Con un mundo convulsionado, la Argentina agrega un condimento especial al rumbo de su economía, particularmente en el intento de la administración del presidente Javier Milei por encarrilar la situación y dirigir al país hacia una senda de crecimiento. En el camino, como suele suceder en la historia nacional, las piedras dificultan el tránsito hacia esa meta. Ricardo Arriazu, doctor en Economía y uno de los consultores más escuchados por el mercado, afirma que el conflicto bélico en Medio Oriente encarece el valor del petróleo, pero, para el caso argentino, abre oportunidades de corto y mediano plazo. Todo esto en un proceso de transición. Antes de disertar el jueves en el marco de un ciclo organizado por la Fundación del Tucumán, Arriazu concedió la siguiente entrevista telefónica a LA GACETA, en el que, entre otros conceptos, destacó uno en particular: “el crecimiento económico vendrá desde el interior del país”.

Milei en Fenoa 2026: entre el “estoicismo” y la inflación cero

-¿Por qué la inflación vuelve a escena en medio de las necesidades del presidente Javier Milei de mostrar que se evidencia un proceso de desaceleración?

-La Argentina es un país donde la unidad de cuenta es el dólar y tiene una economía indexada. Desde que subieron la banda cambiaria el año pasado, el dólar se fue de los $ 1.100 a los $ 1.500. Y ese es uno de los factores que hicieron subir los precios de los bienes que se comercializan internacionalmente. Al registrarse ese incremento, viene la indexación de los otros y eso causa el reajuste de precios. A eso se suma el aumento internacional del gas y ahora de la nafta. Entonces, la pregunta que nos hacemos: ¿cuándo baja la inflación? La primera respuesta a ese interrogante es: cuando el tipo de cambio se estabilice. Se miran los precios mayoristas, pero estos no anticipan los minoristas, que son distintos por los servicios y el tipo de cambio. El mayorista fue del 1%, mientras el minorista registró una tasa del 2,9%. Es posible que tengamos índices más grandes en el corto plazo. Si el tipo de cambio se queda estable, la inflación va a comenzar a bajar. ¿Cuál es la postura del Presidente? Que toda inflación es un fenómeno monetario en pesos, y hay un rezago entre la política monetaria y los precios, que es lo que dice la teoría monetaria. Creo que eso es en Estados Unidos, porque en la Argentina el impacto es un mes. Entonces, son otros los factores que influyen en el fenómeno inflacionario.

-Además del reajuste en el valor del petróleo, ¿qué otros efectos tendrá en la economía argentina la crisis de Medio Oriente?

-Mi última columna que se titula “En la guerra, perdemos todos” enumero tres grandes factores en una crisis de guerra. El primero es una dimensión humanitaria; el segundo, la destrucción de la infraestructura, como pasó décadas anteriores con Berlín, Stalingrado o parte de Londres y ahora se observa eso en la infraestructura energética; y el tercero es el impacto que tiene sobre otros mercados. En la de 1973, el precio del petróleo pasó de U$S 4 a U$S 11 con una gigantesca transferencia de ingresos entre sectores, de consumidores a productores y de importadores a exportadores. En ese momento, EEUU era importador y Argentina era importadora y, al mismo tiempo, como la gente tenía que comprar energía, le quedaba menos plata para otras cosas y el precio de la soja bajó a la mitad. En dólares de hoy, al país le costó U$S 5.000 millones. Esa fue la chispa que encendió lo que luego fue el Rodrigazo. Ahora somos exportadores de petróleo y este año vamos a viene 135 millones de barriles. Y el que viene 225 millones. Entonces, por cada dólar que sube el barril, nos quedarán U$S 135 millones más de exportaciones y de ingresos para el país. Otro factor de importancia es que este conflicto afecta la producción de urea, elevando su precio y perjudicando al campo. Pero, al mismo tiempo, hay que mirar el lado de la bioenergía, porque sube el petróleo, y también aquella bioenergía. Por eso vemos que hay más productores que quieren más soja y más maíz para esa actividad. Dejando de lado el factor humanitario, hay un efecto inmediato en favor de la Argentina, ya qu estamos lejos de la zona de conflicto y, así, se vuelve un proveedor más confiable. Paralelamente a la destrucción de la capacidad de licuación de Qatar, el principal exportador del mundo, sube el precio del gas licuado y Argentina encuentra una oportunidad en eso. En el mediano plazo este escenario fortalece lo que ya era un éxito para el país sobre la cuestión energética.

 -¿Qué es lo que le depara a la economía en el corto plazo?

