso, cuando no apeló a la invasión armada lisa y llana, como ocurrió en Irak, Granada y Cuba y otras colonias españolas en 1898. Y si bien es igualmente cierto que dichas empresas no son siempre de capitales yanquis, no hay duda que el protagonista principal de los saqueos y asesinatos fueron los EEUU. El caso más escandaloso fue, quizá, el de Irak, invadido por la Halliburton, usando como instrumento al Pentágono, firma aquella que obtuvo tan solo en los primeros tres años de ocupación, nada menos que U$S 16.000 millones por la reconstrucción del país invadido. Sería, por otra parte, beneficioso para sí mismo que el lector Cuello dejara de lado analogías absurdas como la que establece entre las corporaciones y el panadero de la esquina, basada en que ambos buscan ganar plata, pues no conozco caso alguno de un panadero que haya producido un genocidio o depredado a pueblos enteros; a menos que haya querido significar que el ganar plata todo lo justifica, lo cual lo haría navegar en aguas aún más procelosas. Si, como sostiene, el orden mundial se encuentra a salvo en esas garras, sería preferible no imaginar lo que ocurriría si estuviera en malas manos. Hay que hacerle notar, también, que EEUU entró en la Segunda Guerra Mundial con los adversarios diezmados, a más de dos años del inicio de la conflagración, así como que el punto de inflexión lo constituyeron las derrotas de los nazis a manos de los soviéticos en Stalingrado y otros sitios en la ruta que aquellos se habían trazado para acceder al petróleo del Cáucaso. Por lo demás, la reconstrucción de Alemania significó un negociado sumamente lucrativo para los multinacionales que llevaron adelante el llamado Plan Marshall, solventado con los impuestos que pagaba el americano peatón, armándose para la guerra fría que observaba inevitable, como que las primeras ayudas llegaron a Grecia y Turquía, de mayor proximidad geográfica a la URSS. Es fácil apreciar que, contrariamente a lo que expresa el lector, no me manejo con abstracciones, sino que puntualmente sustento las imputaciones al "nuevo orden mundial con ejemplos concretos y no generalizaciones y lugares comunes tan del gusto de los involuntarios (y voluntarios, también) lacayos del sistema. En cuanto a la guerra de Vietnam, mal que le pese, no se logró por la presión humanitaria (que la hubo) de los “yanquis” comunes, sino porque se había convertido en francamente impopular para un gobierno, como todos los demás, colocado por las multinacionales para hacer sus negocios. En lo sucesivo y para no volver a tropezar con la misma piedra, le sugiero que, en lugar de buscar inspiración en comics o películas de acción norteamericanas, eche mano a lectura seria como “La Conquista Continúa” y “El Miedo a la Democracia”, de Noam Chomsky; “Las Cloacas del Imperio”, de Santiago Camacho, “La Doctrina del Shock o el Auge del Capitalismo de Desastre”, de Naomi Klein; “¿La Paz Indeseable?”, de J. K. Galbraith; “Hitler Ganó la Guerra”, de Walter Graziano; “Las Venas Abiertas de América Latina”, de Galeano o “Contra la ocupación extranjera”, de García Lupo. De lo contrario, que acuda a ese magnífico autorretrato que se tituló “Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano”, de Montaner y Vargas Llosa (h), solo que en este caso, sería aconsejable que invirtiera el sentido propuesto por sus autores.
