Una vez que se obtiene la semilla de un "semillero básico", la misma es plantada en los semilleros registrados manejados por productores, cooperativas o ingenios, donde todos multiplican su semilla, dijo Juan Giardina, técnico de la Sección Caña de la Eeaoc.

En estos semilleros se trabaja con un control permanente de la sanidad y la calidad. Los "semilleros registrados" están distribuidos por toda la provincia: 13 en el norte, 21 en la zona central, 9 en el este y 7 en el sur de la provincia.

Debemos destacar que la "tasa de multiplicación" varía de acuerdo a la variedad que se está utilizando. En general, por cada hectárea de semillero básico se pueden plantar 20 ha de semillero registrado. En la plantación de estos semilleros se recomienda plantar entre 9 y 10 yemas/metro, lo que nos da 100 kilos de semilla por surco, o sea 6 toneladas por hectárea.

Los productores que manejan semilleros deben entender que "todas las variedades de caña que se usan en Tucumán son susceptibles al ?raquitismo? en diferente grado", por lo que los cuidados culturales y el control de la plantación con las técnicas recomendadas son fundamentales para evitar la infección y diseminación de esta enfermedad.

Los productores "no deben relajarse" en los controles de las enfermedades que afectan a la caña, para lograr la menor incidencia en los semilleros. El esquema de multiplicación de "caña semilla" saneada permite tener cañaverales sanos y productivos. Por lo tanto, los productores deben respetar la desinfección de las herramientas que se usan para plantar y para realizar las tareas culturales.

Por otro lado, la multiplicación de "semilla agámica" (caña de azúcar) hace que se transfieran las enfermedades ("carbón", "raquitismo" y "mosaico") con el uso de las semillas, enfermando las plantas, de generación en generación, con hongos, bacterias y virus, dijo Claudia Funes, de Fitopatología de la Eeaoc.