13 Abril 2017

Al maestro (I)

“ ...Y el murmullo de millares de voces infantiles, que es la voz del porvenir, será el himno más grato que se eleve hasta las regiones donde mora su espíritu y compense las fatigas del más ardiente apóstol, de la educación popular” (Carlos Pellegrini, en el sepelio de Sarmiento). Mucho podría decirse de él; sólo me referiré a su vocación por la enseñanza; sus esfuerzos y resultados quedaron sellados en nuestro cielo. En estos días en que los educadores han confundido los valores, han convertido a sus alumnos en meros cautivos, amordazados. Y ello porque los valores primarios a los que se deben los usan para presionar y negociar con lo más puro y limpio que tiene la sociedad, que son los niños. Señores maestros: quizás ustedes tengan razón; en función de sus razones pueden usar todo tipo de estrategias. Pero, con los niños ¡ no!. No esperemos hombres capaces para el mañana, ya que ustedes los están condenando, al no brindarles la educación y la cultura que necesita cada ser humano para vivir, proyectarse en sus vidas y poder pertenecer a una sociedad; jóvenes que vivan y se esfuercen en un afán de superación, para así poder escribir la historia que le cabe a cada generación. Educadores de nuestra patria, con predisposición y actitud positiva, reúnanse con quienes deben, y sepan “conciliar”, y sólo pónganse de pie cuando hayan logrado los mejores objetivos, aunque a veces no sean los ideales. Maestros de nuestro país, ¿están seguros de que cada uno de ustedes tiene la vocación y la capacidad que haría falta para enseñar? Yo les digo: no, al menos, a los que han dejado vacías sus aulas; a los que en distintos lugares de nuestro interior “regalan” certificados del ciclo primario, cuando estos niños sólo saben sumar y restar (con esfuerzo) pero no saben leer ni escribir. Y de comprensión de textos: ¡nada! Los invito a recorrer el campo y comprobar hasta dónde llega mi verdad. Pero, mientras tanto, a ustedes, maestros, les sugiero que lean “bien” la vida y obra de Sarmiento. Sólo aspiro a que ustedes adviertan que tienen el privilegio de enseñar y capacitar a los hombres del mañana. Comiencen a vivir conscientemente la responsabilidad que les cabe.

Héctor Bravo
Marcos Paz 340
San Miguel de Tucumán


Al maestro (II)

¿Y si en vez de abrazar la Carpa itinerante, los docentes abrazaran una aulita común y silvestre, con pupitres y alumnos sentados en ellos, esforzándose en aprender? En una de esas les entra la nostalgia y levantan el paro…

Eduardo O.M. Rothe
eomrothe@yahoo.com

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Las ideas detrás de las palabras

Camino al destierro, Sarmiento escribe en la montaña: “On ne tue point les idées”. “A los hombres se los degüella, a las ideas no”. Atribuye la frase al francés Fortoul. En la escuela primaria nos enseñaron que había querido decir: “¡Bárbaros, las ideas no se matan !”. Felipe Pigna nos hace saber que la mencionada frase no es de Fortoul sino de Volney. En ese andar de citas y sus “dueños”, el cacique seattle Noah Sealt atribuye al presidente Pierce: “sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río, envenenado; el último pez, atrapado, te darás cuenta de que no puedes comer dinero”. Eso afirmaba también José Martí (LA GACETA 28/03-17). De cajón que esta frase, acuñada por amantes de la naturaleza, que vio la luz hace un siglo, no pertenece a Singer, a Soros, a Slims, a Gates, a Brodsky, a Ratazzi, a Brito, a Grobocopatel ni a Macri, etcétera. Por lo que nos pasa como sociedad, no la conocen; y si la conocen, no les importa. El Estado y el poder político hoy están en las garras del mercado. En nombre de la política están cometiendo todo tipo de atropellos, precisamente, para deslegitimarla. ¿A dónde fue a parar aquello de “vox populi, vox dei”? Los Ceos, gobernantes de turno por sus logros personales, no son descerebrados, son desalmados. “La pérdida de trabajo es una ofensa a la dignidad del hombre”, afirma el escritor italiano Andrea Camillieri (LA GACETA , 21/3). Ajustandores seriales del cinturón ajeno, nunca del propio. Administradores de una justicia lenta y de una injusticia rapidísima. Convocantes y energizantes palabras como “Libertad, fraternidad, igualdad, diálogo, verdad, amor”, dichas o expulsadas de sus bocas, se vuelven palabrejas. Ahora bien, si la parca no se presenta, esperaré con cierta ansiedad la llegada del 2019. Sinceramente, anhelo, entre otras cosas, ver cómo es la pobreza cero. Lograda la pobreza cero, vayan por pobreza espiritual cero.