Clímaco de la Peña
EL FEO
Edmundo Rivero falleció el 18 de enero de 1986. Hay especialistas que lo consideran entre los grandes después de Gardel. Propietario del “Viejo almacén” que en el siglo XIX ya era un almacén de ramos generales, visitado por boyeros y arrieros de ese Buenos Aires de caminos polvorientos, situado en Independencia y Balcarce. Luego pasó a ser una casa de comida rusa, su propietaria era doña Paula. “El Feo” le había adquirido la propiedad a ella. Allí fundó el histórico reducto, que era visitado por turistas de todo el mundo. Recuerdo una noche, después de una larga espera, apareció el “Muni” Rivero y empezó a templar la viola, quizás la misma que en noches de garúa protegió bajo la zurda. Un escozor mezclado con hormigueo me circulaba por las mangueras, mientras un frío me ganaba la espalda. Luego arrancó con el tema “Amablemente”, que dice en una parte: “luego besuquiándole la frente, le fajó 34 puñaladas”, él dijo le fajó 35 puñaladas, un concurrente le gritó que eran 34 y el contestó: “no hay caso siempre le pego una de más a esta mina”. Que querés que te diga cuando cantaba el Feo en su reducto, no solo gozaba, sino sentía una transformación que me parecía que todo el tango estaba ahí, en el manejo de la viola, la pausa, el arranque suave y recio que solo él manejaba correctamente, mezclando el mísero arrabal con el pituco centro, y la mina bacana con la prostituta que se ganaba la vida en la milonga, entre el guapo de lengue y funyi con requinte, el compadre, el compadrito y el gauchito que había dejado la alpargata por el botín y caminaba como pisando huevos. Cuando lo escucho al Feo, me emociono tanto que hasta me parece lindo.
Julio Mohfaud
juliomohfaud@hotmail.com

LAS PALABRAS MUTANTES
Cuesta acostumbrarse -y quizás más en el caso de los mayores- al nuevo uso que se le da a la palabra “bizarro” en el habla de los argentinos. Siempre la tomamos con la significación de valiente, esforzado, generoso. Hoy se le da el significado de extravagante, raro, grotesco... (dicen que por influencia del inglés). En la zamba de Virgilio Carmona “Al jardín de la república”, se habla de “unas cuantas mozas bizarras pa’que la farra pueda seguir”. Con un poco de humor uno se puede imaginar que hoy un jovencito que gusta de nuestro folclore, cuando la escuche va a pensar: ¡véanlo a don Virgilio, quería mozas extravagantes! Humor aparte. Otro ejemplo de nuevo uso de un término, no tan reciente. Hace unas décadas la palabra “evento” hacía alusión a un suceso imprevisto o de realización insegura o contingente. Hoy la usamos para referirnos a un acontecimiento -pasado o futuro- y podemos leer, por ejemplo: el evento se llevará a cabo... Un caso actual: se le ha dado al verbo cooptar una nueva acepción: la de captar. Ya está de moda y lo usan no sólo los políticos, sino también los periodistas. Sirva esta introducción para tratar el término “áulico”, que figuraba en un artículo sobre la educación, publicado el 4/1. Días después el autor fue criticado por una lectora por usar dicho término de manera no ajustada a lo que dice el diccionario. En este figuran: 1. Perteneciente o relativo a la corte. 2. Palaciego. Pero el tiempo pasa, y al parecer, cada vez más rápido en cuestiones de palabras debido a los adelantos tecnológicos. Como a los vocablos arriba mencionados, a “áulico” se lo viene usando con un nuevo significado, es decir, para referirse a temas relacionados con el aula. (En el artículo de marras se habla de “diseño áulico”, y en otro anterior del mismo autor -de abril de 2014- de “formato áulico”). Habrá que ordenarles pues a nuestras neuronas, para estar “aggiornados” en esta sociedad líquida, que se acostumbren a este nuevo uso, que llegó para quedarse, y que por otra parte no es caprichoso. En efecto. En el diccionario latín-español que poseo se lee con respecto al sustantivo aula: Aula, ae (f). 1) Patio de una casa; aula. 2) Palacio. 3) Barrera, cerco, jaula. No sería extraño que dentro de unos cuantos años se agregue a la entrada “áulico”, en el diccionario de la RAE, esa nueva acepción. El uso es el que manda. Digo esto por lo que pasó con la palabra ñoqui. En la edición del 23/12/13, el lector Gramajo Feijóo nos contó, con fina ironía, que a los argentinos les cabe el “raro mérito” de que en dicho diccionario se le haya agregado -en la edición de 2001- como segunda acepción lo siguiente: “Despectivo coloquial. Argentina: Empleado que asiste al lugar de trabajo solo en fecha de cobro”. Así nomás es con las palabras: son seres vivos mutantes a nuestro servicio. Para terminar con palabras del especialista José María Segura, que de él se trata y cuyos excelentes artículos sigo religiosamente: “El lenguaje del hombre es como una suerte de organismo viviente y dinámico que permanentemente crece, muta, evoluciona y se sofistica” (artículo del 22/6/14).
