SUEÑOS Y ESPERANZAS
Hoy recorrí caminando con mi nuevo amigo el bastón, dos cuadras de la calle Marcos Paz 400 y 500. Me alegré de no sentir olores nauseabundos de materia fecal y orina de perros callejeros y de otros acompañados por sus dueños; y los que provenían de contenedores abiertos con basuras a su alrededor. Me alegré al ver que amables y educados agentes de la policía municipal y provincial invitaban cordialmente a aquellos transeúntes que no lo hacían, usaren sus barbijos cubriendo fosas nasales; así fueran comiendo, fumando o hablando por celular, y aunque estuvieran vacunados o hayan enfermado de Covid-19 y limpiasen los excrementos que provocaran sus mascotas. Me enteré de que la Legislatura y el Concejo Deliberante discutían leyes y ordenanzas que establecerían penalidades económicas para que aquellos transgresores aprendieran a ser respetuosos con las nuevas normas sociales de la época para beneficio de todos. Pero me desperté y me di cuenta de que soñaba. Las dos cuadras de regreso volví a la realidad. Los legisladores y concejales continuaban con sus supuestas tareas naturales: pelear enconadamente por sus futuras candidaturas, como politiqueros insensibles a la prevención; excrementos de todo tipo en las veredas, olores nauseabundos en el ambiente, mucha gente sin barbijo, fumando, comiendo, hablando por teléfono en las calles. Empleados de negocios que atendían sin barbijo y permitían el ingreso irrestricto de clientes, sin tapabocas. Combate a los transgresores; vacunarse, distancia, barbijo y lavado de manos
Daniel Mirkin
mirkindaniel37@gmail-com