-La variable más importante en el corto plazo, que está ligada a la confianza y a la política es si los argentinos compran dólares o no. Dependiendo de cómo lo compro, para cubrir gastos o cambiar portafolios, baja la demanda, produce caída de la actividad y pérdida de reservas. Eso es lo que sucedió en 2025 cerca de las elecciones. Ahora que la gente compra menos dólares, debería producir el impacto exactamente opuesto. El gran peligro que tiene la Argentina es que, por razones políticos o de expectativas, la sociedad vuelva a comprar divisas. Si no lo hace o adquiere menos que el año pasado, la economía se reactiva. Si se compran, estaremos igual que el año pasado.

-¿De qué depende?

-Técnicamente, la gente mira la tasa de retorno ajustada por riesgos. La tasa de retorno depende de las cuestiones económicas; el riesgo, a su vez, de lo que haga el gobierno y el país. Por lo tanto, por lejos lo más importante es cómo la gente percibe el riesgo. Pensando políticamente, por el resultado de las elecciones pasadas, cayó el riesgo país. Ahora sube de vuelta. Pero si mira el rendimiento de los bonos se percibe que la gente sigue teniendo miedo al desarrollo político que lleve a un cambio de política económico y que vaya en otra dirección que la actual.

¿Cuáles serán los factores que incidirán en la inflación de este mes?

-¿Y qué podemos esperar de la microeconomía?

-El nivel de actividad económica de diciembre fue el más alto de la historia, pero todo el mundo dice que no vende, que no llega. Ese es el motivo de la charla que daré en Tucumán. Lo que se está produciendo en la Argentina es un cambio estructural que recién comienza. Se están desarrollando nuevos sectores, en los que la Argentina tiene ventajas comparativas y van a desaparecer sectores que fueron subsidiados. El problema es que, básicamente, se trata de actividades que generan más empleos y eso se focaliza en el Gran Buenos Aires. De alguna manera, eso afecta la política. El año pasado, brindé una charla en la que dije que el gran desafío argentino en estos cambios es que la destrucción es más rápida que la creación. Digo que se registró el nivel más alto de actividad, y, sin embargo, si uno mira la industria, la construcción y el comercio, no pasa por allí. El gran desafío argentino es cómo se pasa la transición, con energía y minería creciendo y con la industria del conocimiento y el agro expandiéndose. Todo eso producirá cambios geopolíticos importantes. El proteccionismo hace que la industria se ubique en el centro del consumo, que es el Gran Buenos Aires, donde se produjo la gran migración desde el interior, donde se consolidó el empleo público. En el nuevo escenario, todo el crecimiento vendrá desde las provincias. Un último factor es el aumento de la mora. Al contrario de lo que se cree, el consumo creció un 5% el año pasado, pero incluyó a turismo, compra de motos, autos y durables, que crecieron cerca del 50%. Por lo tanto, quedó poco para el consumo masivo, que se redujo. El problema, en este caso, es que un montón de ciudadanos se metieron en deudas para comprar grandes cosas y ahora no las puede pagar. Esto genera otro problema de transición difícil.

Conferencia

“¿Estancamiento o recuperación?”

“¿Estancamiento o recuperación? La importancia de la confianza”. Ese será el tema de la conferencia que el próximo jueves, desde las 19, en Alterview Eventos (avenida Perón 2.300, Yerba Buena) dictará Ricardo Arriazu, presidente del Estudio Ricardo Arriazu y Asociados. La Conferencia y cóctel de networking es organizada por Fundación del Tucumán. Los interesados pueden consultar en el sitio web de la entidad (https://www.fundaciondeltucuman.com/conferencia-estancamiento-o-recuperacion-arriazu).

De vasta trayectoria internacional, Arriazu fue distinguido por la Fundación Estirpe, por la Fundación del Tucumán y por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán por su carrera profesional. Además, fue nombrado Profesor Emérito por la Universidad Católica Argentina y Doctor honoris causa por la Universidad Argentina de la Empresa. Estudió economía en las Universidades de Tucumán y Cuyo y en la Universidad de Minnesota. Es profesor de Macroeconomía y de Teoría Monetaria en la UCA. Disertó en numerosos países del mundo y prestigiosas universidades tales como Harvard, Chicago, John Hopkins, Bocconi, etc. Ha sido asesor de empresas y gobiernos en varios países. Representó a la Argentina y otros países latinoamericanos en el Directorio del FMI, en el “Comité para la Reforma del Sistema Monetario Internacional”, en el “Comité de Desarrollo”, en el “Grupo de los 24”.