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán
ANIMALES SUELTOS
Quisiera ratificar una carta que me publicaron el pasado año, referente a los animales sueltos que son observados, con frecuencia, en la ruta provincial Nº 307 que conduce a la hermosa ciudad de Tafí del Valle. Los fines de semana, se torna más peligrosa la presencia de estos animales, por la gran cantidad de vehículos que suben a la citada villa veraniega y otros que bajan por haber cumplido su período vacacional. Solicitamos a las autoridades municipales o ante quien corresponda incrementar los controles para atrapar a los animales callejeros, de dicha forma los accidentes que son frecuentes dejarán de serlo y las personas viajarán disfrutando mejor sus vacaciones.
Víctor Molina
victormolina@yahoo.com.ar

EL FISCAL NISMAN (I)
Ante la muerte temprana e injusta del fiscal Nisman, los argentinos estamos parados en un cruce de caminos, ante el cual tenemos que decidir si queremos transitar hacia una república democrática o si queremos persistir siendo un país mafioso. Eso es lo que planteó Carlos Gabetta en un libro, hace tres años, “La encrucijada argentina -república o país mafioso-”, y lo actualizó a raíz del “suicidio o asesinato” del fiscal Nisman en el artículo “La espiral mafiosa” (Perfil, 25/1). Lo singular del punto de inflexión que plantea este magnicidio es que el oficialismo y la oposición coinciden en que el crimen es obra de la mafia. Lo fatídico del caso es que seguimos atrapados en este laberinto trágico del crimen, porque sea cual sea el bando en que nos alistemos, decimos “la mafia es el otro”. Y con esa actitud, por cierto, estamos asesinando por segunda vez a Nisman; y en él asesinamos a la república, a la democracia, a la política, a la verdad y a la justicia. Luis Moreno Ocampo, el ex fiscal del juicio a las juntas militares, dice: “La mafia no es oficialista ni opositora, la única forma de enfrentarla es hacer respetar la justicia, hacer respetar la verdad” (Perfil, 25/1). Solo mereceremos vivir en una república democrática si honramos la memoria de todas las víctimas de la Argentina mafiosa. Sólo la verdad nos liberará de las mafias. Sólo así será justicia. Así sea. De nosotros, los argentinos, depende.
Ramón Eduardo Ruiz Pesce
reruizpesce2@gmail.com
EL FISCAL NISMAN (II)
El señor Diego Lagomarsino habría visitado dos veces al fiscal Nisman la víspera de su fallecimiento. En la primera ocasión, los custodios no estaban y él habría entrado por la puerta de servicio. En la segunda, cuando supuestamente le llevaba el arma al fiscal, logró alcanzar a uno de los custodios cuando ingresaba al ascensor (Lagomarsino desconocía el código del ascensor). No dio precisiones sobre la conversación mantenida en el ascensor, pero nada nos impide imaginar el siguiente diálogo hipotético: “- ¿A qué piso va? - Voy a ver al fiscal Nisman. - ¡Qué casualidad! Yo soy su custodio, ¿sabe? - No me diga; el mundo es un pañuelo. - Mi obligación como custodio sería cachearlo a usted ahora mismo. Soy responsable de la vida de ese fiscal. - Entiendo… Parece que va a cambiar el tiempo, ¿no? - En fin… voy a ahorrarle el cacheo si me jura que no lleva un arma escondida. - Se lo juro.” La escena se antoja disparatada, pero, curiosamente, guarda coherencia con los hechos.