Hugo Vallejo
Martínez Estrada 3.850
San Miguel de Tucumán

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Desilusión

Debo decir que me sorprendieron no gratamente, las expresiones del escritor chaqueño Mempo Giardinelli en la entrevista publicada por LA GACETA el 10/4. Había tenido la suerte de conocerlo y escuchar una excelente conferencia suya, en un congreso de Pediatría en Mar del Plata en septiembre de 2010. Tan es así que alguna publicación de mi autoría en revistas médicas y en muchas ocasiones en mis clases a los alumnos del Practicantado Rotatorio de Pediatría cuando aún era profesor, hice alusión a frases célebres suyas como ser: “En cada página leída y que hacemos leer se construye un pensamiento”; “Con cada libro que se lee se coloca un ladrillo más en la alta muralla que es el conocimiento”; “Con cada lectura damos un paso adelante y retrocede la ignorancia”. Aquella conferencia, en la cual Giardinelli remarcaba la importancia de la lectura en el desarrollo del niño, caló muy hondo en mí, por eso la repetía como ejemplo, además del convencimiento que eran verdades irrefutables. De allí que no puedo ocultar mi desilusión cuando leí su afirmación en la primera página de LA GACETA; “Cristina fue una estadista importante”, la cual en mi opinión está muy lejos de la verdad y de ser irrefutable. Al respecto y parafraseando a un gran ex presidente de los argentinos, el doctor Raúl Alfonsín, “estoy persuadido” de que para mantener la coherencia de una afirmación la misma no debería estar teñida de partidismo. Digo esto porque en la referida entrevista realizada por LA GACETA al mencionado escritor, el mismo no pudo desprenderse de su relato partidista.

Miguel Angel Sáez
Muñecas 616
San Miguel de Tucumán


La reparación histórica

Desde que se inició la Reparación Histórica para los jubilados, comencé los trámites para mi madre, que cobra la jubilación mínima. Recién en enero de 2017 el trámite pudo finalizarse con mucho sacrificio de nuestra parte, ya que por su avanzada edad, 89 años, no es fácil su traslado aunque sí fue obligatorio, sin modo alguno de solución. Como hija y apoderada, me apersoné a las oficinas de Anses después de cuatro meses para presentar una solicitud de pronto despacho, ya que hasta hoy mi madre sigue cobrando su jubilación mínima después de haber aportado 32 años. Debo aclarar que su expediente se encuentra como el día 4 de enero, en que fue presentado, sin ningún tipo de movimiento. La nota de pronto despacho nunca fue recibida; los pasos a seguir en Anses para algo tan simple rozan lo ridículo. Hago un llamado al señor jefe de UDAI Tucumán para que se contemple a los ancianos, dándoles verdadera prioridad.

Noemí Barrenechea
noemibarrenechea9@hotmail.com.ar


Gremios

Cuando Macri iba a tomar el mando rumorearon con mala intención que subiría el dólar, que sigue igual; y los empresarios subieron los precios; y cuando accedió al cargo, aumentaron nuevamente. Los dirigentes gremiales en lugar de apuntar contra los inescrupulosos culpan al Gobierno, pidiendo aumentos de haberes imposibles para que así continúe la espiral inflacionaria sin fin. Cuando las autoridades advierten que en los países limítrofes los precios son inferiores, abren las importaciones para bajar esas estafas y ¡oh sorpresa! la CGT protesta y declara huelga general. Pobre Perón, regalaron las banderas del Justicialismo y luchan contra un gobierno nuevo que está a favor de los que menos tienen y contra la corrupción. Como corolario, el gremio de educadores se burla declarando huelga general porque no les dejaron colocar una carpa política en fecha y hora que ellos eligieron frente al Congreso, sin importarles que estadísticamente se conoció la deficiencia del aprendizaje de educandos, y sin importarles el drama nacional por las inclemencias del tiempo, que significa millonarias pérdidas monetarias y de empleo. Tampoco advirtieron los dirigentes que el mundo está cada día peor por las guerras, hambre y muertes injustas que sufren grandes y niños. Pienso que ante el drama mundial y los avatares climáticos, debemos unirnos para poder superar esta economía prácticamente de guerra que nos legaron.

Julio Saavedra
Saavedrajulio75@hotmail.com


La Batalla de La Tablada de Tarija

Hace 200 años, el 2 de marzo, desde la actual plaza Independencia, a las órdenes de La Madrid, partió una división rumbo al Alto Perú. Como dato curioso, valga decir que, para completar el equipaje, Belgrano proveyó ponchos verdes. Esta división, en la Batalla de La Tablada de Tarija, triunfó el 15 de abril de 1817; y ahora, en su glorioso Bicentenario, los tarijeños lo están celebrando a lo grande a lo largo de todo este mes. Es por eso que aquí, en Tucumán, y en memoria de esa gloriosa batalla, el próximo 15, a las 10 de la mañana, en la Plaza Independencia (si el tiempo lo permite y al cielo le place) se ha de hacer una evocación, en la que se ha de elevar una oración por las almas de aquellos beneméritos guerreros (entre ellos, los “peladitos” de Famaillá). Por otro lado, y en justicia corresponde que así sea, que los sufridos habitantes de La Madrid, víctimas de la inundación y de la imprevisión hídrica oficial, el 15 de abril, aunque sea en las ruinas, hagan una evocación y una oración, y que este acontecimiento se comunique a Tarija. Volviendo a la historia, valga agregar que la división, después de varias peripecias, volvió a Tucumán en diciembre de 1817. Es de esperar que esa gesta de los Beneméritos de la Patria no termine siendo el bicentenario de la indiferencia, la ingratitud y el olvido.

Juan Carlos Rosario Medina
Lucas Córdoba 285
San Miguel de Tucumán


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