El inicio de la semana financiera estuvo marcado por fuertes turbulencias en los mercados internacionales. Las principales bolsas del mundo registraron caídas pronunciadas mientras el petróleo se disparaba a niveles que no se veían desde hace más de dos años, en medio de la creciente tensión bélica en Medio Oriente.

Las primeras señales de nerviosismo llegaron desde Asia. En la apertura de las operaciones, el índice Nikkei 225 de Tokio se desplomó 6,59%, mientras que el KOSPI de Seúl retrocedió 8,1%. La reacción negativa de los inversores se produjo tras el abrupto salto del precio del crudo durante la madrugada argentina.

El barril de petróleo Brent llegó a escalar un 25% y rozó los U$S120, su nivel más alto desde abril de 2022. El antecedente histórico más cercano se remonta a julio de 2008, cuando el barril alcanzó los U$S147, en medio de un boom global de materias primas que antecedió a la crisis financiera internacional de ese mismo año.

El impacto también se sintió en China. El Shanghai Composite, principal indicador de la bolsa de Shanghái, comenzó la jornada con una baja de 0,99%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong retrocedió 2,45%. Aunque las pérdidas fueron más moderadas, reflejan el clima de cautela que domina a los mercados.

Entre los países más expuestos se encuentra Japón, que importa cerca del 95% de su crudo desde Medio Oriente. Ante este escenario, la primera ministra Sanae Takaichi aseguró que el país cuenta con reservas estratégicas equivalentes a 254 días de consumo interno y analiza liberar parte de esos stocks para amortiguar el impacto del encarecimiento del petróleo, según consignó la agencia Kyodo News.

Corea del Sur, cuarto mayor importador de crudo del mundo, también enfrenta una situación delicada debido a su alta dependencia energética.

La preocupación por el conflicto en Medio Oriente también se trasladó a los mercados estadounidenses. Los futuros de Wall Street anticipaban una jornada complicada: el Dow Jones Industrial Average caía 1,89%, el S&P 500 retrocedía 1,86%, el Nasdaq-100 bajaba 2,15% y el índice Russell 2000 se desplomaba 3,51%.

El nerviosismo quedó reflejado además en el VIX, conocido como el “índice del miedo”, que avanzaba 12% hasta los 29,43 puntos, señal de que los inversores esperan fuertes oscilaciones en los activos financieros.

En Europa, las bolsas también operaban en rojo. Los mercados de Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt registraban pérdidas superiores al 1%, mientras crece la expectativa por la reunión de ministros del G7 prevista para hoy, donde se analizarán medidas urgentes, entre ellas el posible uso de reservas estratégicas de petróleo para contener la escalada de precios en medio del conflicto que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz.

En paralelo, el crudo West Texas Intermediate subía 25,17% y el Brent avanzaba 24,29%. A su vez, la gasolina aumentaba 11,5% y el gas natural 6,2%, impulsados por el temor a interrupciones en la producción y transporte de petróleo.