Roberto Omar Jorge
robertoomarjorge@gmail.com
EL NEPOTISMO
La candidatura de familiares de los políticos de turno que por razones constitucionales no pueden ser reelectos, artículo publicado en LA GACETA del 18/1, me produjo una sorpresa por cierto desagradable, una verdadera impotencia. El nepotismo familiar puesto en acción. Hijos por padres, sobrinos por tíos, yernos por suegros, hermanos por hermanos, etcétera. En tanto la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, ya sea por suicidio voluntario, inducido o si fue un crimen, nos dejó paralizado. Fue un domingo distinto. La democracia “con miedo” ante tamaño acontecimiento sacudió las fibras más íntimas de los argentinos. ¿Conoceremos algún día la verdad de todo esto? ¿se aclarará la muerte de esta persona? ¿aparecerán los responsables? Ahí están las preguntas. Esperemos las respuestas. La Justicia será en definitiva quien aclare este misterio que costó la vida a un fiscal que se aprestaba a efectuar una denuncia contra las autoridades nacionales (caso AMIA) ante el Poder Legislativo. En tanto y retomando el inicio de esta carta, y como contracara de este triste acontecimiento, somos testigos de este nepotismo familiar que nos lleva a superponer que los únicos capacitados para ocupar cargos, ya sea provinciales, municipales, comunales, etcétera, son los parientes de quienes ocupan hoy esos cargos elegidos por los ciudadanos. Hasta se llegó a expresar que para ser legislador o funcionario hace falta experiencia. Pregunto: ¿ellos la tenían al momento de hacerse cargo de sus funciones? Creo que si la hubiesen tenido otra sería la situación de la provincia. ¿Los familiares candidateados, tendrán esa experiencia? O será simplemente una forma de pretender seguir viviendo muy pero muy bien a expensas de la sociedad. Políticos y gremialistas atornillados a sus asientos. Ninguno se quiere ir. El que no puede por razones constitucionales o estatutarias, según sea el caso, anhela dejar su ”semilla”. Se creen indispensables. Pareciera ser que entienden la política como bien de familia. Hasta se hicieron presentaciones en la Justicia, pretendiendo desconocer la cláusula constitucional provincial que no permite la “re-re” y ampararse en la nacional más benigna. O quizás sea para cuidar sus espaldas. A la maldita inflación hoy se les une ese “bendito nepotismo familiar”. Estaremos mal, pero a ellos les va muy bien. Este año tenemos la posibilidad de elegir. Habrá quien se incline por los candidatos designados para continuar la dinastía. Otros por los testimoniales. Este es otro invento argentino, que hasta acá dio buenos resultados. Por supuesto, planes, bolsones y traslados de por medio y aquellos que quieren erradicar la corrupción, las prebendas, el nepotismo, “los suicidios”, la inflación y otras yerbas. Las urnas darán su veredicto y condicionarán nuestro futuro.
Hugo Navarro
hucena@arnet.com.ar
¿DÓNDE ESTÁN?
La tremenda maraña de noticias, la mayoría, negativas, ha formado en nuestra República Argentina, una telaraña impresionante capaz de atrapar entre sus redes a los incautos distraídos. Así, se forma de manera similar la telaraña de un gráfico explicando las ofertas y demandas en distintos medios sociales y temporales, es decir mientras todo va cambiando. Alguien adecuado, interesado y quizás bien intencionado, debe hacer lo posible para tratar de aclarar la maraña arriba explicada. Y quiénes son lo saben todos los que pueden ver y escuchar a los medios de comunicación argentinos y extranjeros. Son nuestros dirigentes políticos actuales elegidos por voto popular y los que están dispuestos a ganarse un lugar en el futuro gobierno de la república. Actualmente, están al parecer, dispuestos a emprender esa ardua tarea. Nada fácil de comenzar: encarar la educación primaria, secundaria y universitaria, colocando sin menoscabar a nadie, primero a los mejores luego a los demás. Sin un ranking de inteligencia y perseverancia, todo puede llegar a ser igual de enmarañado. Si se logra este acercamiento a una dirigencia de los mejores, quizás tiempo después veamos funcionar como nunca antes nuestros distintos parámetros sociales, con regularidad, lejos de los constantes cambios que detienen el progreso, no de aquellos cambios que son necesarios y que todos ansiamos con gran expectativa. Empero, ocurre algo insólito. Los actuales dirigentes políticos y los que desean sucederlos, no están a la vista, viven en la tierra estéril de las discusiones, acusaciones, reproches, y de la falta de planificación seria, que debería encararse con nuestros enormes y sabios científicos y especialistas, y tomar como ejemplo aquellos planes de cinco años que se hicieron en una época donde todo aún estaba por hacerse, cuando ya estábamos en la edad adulta con más de un siglo de vida nacional. Hoy en día, cabe hacer la pregunta: ¿dónde están estas personas que nos quieren gobernar? Porque si estuvieran aquí, estarían reunidas pensando cómo llevar a cabo la gran tarea de hacer un gran país, y dejarían de lado sus partidismos, sus egoísmos, para eliminar la maraña, con el pensamiento puesto en nuestra patria. ¿Dónde están, o quizás son sordos y ciegos?
