En el mundo, las plantas han aprendido a defenderse de sus parásitos y malezas acompañantes desde el principio de su etapa evolutiva, y el hombre a copiado estas estrategias mejorando la producción de alimentos al incluir muchos de estos genes presentes en los principales cultivos desde el inicio de la agricultura, manifestó la doctora Ana María Castro.

Con el avance de la biotecnología, el gran desafío es mantener un alto nivel de producción con la menor contaminación, imitando la capacidad de nuestras plantas y aprovechando los genes útiles en otras especies mediante la "transgenia" (proceso que incorpora material genético de un organismo, planta o animal, a otro, para mejorar sus características o hacerlo resistente a ciertas patologías).

Castro dijo que la sustentabilidad de la producción agrícola exige un compromiso para con el futuro y capacidad creativa para aprovechar los recursos naturales y tecnológicos. "La transgenia trajo muchos beneficios a los sistemas productivos, mientras su aplicación es responsable; pero mientras esto no se realice, aparecen efectos indeseables que se deben minimizar y eliminar", consideró.

Uno de ellos es la resistencia a un herbicida específico. Al ponerse un gen de resistencia a herbicida en una planta trajo beneficios a esa producción, pero con el uso permanente del químico se generaron problemas de creación de resistencia en las malezas. "Cuando se utiliza un único herbicida, las malezas se adaptan a las aplicaciones permanentes", observó.

En lo referente a plantas resistentes a ciertos insectos, como las "plantas Bt", se generaron grandes beneficios, pero también su uso indebido hizo que aparecieran insectos resistentes. Tanto el "glifosato" como el "gen Bt" mal utilizado traen consecuencias no deseadas y muy malos resultados por la aparición de especímenes resistentes.

Glifosato: hay que buscar alternativas de rotación de productos o cultivos y evitar que los individuos generen resistencia.

Cultivos Bt: las herramientas están disponibles para evitar la aparición de individuos resistentes; realizando "lotes refugios" con cultivos tradicionales se logra ese objetivo.