"El tema de la lechería en el Norte Argentino está en plena pujanza, ya que los Gobiernos nacional y provincial apuestan mucho. Los tambos del sur argentino están con problemas, por lo que muchos se están volcando a hacer granos. Por ello, el proyecto de desarrollar un Polo Tecnológico Lácteo es muy importante para Trancas y para la Cuenca Lechera de Tucumán", sintetizó Mario Leonardo Cambera, uno de los directivos de "La Sala Vieja", una empresa familiar tranqueña donde producen su propia leche leche y la convierten en quesos (duros, sardos, cremosos, semiduros y criollos), quesillo y dulce de leche. "Si finalmente se concreta este proyecto, confío en que podremos llegar a tener más fincas lecheras en Trancas, lo que se traducirá en más vacas, más producción de leche, más fuentes de trabajo y más industrialización de la materia prima, lo que nos permitirá mejorar la genética de los planteles ganaderos, la calidad de nuestros productos y ser más competitivos en un mercado que demanda calidad", opinó confiado.

En este punto de la charla con LA GACETA Rural, Cambera reconoció que "el mercado de quesos, quesillos y dulces de leche está muy competitivo, por lo que nuestros precios deben ser muy similares a los que ofrecen las primeras marcas nacionales, lo que termina reduciendo nuestros márgenes de rentabilidad". "Por momentos no podemos competir, pero tenemos la fuerza y el compromiso de seguir adelante y de mejorar nuestra actividad lechera", señaló. "Veremos hasta dónde podemos llegar", dijo confiando en el futuro.

Uno de los problemas que enfrenta el sector es acceder a financiamiento blando. "Los créditos son muy caros, y las tasas fluctúan, además de que no sabemos qué pasará en tres o seis meses; pero apostamos al crecimiento", concluyó.