Carmelo José Felice
carfico@live.com
PAVIMENTO EN MAL ESTADO
Sería lindo si en algún momento libre, los funcionarios municipales visitaran la calle Las Piedras al 700, especialmente en un día de lluvia. Descubrían el mal estado en que se halla el pavimento.
Rogelia L. López
rogelopez@yahoo.com.ar
LA CLASE POLÍTICA DE MONTEROS
¿Qué nos sucede a los monterizos? parece que nada nos conmueve para despertar de esta larga siesta. Mientras que en diferentes plazas del país la gente se manifestaba, en Monteros a la misma hora y bajo el mismo cielo argentino, en la plaza de todos nosotros, rompía la música de cumbia. No había un solo cartel de repudio, estaba copada por una actividad recreativa organizada por la Municipalidad, no me parece mal, todo lo contrario, pero lo ocurrido era de una gravedad extrema para las instituciones del país y la jornada no admitía lugar para celebración, la frase “todos somos…” popularizada por el pueblo francés, no es otra cosa que decir: todos tenemos derecho a la vida, punto número uno en la declaración de los derechos humanos. Supongamos el caso: la muerte hubiera sucedido a un alto dirigente del gobierno nacional, ¿como hubiese reaccionado el gobierno local? Cuando murió el ex presidente Kirchner, la plaza se transformó en un pequeño santuario para recordarlo; en esta ocasión no hubo ni un minuto de silencio. A mi entender representan un mismo nivel institucional; además no escuché a ningún dirigente político local y no local, ni a candidatos a intendentes, concejales, legisladores manifestarse ni a favor ni en contra, probablemente no tenían una opinión propia sobre lo sucedido ¿o están esperando la opinión de otros? Como ciudadano común con cierta sensibilidad, y defensor de la vida democrática, me dolió mucho lo ocurrido la semana pasada. Lo sucedido nos afecta a todos y me imagino que más a un dirigente político. Quizás sea una muestra más de la inactividad social y política que viene destruyendo al pueblo desde hace mucho tiempo, con un Concejo Deliberante efecto “invernadero” y dirigentes “fantoches” (¿alguien sabe quien lo maneja?). Como ciudadanos pretendemos de los políticos mínimamente un compromiso con la realidad, escuchar su opinión, no su silencio. Nos interesa saber lo que piensan, más que estar al tanto de lo que saben hacer, un disfraz se obtiene fácilmente. La clase política de Monteros tiene una deuda social con la familia monteriza que lo respaldó con su voto. Creo no equivocarme que es el período más especial a nivel nacional y provincial de representantes políticos que produjo esta histórica ciudad, desde diputados, legisladores, técnicos e intelectuales, trabajando en altas áreas de poder y el resultado tiene saldo negativo. Monteros se enorgullece ser “cuna de poetas”, “fortaleza del folclore”, de “políticos ilustres” y tantos más, pero hoy miramos alrededor y muchos preguntamos, ¿dónde abandonaron ese espíritu? El golpe psíquico que nos provocaron los hechos recientes nos hace reflexionar sobre el proceder de la clase política de Monteros. El mensaje es claro, hay que acostumbrarse a vivir con un modelo de política sin contenido, insensible y superficial. Estamos en las puertas del comienzo del show electoral y veremos desfilar las “murgas de los candidatos” desplegando su artillería de marketing político y otra vez la ciudad como cada cuatro años se regará de colores y resonancias propias de esa gala, y la gente durante unos meses se olvidará de las penas. Las reglas matemáticas de los signos son infalibles, mas por menos es menos, y el Monteros actual de más poder es igual a menos desarrollo. “La memoria es el espejo donde vemos a los ausentes”. Demando al ciudadano de Monteros tener activa nuestra memoria como ejercicio democrático de igualdad y libertad.
Gustavo Núñez
refugiomonteros@hotmail.com.ar


















