La Argentina quedó última en la Copa América Bursátil 2018

Un informe privado destaca que la economía de Brasil fue la que tuvo mejor desempeño. El trabajo, realizado por la Universidad Torcuato Di Tella, mide el cambio en el valor propio de las empresas durante un año.

POCO RENDIMIENTO. Las empresas argentinas tuvieron una muy baja performance durante el año pasado. ARCHIVO POCO RENDIMIENTO. Las empresas argentinas tuvieron una muy baja performance durante el año pasado. ARCHIVO
15 Enero 2019

No sólo el fútbol tiene competencias que involucran una preciada copa; también la economía juega todos los años un torneo que resulta crucial para muchos países de la región: la Copa América Bursátil. Y, en este partido hay un claro ganador: Brasil; mientras que la Argentina quedó en último lugar.

Según un estudio realizado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, Brasil ganó la Copa 2018, con un rendimiento propio de 28,4%, seguido por Perú con 23,1% y Chile con 2,3%. La Argentina, en tanto, rindió en 2018 un 6,4% menos que su índice de referencia mundial, lo que la deja como la perdedora por excelencia del torneo.

Según explicaron los expertos del CIF, la Copa América Bursátil es una competencia que mide el cambio en el valor propio de las empresas ocurrido desde el final del año anterior. Su principal componente es el cambio en las expectativas de los inversores ocurrido dentro del año. “Como la valorización de las empresas es explicada a partir de los flujos de pagos futuros esperados por los inversores, sus resultados no deben interpretarse como un estimador del desempeño económico presente de los países analizados”, aclaró el CIF en su informe.

El organismo aclaró también que el rendimiento que mide esta copa, están expresados en términos reales de las monedas de cada país. “El rendimiento propio refleja cuánto más rindió el índice bursátil de un país que un índice mundial muy parecido al de dicho país”, enfatizó.

El listado

De acuerdo a la tabla de posiciones, el cuarto puesto fue para Colombia, con un 0,8% de rendimiento; en el quinto lugar, se ubicó México (-4,4%) y en el sexto y último puesto quedó la Argentina (-6,4%). Esto quiere decir que, en 2018, Brasil rindió 28,4% más que su índice mundial de referencia, mientras que Argentina rindió 6,4% menos. Los rendimientos son anuales, logarítmicos y están medidos en moneda local ajustada por la inflación real.

En cambio, en 2017, la tabla de posiciones había quedado conformada de la siguiente manera: primer puesto, Argentina (con un rendimiento propio de 35,6%); segundo lugar, Chile (10,7%); tercero, Perú (5,1%); cuarto, Brasil (4,1%); quinto, Colombia (-10,1%) y último puesto, México (-16,9%).

El índice mundial de referencia mide cuánto valor accionario se creó en un país hipotético con una estructura sectorial bursátil similar pero no sujeto a los vaivenes locales, aunque igualmente expuesto a sus términos del intercambio. Tomado en conjunto con el índice del país, el índice de referencia es una aproximación a la bonanza global o viento externo que afecta a dicho índice nacional. Durante el año 2018 todos estos índices mostraron rendimientos negativos. Perú fue el más perjudicado de la muestra con -20,7% y Chile el menos perjudicado con -13,2%.

Dicho de otro modo: si durante ese lapso se tenía un portafolio de acciones globales con la misma composición que el índice bursátil peruano, pero exento de los riesgos políticos y geográficos de ese país, se perdía 20,7% del capital. Si se tenía un portafolio similar al de la bolsa de Chile, se perdía 13,2%. Este es el nivel de referencia contra el cual se miden los retornos de cada país. “Si los índices mundiales de referencia en promedio suben de valor, es probable que sea un buen momento de la economía global (viento de cola global). Si bajan, reflejan un mal momento (viento de frente global)”, advirtió el CIF.

El rendimiento promedio de los índices mundiales de referencia fue -15,6% en 2018. Por lo tanto, el que pasó fue un mal año para empresas similares a las latinoamericanas pero plantadas en el resto del mundo e igualmente expuestas a los términos del intercambio. “Para comparación, en 2017 los índices mundiales de referencia rindieron un promedio de 18,5% mientras que en 2016 rindieron 10,5%”, destacó el centro.

Y agregó: “si la región en promedio sube más que los índices mundiales de referencia, entonces hay un shock latinoamericano favorable. El 2018 presentó un rendimiento regional propio positivo, ya que las empresas de los países de la muestra tuvieron, en promedio, un rendimiento 7,3% superior que el de sus índices mundiales de referencia. En este sentido, la región se mostró más resiliente que su mundo de comparación”, concluyó.

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