El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) acordado con la Argentina y habilitó así el desembolso de U$S 1.000 millones, que se espera sean transferidos en las próximas horas.
La decisión representa un respaldo clave para el Gobierno nacional, ya que el giro de fondos estaba sujeto al resultado de esta revisión técnica del programa firmado con el organismo multilateral.
A través de un comunicado, el FMI destacó el avance de las reformas impulsadas por la administración argentina. “El impulso reformista se ha fortalecido con la aprobación de leyes clave en materia fiscal, comercial y laboral, así como con mejoras en el marco monetario y cambiario, lo que ha contribuido a la acumulación de reservas y a la mejora de la capacidad de Argentina para gestionar las crisis”, expresó el organismo encabezado por Kristalina Georgieva.
El Fondo también reconoció que no se alcanzó la meta cuantitativa de acumulación de reservas internacionales netas (RIN) prevista para fines de diciembre, aunque remarcó que se cumplieron “la mayoría de los criterios de desempeño clave y las metas indicativas”.
“Se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas a la meta de RIN y reducir aún más los diferenciales soberanos”, agregó el comunicado.
Georgieva sostuvo además que las autoridades argentinas “han seguido avanzando con paso firme en la estabilización y la creación de una economía más orientada al mercado en el marco del Servicio Ampliado del Fondo”.
Según la titular del FMI, la creciente incertidumbre política durante 2025 impactó de manera transitoria sobre el crecimiento económico, la desaceleración inflacionaria y la estabilidad externa. Sin embargo, señaló que posteriormente se adoptaron medidas que favorecieron una mejora del escenario financiero.
“La creciente incertidumbre política en 2025 afectó temporalmente el crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa, pero desde entonces se han implementado ajustes de política que han propiciado un aumento de las reservas, una renovada desinflación y una mayor confianza en el mercado, a pesar de un contexto global más complejo”, afirmó.
Además, Georgieva aseguró que el Gobierno mantiene el compromiso de “preservar la estabilidad mediante un paquete de políticas equilibrado que impulse la desinflación, al tiempo que fortalezca la sostenibilidad externa y fomente el crecimiento, incluyendo la garantía de un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales”.
La aprobación de esta revisión resulta determinante para las cuentas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), ya que los U$S 1.000 millones se reflejarán directamente en las reservas internacionales.
En ese contexto, el FMI también valoró el desempeño reciente del Banco Central en el mercado cambiario. La autoridad monetaria acumuló 92 jornadas consecutivas con saldo positivo en la compra de divisas, impulsada por acuerdos con bancos, empresas privadas y organismos estatales.
Este jueves, el BCRA sumó U$S 145 millones y el acumulado anual ya superó los U$S 8.800 millones.
Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero, el Banco Central incorporó U$S 8.851 millones. Abril fue el mes de mayor actividad, con compras por U$S 2.769 millones. Según los datos oficiales, solo el 2 de enero no se registraron adquisiciones de divisas.
En los últimos días, además, se observó una aceleración en el ritmo de compras luego de que a comienzos de mayo las operaciones diarias se ubicaran por debajo de los U$S 100 millones. La semana pasada, el Central sumó U$S 596 millones y el acumulado del mes alcanzó los U$S 1.696 millones.