Cuatro con el mismo objetivo

Ahumada, Drube, Valenzuela y Morán van por el título de la A-5s.

ESTÁ ARRIBA. Luis Ahumada lidera el certamen de la clase menor. la gaceta / fotos de archivo ESTÁ ARRIBA. Luis Ahumada lidera el certamen de la clase menor. la gaceta / fotos de archivo
18 Diciembre 2015
La clase menor del Provincial de rally es la A-5s y, por lo general, es la elegida por los binomios para comenzar con el automovilismo deportivo. Este asunto de comenzar va acompañado de un gran esfuerzo para reunir el presupuesto. Ese es el caso de Luis Ahumada (75,4 puntos), Karin Drube (62,85), Mauricio Valenzuela (61,8) y Mauricio Morán (56,4), los cuatro primeros de la clase que buscarán la consagración en los caminos aledaños a Juan Bautista Alberdi.

Con un “no” largo y mezclado entre risas, Ahumada le respondió a LG Deportiva sobre lo impensado de la situación. “Empezamos como una experiencia más. Todavía seguimos aprendiendo. Ni soñamos estar donde estamos”, reconoció el piloto. Así que la realidad es difícil de dimensionar por el momento. “No queremos ni pensar en el campeonato porque hay que salir a correr con la cabeza fría”, analizó el corredor, a quien acompaña su cuñado, Luis Sueldo.

Los perseguidores

En la primera experiencia apenas va Drube. Junto a su hermano Kamel, y a diferencia de sus rivales, están compenetrados con la situación que enfrentan. “Estamos a full con eso, a sólo 12 puntos del puntero y tenemos todo para ganar”, anticipó confiado.

Aunque tuvieron un año difícil en lo deportivo, los hermanos mantienen vigente la emoción del comienzo. “Fue complicado porque en Arcadia rompimos motor, tuvimos que abandonar y la piña en Famaillá también fue dura”, remarcó Karin los dos hechos que los tensionaron. El último fue el más reciente y por el cual su fama trascendió al rally. Es que el video del accidente en el que se ve cómo el Fiat 128 impacta contra la base de un puente se reprodujo casi 5.900 veces en LA GACETA online. Esa fue la secuela agradable del episodio, pero... “Al auto le tuve que hacer todo de nuevo porque la jaula no quedó nada bien. Hubo que repasar todo porque fue un choque bastante fuerte. Hay noches que dormimos dos o tres horas nada más”, reveló el piloto que aseguró que, por ese sacrificio, la máquina llega en condiciones para el desafío.

Un motor que aguanta

Lo mismo aseguró Ahumada, aunque las tareas fueron un tanto más livianas. “Por cuestiones laborales, recién esta semana empezamos a revisar el auto. Sólo tenía un problema de amortiguación”, apuntó el dueño del auto N°54. También preocupa la reacción de la máquina. “Lo más preocupante es el calor. El motorcito va por su undécima carrera y nunca le hicimos nada, más allá de un afinado”, explicó con orgullo por la fidelidad que demostró el Fiat 128.

Para Valenzuela el entusiasmo renació a partir de la tercera fecha. En su primer año corriendo como piloto (antes fue navegante) el inicio no fue de lo mejor. “Esperaba buenos resultados, pero no tanto como pelear un campeonato”, reconoció. Valenzuela cambió de preparación y asistencia. Gracias a la modificación que lo llevó hasta “Tero” D’Abate, en Salta, los resultados fueron mejorando. “No buscamos el campeonato, sino buenos resultados”, insistió Valenzuela, que llega con la inyección anímica positiva de haber sido el último ganador en Famaillá.

A tu turno, Morán sostuvo que en su segundo año completo en el rally, las cosas no salieron como hubiera deseado. “Llego con chances, pero voy a tener que andar muy bien y esperar por los resultados de los demás. Igual, no pierdo las esperanzas.”

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